Entre los ‘marucafish’ de la vida y la unidad necesaria

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Escrito por José M. Santos Valderrama / MINH – Muchas lecciones y reflexiones para la acción política se presentan en este momento histórico que ahoga al país en la incertidumbre y la desesperanza. Para el independentismo, repensar las estrategias en el campo político es una tarea impostergable que debe servir como punto de partida en momentos definitorios como los que vivimos.

María, agudizó la crisis creada por el coloniaje estadounidense y la complicidad del PNPPD. Una situación que se disfraza con un “Puerto Rico Se Levanta” y “Unidos por Puerto Rico” que han servido para alimentar los bolsillos de los marucafish de la vida. Esta situación, además de la indignación que genera, es una muestra de la insensibilidad y la hipocresía de partidos políticos descalificados para atender los problemas del país. Mientras tanto, miles de compatriotas han sido obligados a comprar boletos de avión, miles se han sumado a las filas del desempleo, miles perdieron sus hogares y la pobreza aumenta mientras Plaza Las Américas y el Capitolio brillan como el “Yankee Stadium”.

La agenda política de rojos y azules como lame botas del gringo continua siendo la misma: pagar una deuda ilegal, privatización, impulsar proyectos nefastos contra el ambiente como la incineradora en Arecibo o la carbonera AES en Guayama, empeorar las condiciones de trabajo con menos derechos; más despidos y menos beneficios, cerrar más escuelas públicas; desmantelar la universidad pública y dejar a miles sin seguro médico. Todo esto con el objetivo de continuar repartiéndose el bacalao entre unos pocos, mientras la pobreza se convierte en el pan de cada día para la clase trabajadora, comunidades pobres, mujeres, pequeños agricultores, estudiantes y otros sectores sociales que con sus manos construyen el presente y futuro del país.

Hay que detenerse y con la cabeza fría hacer un poco de radiografía para entender lo que acontece. Tenemos un país donde la realidad material y lo subjetivo ha ido cambiando. El guiso del binomio PNPPD continúa perdiendo su “sazón”; y el despotismo y la indiferencia del gobierno estadounidense se hacen más visibles con las acciones dictatoriales de la Junta de Control Fiscal y el inolvidable toallazo de Trumpito. A esto se suma, peores condiciones de vida y un creciente descontento de la población hacia rojos y azules. Sin embargo, continúa la ausencia de un instrumento político que pueda servir como espacio aglutinador para pasar de la defensiva a la ofensiva política.

Si algo nos dejó claro María, es que las puertorrriqueñas y los puertorriqueños podemos mandar en nuestra casa. No me cabe la menor duda de que existen los ingredientes necesarios para construir un programa mínimo que entre otras cosas incluya la descolonización como punta de lanza para el reclamo y ejercicio de la soberanía. Hace falta ir más allá del grito, porque en este momento histórico no serán suficientes las marchas y las consignas. Desde la reacción y la inmediatez no vamos a construir un país más justo, solidario, equitativo e independiente.

Es necesario ejercer poder político para detener esta avalancha de austeridad y reconfiguración colonial. La realidad social que vive el país no es lineal, es dinámica, compleja y contradictoria. Por eso, las estrategias deben pensarse desde esa complejidad para organizar la esperanza y canalizar la indignación colectiva hacia la transformación del país. Esto requiere acciones encaminadas a la construcción de un proyecto de país. El reto consiste en dejar a un lado el protagonismo y desde la misma plataforma invitar a construir y comunicar un nuevo imaginario de país. La unidad independentista que tanto hemos profesado para las gradas, es un desafío y a su vez un requisito indispensable. Esta es la ventana que se abre y hay que aprovecharla. De lo contrario, corremos el riesgo de que la bandera del triunfo sea levantada nuevamente por las y los buitres que intentan robarnos el derecho a  la felicidad como pueblo.


El autor es estudiante graduado de la Escuela de Trabajo Social Beatriz Lasalle y miembro de la Dirección Nacional del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

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