La posición del MINH frente a la crisis económica

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Por Wilma E. Reverón Collazo / Copresidenta del MINH

Puerto Rico enfrenta una crisis económica profunda que se puede atribuir a varias circunstancias. La primera de ellas la identificamos como el modelo de desarrollo capitalista impuesto por Estados Unidos de América (EUA), que responde en primer lugar a sus (los) intereses de sus empresas y sectores económicos.

En este renglón hemos visto cómo Puerto Rico fue desechado luego de habernos impuesto en nuestra agricultura el monocultivo de la caña de azúcar hasta que les resultó innecesaria cuando los agricultores del sur de EUA respondieron a la necesidad con azúcar de remolacha.

Cómo nos utilizaron en la manufactura liviana hasta que consiguieron mano de obra más barata en Asia. En la industria pesada basada en productos de petróleo hasta que la subida del precio del barril de petróleo la hizo económicamente improductiva; igual pasó con las farmacéuticas y otras industrias bajo la Sección del Código de Rentas Internas 936, altamente subsidiadas y exentas, hasta que la eliminación de la Sección 936 les quitó el atractivo de hacer negocios en Puerto Rico.

Nuestro desarrollo económico ha apostado esencialmente a la inversión externa. La inversión externa no es mala en sí, el problema lo plantea la falta de compromiso de esos inversionistas con el país, la fuga de capitales hacia el exterior, la falta de reinversión en Puerto Rico y los altos subsidios y exenciones que benefician a estas empresas mientras que al empresario local se le niegan, creando una ventaja competitiva para las extranjeras.

Nuestras empresas del país sufren el embate despiadado de las multinacionales de EUA. Las farmacias de la comunidad y las empresas de comida no pueden competir contra el ataque depredador de Wal-Mart, Walgreens y CVS.

El Tribunal del EUA en Puerto Rico protege los intereses de las multinacionales y empresas extranjeras frente al actividad económica local. Tal ha sido el caso de la industria avícola, ganadera y las farmacias de la comunidad.

La segunda es nada menos que el desastre administrativo y fiscal del Gobierno de Puerto Rico donde descollan para mal de males, la dependencia del gobierno de Puerto Rico en tomar prestado para su funcionamiento; la falta de disciplina fiscal de las sucesivas administraciones de los partidos que han gobernado a Puerto Rico; el despilfarro del dinero que los contribuyentes aportan; la malversación y apropiación ilegal de los fondos; el compadrazgo, nepotismo y partidismo rampante que han establecidos ambos partidos de gobierno; y la inversión en obra que no resulta rentable para el país y que deja grandes deudas en el presupuesto del gobierno. Ejemplos de ello, el Tren Urbano, el Coliseo y el Centro de Convenciones con los cuales se enriquecen empresas privadas y Puerto Rico se queda con la deuda.

En la tercera destacamos la falta de poderes políticos para la toma de decisiones para atender la crisis.

Esto conlleva a la falta de acceso a instituciones financieras internacionales como el Banco de Desarrollo del BRICS o el Banco del Sur de MERCOSUR; a la falta de soberanía para entrar en tratados y acuerdos comerciales con otros países que podrían beneficiar al país tales como PetroCaribe para la compra de combustible a precios preferenciales y bajo términos favorables; a la falta de control de nuestras aduanas; a la falta de control de nuestro espacio aéreo para permitir las líneas aéreas que más nos convengan; a la falta de control de nuestras comunicaciones para poder conectarnos a otros satélites y líneas de fibra óptica no controladas por empresas de EUA; a la falta de poder para proteger nuestra industria y comercio local; y por último, a estar condenados a los altos costos de transporte de  los bienes que consumimos por la imposición de la Ley de Cabotaje a Puerto Rico.

Ante esta crítica situación, es necesario que el Pueblo de Puerto Rico tome en sus manos su destino. Al fijarnos esta meta, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano propone una auditoría ciudadana de la deuda: No sabemos qué es lo que se nos está obligando a pagar, en que se usó, quien asumió la obligación en nuestro nombre y si verdaderamente benefició al Pueblo de Puerto Rico.

Exigimos una auditoría ciudadana con auditores escogidos por el pueblo a los cuales el gobierno tiene que proveerle toda la información solicitada; que se repudie la deuda que no se pueda demostrar que ha sido contraída en beneficio del Pueblo de Puerto Rico; que se renegocien los términos de la deuda legítimamente contraída y se imponga responsabilidad económica y legal a los responsables del desastre administrativo fiscal.

Asimismo, proponemos que se le dé prioridad a proteger las empresas locales contra la competencia injusta de las multinacionales y empresas extranjeras; que se cambie el modelo de dependencia de inversión extranjera por un modelo de incremento de la producción del país; se le dé alta prioridad al desarrollo agrícola y al desarrollo de empresas cooperativas.

Además, es urgente exigir el fin de las leyes de Cabotaje y de ser necesario demandar a EUA en los foros internacionales por esta práctica injusta de comercio.

Trabajaremos junto al pueblo de Puerto Rico en el proceso de descolonización e independencia que tanto necesita el País, mediante la convocatoria a una Asamblea Constitucional de Status.

Por último, proponemos exigir reparaciones a EUA por los 117 años de colonialismo por los daños económicos a nuestra agricultura y comercio, por el uso y abuso de nuestras tierras y recursos de agua y electricidad sin pago alguno para sus bases militares, por los daños ambientales causados por el uso de nuestras playas y tierras para maniobras militares, ensayos con tóxicos tales como el agente naranja y el uranio reducido, por la incidencia de cáncer en las comunidades afectadas por la presencia de estos tóxicos y los dejados por las industrias petroleras, las farmacéuticas y otras. Reparaciones por las vidas de hombres y mujeres utilizados en sus guerras imperialistas como carne de cañón. Reparaciones por los daños infligidos a nuestra cultura en su intento asimilista. Reparaciones por la persecución, tortura, asesinato y encarcelamiento de los luchadores por la independencia.

Wilma Reverón Collazo: “Puerto Rico no tiene poder para oponerse a Wall Street”

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Por Juan Manuel Karg

Ante el colapso económico que vive actualmente Puerto Rico, producto del crecimiento de la deuda externa y los recortes sociales promovidos por el gobierno de García Padilla, Wilma Reverón Collazo, copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), brinda en esta entrevista importantes elementos para comprender la magnitud de lo que allí sucede.

Reverón da cuenta del rol de EE.UU. en la actual crisis que vive la isla y compara el momento de su país con la dependencia griega respecto a la Unión Europea.

–¿Cuál es la situación actual de Puerto Rico?

–Puerto Rico se encuentra en una crisis económica, producto de décadas de políticas económicas diseñadas para favorecer a Estados Unidos y sus empresarios.

Nuestro desarrollo económico ha apostado, esencialmente, a la inversión externa. La inversión externa no es mala en sí. El problema lo plantea la falta de compromiso de esos inversionistas con el país; la fuga de capitales hacia el exterior –unos 35 mil millones de dólares–; la falta de reinversión en Puerto Rico y los altos subsidios y exenciones que benefician a estas empresas –mientras que al empresario local se le niegan, creando una ventaja competitiva para las extranjeras–.

–¿Por qué el gobierno de García Padilla apela a recortes sociales para afrontar la cuantiosa deuda externa?

–El gobierno de García Padilla apela a recortes sociales e imposición de impuestos al pueblo porque no tiene la voluntad ni el poder político para tomar decisiones contrarias a las que le imponen los bonistas de Wall Street.

La falta de poderes políticos para la toma de decisiones bajo la cual atender la crisis incluye diversos temas, como la imposibilidad de acceso a instituciones financieras internacionales –por ejemplo, el Banco de Desarrollo del Brics o el Banco del Sur–, la falta de soberanía para entrar en tratados y acuerdos comerciales con otros países que podrían beneficiar al país, tales como Petrocaribe –para la compra de combustible a precios preferenciales y bajo términos favorables–; la falta de control de nuestras aduanas; la falta de control de nuestro espacio aéreo; la falta de control de nuestras comunicaciones para poder conectarnos a otros satélites y líneas de fibra óptica no controladas por empresas de EUA, y la falta de poder para proteger nuestra industria y comercio local.

Hay que sumarle a todo ello los altos costos de transporte de los productos que consumimos, por la imposición de la Ley de Cabotaje a Puerto Rico, que nos obliga a transportar bienes de consumo exclusivamente en barcos de la Marina Mercante de EE.UU., que es la más cara del mundo. ¿Cuál es el resultado? En un país donde el 85% de los alimentos son importados, esta imposición tiene un efecto inflacionario en la canasta básica de alimentos y en todos los artículos que usamos.

–El propio García Padilla señaló, tiempo atrás, que la deuda “es impagable”. ¿Cuál ha sido la posición de EE.UU. frente a este anuncio?

–EE.UU. ha dicho en repetidas ocasiones, tanto desde el Ejecutivo como desde el Congreso que no van a darle un salvavidas a Puerto Rico para sacarlo a flote de la crisis económica. Más bien, la actitud ha sido respaldar la posición de los bonistas, y desde el poder judicial de EE.UU. han declarado inconstitucional una legislación de Puerto Rico para proveer a las empresas públicas de la electricidad y el agua, entre otras, la oportunidad de aceptar la quiebra. La ley de quiebra de EE.UU. prevé esta cuestión, pero el congreso norteamericano le niega a Puerto Rico el capítulo 9 de la Ley de Quiebras de EE.UU. –que aplica a los municipios– porque Puerto Rico quedó explícitamente excluido de dicha ley.

–Visto y considerando lo que sucede en Europa, ¿es Puerto Rico la Grecia de América latina y el Caribe?

–Grecia parecía tener soberanía política para atender su crisis, pero hemos visto que la delegación de competencias en la Unión Europea ha derrotado la posibilidad de tomar decisiones soberanas. Grecia es hoy tan colonia de la UE como es Puerto Rico de EE.UU. Grecia sufre de un problema estructural de su economía muy similar al de Puerto Rico y no ha podido vindicar su soberanía económica, a pesar de, aparentemente, tener soberanía política.

–¿Por qué no hay movilizaciones masivas frente a este complejo momento?

–El pueblo de Puerto Rico, ante situaciones de crisis económica, tiene históricamente como válvula de escape la emigración a EE.UU., cuya ciudadanía se tiene por nacimiento. Ante la debilidad del sector obrero organizado –que representa menos del 8% de la clase trabajadora del país–, la dependencia de trabajos en las multinacionales estadounidenses, y un 40% de la población que recibe fondos de asistencia de EE.UU. para compra de alimentos, salud y vivienda, resulta difícil la movilización masiva del pueblo afectado por la crisis. La emigración se ha disparado en la última década, llevándose a los más jóvenes. Mientras tanto, la izquierda está bastante fragmentada y el pueblo está dividido en torno del tema del estatus político de Puerto Rico y su relación con EE.UU.

 

Foto histórica de Claridad: Bonistas EU controlan ELA

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Por Movimiento Independentista Nacional Hostosiano

Bonistas EU controlan ELA. Es el titular en la primera plana del periódico Claridad en 1973. Lo hemos dicho siempre. Al movimiento independentista puertorriqueño no nos asombra que hoy el gobierno colonial se enfrente a una deuda impagable. La foto nos  la hizo llegar el Lcdo. Pablo Martínez Archilla, quien fuera Jefe de Redacción del periódico. Varios compañeros de esos años en que había que estar alerta ante la posibilidad de que la derecha los atacara con bombas o a tiros posan ante el lente de Elliott “Piru” Ramírez, otro integrante de Claridad. En la foto, de izquierda a derecha, Pucho Charrón, Miñi Seijo, Maribel Calderón, Roberto Cotto, Carlos García, Raúl González, Edwin Reyes y Jorge Plard.

Exigen a Washington la derogación de las leyes de cabotaje

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Por Inter News Service

El presidente del Colegio de Abogados de Puerto Rico (CAPR), Mark Anthony Bimbela, extendió una invitación a los principales líderes políticos, industriales, miembros de la clase trabajadora, sectores religiosos, académicos, de profesionales y de base social a una “Junta de Voluntades” a llevarse a cabo el 22 de agosto en la que solicitarán la derogación de las leyes de cabotaje para la isla.

La reunión tiene el propósito de “discutir ideas y trazar planes concretos que puedan ayudar al país a superar la seria crisis económica por la que atraviesa”.

“Pensamos exclusivamente en el bienestar del país y los derechos humanos que le cobijan al pueblo, y en el contexto de la cruda realidad económica por la que atraviesa el país. Es deber del CAPR trazarse como meta aportar en todo lo que sea posible para amortiguar la crisis y buscar soluciones viables que puedan sacar a flote a Puerto Rico”, manifestó Bimbela.

En el cónclave se discutirán áreas de consenso relativas a la situación de crisis que vive el país y que acercan a sectores que tradicionalmente han estado divididos, como es la derogación de las leyes de cabotaje en Puerto Rico.

Bimbela entiende que “la eliminación de las leyes de cabotaje es un terreno fértil en el que finalmente podremos obtener resultados y llegar a entendidos entre todas las partes. Hay consenso en que estas leyes limitan nuestro crecimiento económico, y en este momento trágico que vive Puerto Rico su eliminación sería un bálsamo”.

Agregó que cuando el Colegio cumple 175 años “hará todo lo posible por discutir ideas y trazar planes concretos que puedan ayudar en algo a amortiguar este duro golpe, y a tomar un segundo aire que pueda sacarnos a flote nuevamente”.

Las invitaciones fueron dirigidas al gobernador Alejandro García Padilla, al comisionado residente Pedro Pierluisi, al presidente del PIP, Rubén Berríos, y a los presidentes del MUS y el PPT, María de Lourdes Guzmán y Rafael Bernabe, respectivamente, así como al liderato del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH).

Se espera que asistan también industriales, líderes obreros, sectores académicos, religiosos, de profesionales y de base social.

 

Alejandro Torres Rivera: PR continúa con modelo económico colonial

alejandro torres riveraVer video: Alejandro Torres, abogado experto en legislación laboral, privatización y neoliberalismo y miembro de la Comisión Ejecutiva del MINH, aseguró, en entrevista con teleSUR, que Puerto Rico, que presume ser un estado libre asociado de EEUU, en realidad no es un estado, ni es libre ni es asociado, sino que sigue siendo una colonia de EEUU. Torres aseveró que el modelo económico de Puerto Rico sigue siendo colonial. teleSUR

Foro de Sao Paulo: Proyecto de resolución en solidaridad con Puerto Rico y libertad de Oscar López Rivera

fsp

Los partidos políticos y organizaciones miembros del Foro de Sao Paulo y otros, reunidos en México los días 29 de julio al 1ro de agosto  del 2015, nos pronunciamos en solidaridad con el pueblo puertorriqueño, sometido al dominio colonial de Estados Unidos por 118 años, condición que le impide la toma de decisiones de manera soberana, para atender las urgentes necesidades económicas y sociales que lo agobia.

Respaldamos los acuerdos de las Cumbres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que reconoce a Puerto Rico como una nación latinoamericana y caribeña, con su propia e inconfundible identidad nacional y su derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia.

Ratificamos lo expresado sobre la causa independentista puertorriqueña en la Cumbre de los Pueblos y en la VII Cumbre de las Américas realizada en Panamá, en la reciente Cumbre celebrada en Bélgica, así como en otros foros, internacionales.

Apoyamos las Resoluciones adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, en las cuales se reclama el derecho de Puerto Rico a su libre determinación e independencia. Destacando que en los últimos 16 años esta Resolución ha sido adoptada por consenso en el Comité de Descolonización de la ONU.

Demandamos al Gobierno de Estados Unidos a completar la devolución de todas las tierras ocupadas en Puerto Rico y las instalaciones de Vieques y Ceiba, así como la descontaminación de dichos territorios.

fsp

Condenamos la injusta encarcelación de Oscar López Rivera de 72 años de edad, que cumple prisión desde hace más de 34 años en cárceles estadounidenses, donde ha soportado 12 años de confinamiento en solitario y severas restricciones para la comunicación con sus familiares.

Exigimos al gobierno de Estados Unidos, la inmediata e incondicional liberación del preso político por más tiempo encarcelado en Nuestra América, quien ha sacrificado toda su vida por la independencia de Puerto Rico, nación que representa intachablemente.

El XXI Encuentro del FSP se pronuncia contra toda forma de colonialismo en nuestra América Latina y El Caribe. Puerto Rico y los Territorios No Autónomos (Anguila, Bermuda, Islas Caimán, Islas Malvinas, que son argentinas, islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de los EUA, Monserrat y Santa Elena) son naciones que tienen el inalienable derecho a su autodeterminación e independencia, en este año en que se cumple el quincuagésimo quinto aniversario de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, así como el punto medio del Tercer Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo.

muriente y reveron

Resolución del Foro de Sao Paulo:

14. En ese sentido, también apoyamos la independencia plena de Puerto Rico y exigimos la inmediata liberación de Oscar López Rivera, así como también, condenamos todas las formas de colonialismo en particular la persistencia de la dominación europea sobre países como Martinica, Guadalupe, Aruba, Bonaire, Curazao y la llamada Guyana Francesa y reafirman su derecho a la autodeterminación. De la misma forma reivindicamos la recuperación de la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas como una causa latinoamericana y caribeña; asimismo expresamos nuestra inequívoca voluntad de mantener a América Latina como región de paz y libre de guerras, con relaciones de cooperación y complementariedad entre nuestros países, en tal sentido, como sugiriera el Papa Francisco, respaldamos toda iniciativa que apunte a superar, sobre la base del diálogo y el respeto al derecho internacional, el diferendo boliviano-chileno mediante la salida soberana de Bolivia al mar.