Mirando al Sur: ¡En Venezuela está la esperanza!

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Por Alejandro Torres Rivera / MINH

La Orden Ejecutiva de Obama del pasado 9 de marzo identificando a varios funcionarios del gobierno venezolano como personas que “violan” derechos humanos en Venezuela, va dirigida a estigmatizarlos, haciéndoles responsables de antemano por sus decisiones futuras en aras de proteger la seguridad del Estado bolivariano. Se trata de funcionarios que han desempeñado un papel clave en el proceso de desarticular las iniciativas de Golpe de Estado promovidas por la oposición en Venezuela.

La inclusión de estos funcionarios en dicha lista tiene, además, el propósito de desacreditarlos ante la comunidad internacional, a la vez que producir un efecto inhibidor en otros dirigentes y funcionarios venezolanos que laboran en múltiples instancias de la seguridad nacional venezolana, defendiendo su patria.

La Orden Ejecutiva persigue también, establecer un marco conceptual anticipado para el establecimiento de sanciones económicas futuras contra la Venezuela Bolivariana.

La política delineada por EEUU hacia Venezuela promueve un proceso escalado de intervención en sus asuntos internos. Ante el hecho de que al presente Venezuela ha logrado frustrar los intentos para echar abajo su gobierno, nuevas y más agresivas medidas se tomarán por EEUU, todas ellas a partir de una misma estrategia injerencista.

Es importante el llamado hecho a todos los pueblos de América Latina y el Caribe a perseverar en la lucha por la defensa de su soberanía nacional y el derecho a por sí mismos, sin intervenciones extranjeras, construir su futuro en paz. En momentos en que sobre el hermano pueblo venezolano se amplía el peligro de una escalada en la intervención imperialista, se nos impone la obligación de ser solidarios con el pueblo venezolano, con su gobierno y con su revolución. Es necesario levantarnos y expresar nuestra voz de rechazo a los intentos golpistas, desestabilizadores, injerencistas y violatorios de la soberanía nacional de Venezuela. ¡Tras el proyecto revolucionario venezolano está la esperanza de toda América Latina!

*Puerto Rico mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

MINH lamenta el deceso de la Profesora Luz “Mayín” Vega

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), lamenta el deceso de la Profesora Luz “Mayín” Vega, quien por años fuera destacada líder comunitaria del barrio Mariana en Humacao y profesora de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle de la Universidad de Puerto Rico.

La Profesora Vega, no solo fue una profesional de altura, sino un ejemplo de lucha en todos los foros. Luz Vega fue pieza clave para la lucha que desataron las comunidades de este del País, en contra del robo de agua que realizaba la base militar Roosevelt Roads.

Las comunidades habían experimentado problemas por más de 20 años, agravados más adelante tras el paso de dos fuertes huracanes: Hugo en 1989 y Georges en 1998. En el año 1998, se unieron en un solo movimiento para: a) reclamar el derecho de un servicio de agua potable constante y de calidad; b) identificar alternativas a corto, mediano y largo plazo de soluciones permanentes; c) analizar el impacto en la salud, economía y sociedad; y d) tener comunicación y relación de respeto con la AAA para atender las responsabilidades correspondientes.

Las comunidades organizadas lograron que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados  estableciera un plan de trabajo para investigar la toma de agua por parte de la base militar Roosevelt Roads que se ubicaba en un pueblo aledaño. A partir de las investigaciones, se descubrió el desvío y extracción de agua del Río Blanco, principal fuente de agua potable para la región través de dos tomas construidas sin los permisos y pagos correspondientes. Movimiento Agua Para Todos, evidenció que la Marina se robaba hasta 7 millones galones por día.

Además, Luz Vega siempre estuvo activa en la Asociación Recreativa, Educativa y Comunal del Barrio Mariana, agrupación que ha mantenido un amplio trabajo comunitario que va desde rescates de escuelas, proyectos educativos, campamento de verano y el Festival de la Pana, el cual lleva más de treinta años de vida.

“Mari Brás, decía que el trabajo en Mariana era muestra de la gran labor que realizó el Partido Socialista Puertorriqueño en la zona este de Puerto Rico, pero que dicho trabajo daba una muestra de madurez mayor de lo que es la lucha política para una colonia. Es que el trabajo de Mariana ya no era un trabajo de izquierda, sino un trabajo de País” puntualizó Mariolga Juliá miembro del MINH y trabajadora social comunitaria.

Celebramos un paso necesario hacia la igualdad, la justicia y la ejecución de los derechos humanos

La decisión del Secretario de Justicia, César Miranda, en representación del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de no insistir en la constitucionalidad del Art. 68 del Código Civil de Puerto Rico definiendo el matrimonio como entre hombre y mujer, es un paso en la dirección correcta hacia la igualdad, la justicia y la ejecución de los derechos humanos, declaró.la copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), Lcda. Wilma E. Reverón Collazo.

Felicitamos al Lcdo. Miranda,  por sus expresiones que reconocen que no es correcto que a unos ciudadanos en el país se les nieguen los derechos que otros disfrutan por motivos de orientación sexual. “Esos mismos derechos deben estar disponibles para aquellos que se aman, que se cuidan entre sí, que trabajan y aportan a nuestra sociedad igual que los demás”.

Las implicaciones legales de este cambio en la política pública del gobierno con relación a este tema son amplias. Desde el mero hecho de poder acceder a un matrimonio civil, derechos de herencia, derecho a tomar decisiones al momento de la enfermedad y la muerte de su pareja, derecho a ser incluido en servicios de salud, derecho a no ser discriminado por la orientación sexual en todos los ámbitos de la vida, vivienda, trabajo y otros.

Esta decisión que le hace justicia a un sector importante de nuestra población en manera alguna incide en la libertad de culto. Al contrario, fortalece y valida la separación de iglesia y estado y a la vez deja en libertad a las Iglesias decidir si celebran o no matrimonio de personas del mismo sexo.

Celebramos con la comunidad LGBTTQ esta importante victoria fruto de la persistencia y la lucha incansable de muchos y muchas. Esperamos que en un futuro no muy lejano podamos prescindir de las letras que significan y poder vernos todos simplemente como seres humanos con derecho a la igualdad y el trato digno en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Mirando al Sur: Puerto Rico solidario

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Por Alejandro Torres Rivera / MINH

El llamado a la solidaridad con Venezuela ha tenido su caja de resonancia en Puerto Rico. Bajo aquella consigna acuñada por el Presidente Hugo Chávez Frías, cuando decía “Estamos resueltos a ser libres, pase lo que pase, y cuéstenos lo que nos cueste”, el pasado 17 de marzo de 2015, un total de 20 organizaciones independentistas de Puerto Rico suscribieron una Declaración de los Movimientos Sociales y Organizaciones Políticas en Puerto Rico en solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela.

orinocoEn esta Declaración, las organizaciones destacan que una agresión contra Venezuela y su pueblo es una agresión contra toda nuestra América. Al repudiar cualquier tipo de intervención armada contra Venezuela, la Declaración hace un llamado a los puertorriqueños que participan en las Fuerzas Armadas de EEUU a ejercer el derecho a objetar por conciencia su participación en cualquier plan de agresión, injerencia e intervención contra Venezuela.

No podemos permanecer cruzados de brazos ante este peligro que representa  para la región del Caribe la política de EEUU hacia Venezuela. Todo cuanto hagamos puede ser poco cuando de garantizar la paz en el hermano país venezolano se trata, particularmente de una paz que permita dedicar las energías de su gobierno a la profundización de los cambios revolucionarios necesarios en la Patria de Bolívar.

Demandamos de EEUU el respeto a la soberanía de Venezuela; a abstenerse de intervenir en sus asuntos internos; a cesar toda política injerencista contra el gobierno de dicho país; a respetar el derecho del pueblo venezolano expresado en las urnas en respaldo al programa reivindicativo de la Revolución Bolivariana; y finalmente, a respaldar su llamado y su derecho a la paz.

En momentos en que contra la Revolución Bolivariana se teje toda clase de artimañas para procurar su destrucción y la caída de su gobierno, no valen posiciones medias: se está con Venezuela y su pueblo; o se está con la oligarquía imperialista y los intereses de EEUU sobre los pueblos de América Latina y el Caribe.

*Puerto Rico mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

Respuesta del ALBA a los documentos emitidos por Obama contra Venezuela

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Por Alejandro Torres Rivera / MINH

El pasado mes de diciembre de 2014 el gobierno de Estados Unidos, dentro del marco de su política injerencista contra la República Bolivariana de Venezuela, aprobó la ley titulada Ley en Defensa de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil en Venezuela. Se trata de un proyecto de ley que fuera sometido en el mes de marzo en el Senado de Estados Unidos por el Senador Bob Menéndez. Se trata de un senador demócrata por el estado de Nueva Jersey de origen cubano, enemigo de la Revolución Cubana, quien recientemente ha sido señalado por actos de corrupción.

El propósito perseguido por la referida ley es facultar al Presidente de Estados Unidos para sancionar a aquellas personas que él determine hayan sido responsables o causantes de alegados actos de violencia contra elementos de la oposición política en Venezuela. La Ley autoriza al Presidente Obama a imponer a los responsables por tales actos, sanciones que incluyen, entre otras medidas, el bloqueo de sus activos, establecer prohibiciones sobre transacciones con sus propiedades en Estados Unidos y la revocación de sus visados y otros documentos emitidos conforme a la Ley de Inmigración y Nacionalidad.

La Ley asigna, además, durante al año fiscal en curso, fondos millonarios para ser utilizados con los siguientes propósitos: a) defender los derechos humanos en Venezuela; b) aumentar la capacidad de la sociedad civil en dicho país; c) apoyar los medios de comunicación independientes y procurar el acceso de éstos, sin restricciones, a la internet; d) mejorar la transparencia gubernamental y la rendición de cuentas; y finalmente, e) ayudar a la sociedad civil venezolana, a periodistas y a manifestantes que el Presidente determine hayan sido víctimas de la represión por parte del actual gobierno venezolano.

Es interesante subrayar que el proyecto de ley fue presentado en el Senado de Estados Unidos en momentos en que precisamente la oposición venezolana, a través de las llamadas ¨guarimbas¨, venían desarrollando en distintas ciudades una serie de acciones concertadas dirigidas a forzar, mediante el uso de la fuerza, la caída del gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro. En estos sucesos fallecieron más de cuarenta personas; hubo cientos de heridos y lastimados; y ciertamente, como resultado de los actos violentos se produjo la destrucción tanto de infraestructura como de facilidades públicas, los cuales ocasionaron enormes pérdidas a la economía del país, ascendentes éstas a millones de dólares.

Como parte de la faena dirigida por Estados Unidos contra Venezuela, más adelante en el mes de febrero, el Presidente Obama hizo público un informe titulado Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos. El documento define en materia de defensa la política a seguir por parte de Estados Unidos para el próximo quinquenio. Allí se especifica que Estados Unidos asumirá en países como Venezuela la defensa de los ciudadanos cuando el propio Estados Unidos entienda que los derechos democráticos de los ciudadanos se encuentran en riesgo.

Es de importancia cardinal señalar que en el referido documento el gobierno estadounidense señala que su objetivo en el quinquenio es asegurar su poder e influencia en el mundo. Así las cosas, destaca que en materia de seguridad, Estados Unidos se guiará por consideraciones ¨selectivas¨ en cuanto al uso de la fuerza. Si bien para Estados Unidos, indica el Informe, el uso de la fuerza no sería su primera opción, el propio documento establece que ¨en ocasiones, será la opción necesaria¨, afirmando de paso que en situaciones donde Estados Unidos decida utilizar la fuerza, lo hará aunque deba ser ejercida de manera unilateral.

Durante el mes de febrero, específicamente el día 12, el gobierno venezolano hizo público la manera en que los organismos de seguridad del Estado habían logrado frustrar una nueva intentona golpista contra el gobierno de Nicolás Maduro. Los intentos de Golpe de Estado en Venezuela, como sabemos, ni son un planteamiento teórico, ni constituyen un elemento discursivo, ni son nuevos. Recordemos que en febrero de 2002 se desarrolló un frustrado Golpe de Estado contra el gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías. Igualmente, durante el pasado año, la oposición política venezolana, tras su derrota en el proceso electoral, promovió un clima de inseguridad y violencia en el país con el objeto de establecer condiciones que propiciaran otro Golpe de Estado.

En esta nueva ocasión, tras los frustrados sucesos de febrero de 2015, pero también como parte de una misma agenda injerencista, el 9 de marzo del corriente el Presidente Obama promulgó una Orden Ejecutiva que tituló Contributing to the situation in Venezuela (Contribuyendo a la situación en Venezuela¨), donde incluye siete funcionarios del gobierno venezolano de alto nivel, vinculados a la fuerzas armadas venezolana y la fiscalía, que desempeñaron un rol activo desde sus respectivas responsabilidades públicas, en el proceso de desbaratar en forma anticipada el intento de Golpe de Estado fraguado para el 12 de febrero de 2015. La Orden Ejecutiva promulgada por Obama no cumple en estos momentos otro propósito que no sea pretender deslegitimar precisamente a funcionarios que, como indicamos, jugaron un papel clave en desarticular la intentona golpista. Pretendiendo deslegitimarlos, Estados Unidos procura estigmatizar, desde ahora, cualquier gestión que dichos funcionarios lleven a cabo en el futuro contra la oposición política golpista y en la defensa y protección de los intereses del Estado venezolano.

Si bien luego de las denuncias hechas sobre el carácter injerencista contra la soberanía nacional de Venezuela de la Orden Ejecutiva suscrita por Obama, el gobierno de Estados Unidos ha expresado a través de una vocero de su Departamento de Estado que las medidas adoptadas van dirigidas a individuos y no contra Venezuela; lo cierto es que la experiencia histórica del comportamiento imperial de Estados Unidos hacia otros países demuestra, que tras las medidas que dicho gobierno adopta selectivamente contra funcionarios de países en su mira, más adelante tales medidas se amplían con la adopción de sanciones económicas y políticas contra el gobierno del país en cuestión y con amenazas de intervención militar.

La experiencia reciente nos dice que entre la adopción de medidas contra los individuos y las medidas adoptadas contra un Estado en particular, Estados Unidos desarrolla un intenso trabajo con la oposición política dentro de cada país a ser intervenido, preparándola para que en un momento dado, tal oposición política pase a disputarle el poder político al gobierno constitucional existente, aprovechando el clima de desestabilización política y violencia. En ocasiones, como ocurrió en Siria, Ucrania o Libia, por solo mencionar algunos casos, de las sanciones iniciales, Estados Unidos y sus aliados pasan a promover un intenso y grave conflicto civil, donde también se incluye la participación abierta de mercenarios, dirigido al derrocamiento del gobierno existente. En algunos casos, sencillamente Estados Unidos no se conforma con el apoyo a la oposición política en tales países sino que ha llegado a la agresión militar directa o indirecta, todo ellos con el mismo propósito: el derrocamiento del gobierno establecido. Se trata de un libreto con varios ajustes circunstanciales.

La respuesta dada por el gobierno venezolano ante esta nueva afrenta, como fue la que se dio antes con los intentos de golpe de Estado, ha sido orientada hacia la movilización del pueblo como sujeto activo del proceso en la defensa de la soberanía del país. A la vez, en el plano interno, el gobierno de Venezuela ha ido afinando con la Fuerza Armada venezolana y las organizaciones populares, aquellos mecanismos de defensa a su alcance en caso de una intervención armada directa por parte de Estados Unidos.

Como parte de su estrategia defensiva, Venezuela inició el pasado 14 de marzo ejercicios militares en aire, tierra y mar con las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. Igualmente, dentro del marco de la movilización popular, tanto con los organismos de base del PSUV, de las organizaciones de masa, y junto a las movilizaciones propias de las fuerzas armadas y del pueblo combatiente, se han llevado a cabo diferentes actividades en defensa de la soberanía nacional y de la Revolución Bolivariana.

Este esfuerzo ha incluido, además, un intenso trabajo en el campo diplomático en búsqueda de solidaridad, fundamentalmente con países de la región a través de instancias como la UNASUR, la CELAC y con los países del ALBA-TCP. En este importante plano, tras los pronunciamientos de la UNASUR y la CELAC en solidaridad con la Revolución Bolivariana, el pasado 17 de marzo, se efectuó en Caracas la IX Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP. En ella, Jefes de Estados, Cancilleres y representantes de los gobiernos que integran la Alianza Bolivariana de los Pueblos, incluyendo la presencia de Haití como país invitado, se discutió la situación provocada por la Orden Ejecutiva del Presidente Barack Obama contra Venezuela.

En la Declaración emitida en la IX Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP, se consideró la Orden Ejecutiva emitida por el Presidente Obama contra Venezuela como una afrenta hacia todos los países que conforman esta instancia de integración regional. En la Declaración suscrita, los países allí representados destacan: (1) Su rechazo a la Orden Ejecutiva del presidente de Estados Unidos del 9 de marzo de 2015 considerándola ¨injustificada e injusta¨. Señalan, además, que dicha Orden Ejecutiva ¨constituye una amenaza de interferencia contra el principio de soberanía y el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados¨; (2) Se invoca el principio de resolución pacífica de los conflictos entre los Estados dentro del marco del derecho internacional, fundado en el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos; (3) Se formula el reclamo al gobierno de Estados Unidos para establecer un diálogo con el gobierno de Venezuela, así como la conformación de una comisión integrada por un Grupo de Facilitadores del hemisferio y sus instituciones, como son los casos de la CELAC, UNASUR, ALBA-TCP y CARICOM, para atender el diferendo entre ambos países.

La Declaración de Caracas hace un llamado al Presidente de Estados Unidos a derogar la Orden Ejecutiva del 9 de marzo de 2015 por considerarla ¨una amenaza a la soberanía y una intervención en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela¨. Este reclamo forma hoy parte de una campaña internacional en solidaridad con el pueblo venezolano. La Declaración expresa, además, su respaldo a Venezuela como país latinoamericano y caribeño que lucha en estos momentos en ¨defensa de su soberanía e independencia y el hecho de que lo haga de pie y no de rodillas¨.

En la Cumbre, diferentes Jefes de Estado se dirigieron a los presentes. Destacamos entre ellos el caso de la República de Cuba, país que nunca ha dejado de experimentar la injerencia de Estados Unidos en sus asuntos internos, incluso hoy, en un momento histórico donde ambos países se encuentran inmersos en un proceso de diálogo y negociaciones tras décadas de abierta hostilidad hacia su Revolución. En su alocución, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, el General del Ejército Raúl Castro Ruz, dejó meridianamente clara la posición de la Revolución Cubana hacia la Revolución Bolivariana al señalar lo siguiente: ¨Hoy Venezuela no está sola, ni nuestra región es la misma de hace 20 años. No toleraremos que se vulnere la soberanía o se quebrante impunemente la paz en la región.¨

Al referirse a la paz a la cual se aspira, puntualizó que es una ¨paz con justicia, con igualdad, la paz de pie, no la paz de rodillas, es la paz con dignidad y desarrollo.¨ Señalando el papel que se propone asumir su país en la próxima VII Cumbre de las Américas en la que como sabemos Cuba asistirá por vez primera, el presidente cubano señaló: ¨Expondremos nuestras posiciones, con firmeza, claridad y respeto. Rechazaremos con determinación toda tentativa de aislar y amenazar a Venezuela y reclamaremos el cese definitivo del bloqueo a Cuba.¨ Como lo hubiera hecho en otro contexto durante el Siglo 19 José Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba, Raúl Castro señaló que la ¨sociedad civil cubana será la voz de los sin voz y desenmascarará a los mercenarios que presentarán allí como sociedad civil de Cuba y a sus patrones.¨

El llamado a la solidaridad hecho por el presidente cubano con el gobierno bolivariano y constitucional del presidente Nicolás Maduro, también ha tenido su caja de resonancia en Puerto Rico. Bajo aquella consigna acuñada por el Presidente Hugo Chávez Frías, cuando decía Estamos resueltos a ser libres, pase lo que pase, y cuéstenos lo que nos cueste, el pasado 17 de marzo de 2015, un total de 20 organizaciones independentistas en nuestro país suscribieron una Declaración de los Movimientos Sociales y Organizaciones Políticas en Puerto Rico en solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela. En esta Declaración, las organizaciones destacan que una agresión contra Venezuela y su pueblo es una agresión contra todos los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe. Repudiando cualquier tipo de intervención armada contra Venezuela, así como el uso de nuestro territorio nacional y militares puertorriqueños, lo que viola las resoluciones aprobadas por el Comité de Descolonización sobre Puerto Rico y el derecho internacional, la Declaración hace un llamado a los puertorriqueños que participan en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos a ejercer el ¨derecho a objetar por conciencia su participación en cualquier plan de agresión, injerencia e intervención contra la República Bolivariana de Venezuela.¨

Los puertorriqueños y puertorriqueñas no podemos permanecer cruzados de brazos ante este peligro que representa  para la región del Caribe la política de Estados Unidos hacia Venezuela. Todo cuanto hagamos puede ser poco cuando de garantizar la paz en el hermano país venezolano se trata, particularmente de una paz que permita dedicar las energías de su gobierno a la profundización de los cambios revolucionarios necesarios en la Patria de Bolívar.

Parafraseando en estos momentos la expresión del Apóstol de la Independencia de Cuba al decir que no hay nada peor en los momentos decisivos que la indecisión, hacemos el llamado a demandar del gobierno de Estados Unidos de América el respeto a la soberanía de Venezuela; a abstenerse de intervenir en sus asuntos internos; a cesar toda política injerencista contra el gobierno de dicho país; a respetar el derecho del pueblo venezolano expresado en las urnas en respaldo al programa reivindicativo de la Revolución Bolivariana llevado a cabo por el gobierno constitucional hoy bajo la dirección del Presidente Nicolás Maduro; y finalmente, a respaldar su llamado y su derecho a la paz.

En momentos en que contra la Revolución Bolivariana se teje toda clase de artimañas para procurar su destrucción y la caída de su gobierno, no valen posiciones medias: se está con Venezuela y su pueblo; o se está con la oligarquía imperialista y los intereses de Estados Unidos sobre los pueblos de América Latina y el Caribe.

Mirando al Sur: Hora de solidaridad

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Por Julio A. Muriente Pérez / Copresidente del MINH

La actitud amenazante del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela Bolivariana es una admisión elocuente del impacto de los logros alcanzados, tanto en Venezuela como en otros países de nuestra América, en favor de la democracia participativa, la justicia social y la prosperidad de las mayorías.

orinocoEsos avances económicos, sociales y políticos han sacado de paso a Washington, tan acostumbrado a disponer a su antojo de nuestros pueblos.

Ello explica las amenazas, las agresiones, las campañas mediáticas y el terrorismo de Estado maquinado en el norte contra Venezuela, pero no solo contra Venezuela.

Lo cierto es que estamos ante una amenaza anticipable contra los pueblos que han cometido el pecado de querer vivir en libertad, de querer decidir su destino sin injerencia ni sometimiento de tipo alguno.

Es una amenaza cuyo objetivo es aplastar la Revolución Bolivariana, lo mismo que a la Nicaragua Sandinista, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Rafael Correa y, como desde siempre, la Revolución Cubana.

También son los objetivos del enemigo común, El Salvador, Brasil, Argentina, Uruguay, varias Antillas menores; en fin, los que se han atrevido a enfrentar la hegemonía imperial.

Nuestra respuesta inmediata y urgente tiene que ser la solidaridad, la denuncia, la movilización. Con Venezuela, con el compañero Presidente Maduro, así como con los pueblos de Nuestra América que son también objeto de la amenaza imperialista.

No nos cruzaremos de brazos. No seremos indiferentes, ni nos resignaremos a sufrir las consecuencias. No. Es la hora de la lucha intensa y comprometida. Una lucha en la que, de veras, nos va la vida.

*Puerto Rico mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

Puerto Rico: Declaración de solidaridad con Venezuela Bolivariana

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DECLARACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y ORGANIZACIONES POLÍTICAS DE PUERTO RICO EN SOLIDARIDAD CON LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

“Estamos resueltos a ser libres, pase lo que pase y cuéstenos lo que nos cueste.”
Comte. Hugo Chávez Frías

La República Bolivariana de Venezuela establece como principio constitucional y política pública de sus relaciones internacionales el respeto a la soberanía de los pueblos, la solidaridad y la paz internacional.

La República Bolivariana de Venezuela ha sido líder en los procesos de integración de  América Latina y el Caribe así como del establecimiento de programas de ayuda entre sus pueblos a través de PetroCaribe, Operación Milagro, ALBA/TCP, CELAC Y UNASUR.

La República Bolivariana de Venezuela nunca ha agredido o de forma alguna intervenido con la soberanía de país alguno en el mundo.

El 9 de marzo de 2015 el Presidente de Estados Unidos Barack Obama, emitió una Orden Ejecutiva declarando a la República Bolivariana de Venezuela como una amenaza para la seguridad nacional de EEUU.

La Orden Ejecutiva del Presidente Obama es una agresión contra la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela y su pueblo, totalmente injustificada, injerencista y prepotente.

Nosotros(as), puertorriqueños y puertorriqueñas amantes de la paz y la soberanía de los pueblos, declaramos:
Que somos latinoamericanos y caribeños y como tal nuestra lealtad y solidaridad está plenamente identificada con los hermanos pueblos de América Latina y el Caribe y en especial con la República Bolivariana de Venezuela por los lazos históricos que nos unen.

Que una agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y su pueblo es una agresión contra nosotros como parte de esa familia que conforma la Patria Grande, soñada por Bolívar, Sáenz, Valero, Barbudo, Betances, Hostos, Martí, Gómez, Maceo, Alfaro, Sucre y demás héroes y heroínas que dedicaron su vida a la formación de una patria latinoamericana y caribeña conformada sobre principios de paz y solidaridad.

Que como colonia de Estados Unidos nuestra patria y algunos de sus  hombres y mujeres han sido históricamente utilizados por las Fuerzas Armadas de EEUU en sus agresiones contra los países de la región como fue en los casos de intervención y golpes de estado en República Dominicana, Granada y Panamá, entre otros.

Por tanto, DECLARAMOS: nuestro repudio a la intervención y agresión de EEUU contra la República Bolivariana de Venezuela;

DENUNCIAMOS,  cualquier uso de Puerto Rico y los y las puertorriqueños(as) como un acto de imperialismo colonial, contrario al derecho internacional y a las 33 resoluciones adoptadas por el Comité de Descolonización de la ONU;

DENUNCIAMOS, la explotación a la que se ha sometido al pueblo de Puerto Rico dentro del aparato colonial, como una de carácter no solo militar sino económico y político de un sistema capitalista mundial en crisis.

DENUNCIAMOS, ante la crisis financiera que se agudiza en Puerto Rico, el sometimiento militar al que la burguesía imperialista ha sometido al pueblo de Puerto Rico hace más de un siglo y las presentes maniobras militares de cara al desplome del orden colonial impuesto.

HACEMOS UN LLAMADO, a los hermanos y hermanas puertorriqueños(as)  y latinoamericanos(as) que forman parte de las Fuerzas Armadas de EEUU a que ejerzan su derecho a objetar por conciencia su participación en cualquier plan de agresión, injerencia e intervención contra la República Bolivariana de Venezuela y su pueblo;

LOS ABAJO FIRMANTES PROCLAMAMOS, nuestra plena solidaridad e identificación con nuestros hermanos y hermanas de la República Bolivariana de Venezuela  y su pueblo y nuestra indignación ante la agresión e injerencia injustificada de EEUU.

En San Juan, Puerto Rico a 17 de marzo, 2015.

Organizaciones firmantes:

Colectivo de Resistencia
Comité de Solidaridad con Cuba
Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico
Coordinadora Caribeña y Latinoamericana de Puerto Rico
Coordinadora Sindical
Federación Universitaria Pro Independencia
Frente Socialista
Fundación Filiberto Ojeda Ríos
Juventud Hostosiana
Juventud Independentista
Juventud Socialista
La Nueva Escuela
Movimiento Independentista Nacional Hostosiano
Movimiento Ñin Negrón
Movimiento Socialista de Trabajadores
Orquesta Nacional Mapeyé
Partido Comunista de Puerto Rico
Partido Independentista Puertorriqueño
Partido Nacionalista de Puerto Rico-ML
Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños-Macheteros

XIX Seminario Internacional demanda liberación de Oscar

seminario

Por Movimiento Independentista Nacional Hostosiano

Representantes de organizaciones de decenas de países de América Latina y el Caribe y de otros continentes, reunidos en el XIX Seminario Internacional “Los partidos y una nueva sociedad”, aprobaron unánimemente una resolución en la que demandan del gobierno de Estados Unidos la liberación inmediata del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera.

Este evento tuvo lugar los días 12, 13, y 14 de marzo en la ciudad de México y fue auspiciado por el Partido del Trabajo de dicho país.

El independentismo puertorriqueño estuvo representado por el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) y el Frente Socialista (FS).

El copresidente del MINH, Julio A. Muriente Pérez se dirigió a los partidos y movimientos allí presentes. En su intervención hizo énfasis en la solidaridad con la Venezuela Bolivariana frente a la amenaza del gobierno de Estados Unidos, así como en la lucha por la liberación de Oscar López Rivera.

¡SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO!, ¡Alto a la injerencia imperialista!

Intervención E.E.U.U. en Veneuela

Por Alejandro Torres Rivera / MINH

Se acentúan hoy los riesgos de una intervención estadounidense contra el gobierno constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. La reciente decisión del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al firmar su Orden Ejecutiva del pasado 9 de marzo de 2014 titulada ¨Contribuyendo a la situación en Venezuela¨, no es sino un peldaño más en la estrategia que desarrolla Estados Unidos como parte de su política injerencista con Venezuela.

Su propósito es promover el derrocamiento del gobierno constitucional en dicho país. Un evento así, con el enorme costo que representaría en pérdidas de vidas humanas e infraestructura para el hermano pueblo venezolano, debe ser impedido a tiempo.

Desde el triunfo electoral del Presidente Hugo Chávez Frías en Venezuela, la oposición política en dicho país con el apoyo de Estados Unidos, no ha descansado un solo instante procurando el derrocamiento de la revolución bolivariana. Lo intentó por vía de las elecciones, sin embargo, 18 de las 19 consultas democráticas hechas a través del sufragio universal fueron coronadas con una victoria para el pueblo patriota y revolucionario venezolano. De hecho, la única derrota electoral sufrida por la Revolución Bolivariana, fue aquel esfuerzo promovido por el Comandante Hugo Chávez para incorporar en la Constitución aprobada como resultado de la reformulación del Estado venezolano mediante una Asamblea Constituyente, cambios que facilitasen la construcción futura del socialismo.

Recordaremos que si bien el resultado del proceso fue la derrota en las urnas de las propuestas de modificación a la Constitución para forzar dicha derrota, la oposición política tuvo que recurrir a la  defensa de la Constitución que había sido el producto del proceso de Convención Constituyente y que antes repudiaran. Como dijera el propio Chávez, la Constitución bolivariana fue la sepulturera de la vieja democracia oligárquica que hasta entonces prevalecía en Venezuela.

En su empeño por imponer la voluntad de los sectores oligárquicos y de la burguesía representativa del capital financiero e imperialista en Venezuela, esta oposición con la complicidad de Estados Unidos también pretendió en abril de 2002, mediante un Golpe de Estado, imponer por la fuerza de las armas sus designios contra la Revolución Bolivariana. El grado de involucramiento de Estados Unidos en la asonada golpista se describe con alguna precisión, en el ensayo escrito por Wayne Madsen y Richard Bennet el 19 de abril de 2002 bajo el título U. S. returns to bad ways in Venezuela. Allí los autores describen la complicidad estadounidense en el Golpe de Estado contra Chávez, con los siguientes datos:

1.    Previo al desplazamiento del Grupo de Combate encabezado por el Portaviones de la Segunda Flota localizada en Norfolk, Virginia, ¨George Washington¨ (conocido también como CVN 73), se llevaron a cabo labores de apoyo al Golpe de Estado de abril de 2002 contra el gobierno encabezado por el Presidente Hugo Chávez Frías. Dicho apoyo se dio dentro del marco del desarrollo de ejercicios COMPTUEX (¨Composite Training Unit Excercise¨) y JTFX (¨Joint Task Force Excercise¨), ejercicio intermedio y ejercicio final desarrollado en el Caribe y en gran medida coordinado desde la anterior Base Naval de Roosevelt Roads en Puerto Rico,

2.    El apoyo incluyó la interferencia de comunicaciones y señales de inteligencia. A través del ¨US Navy SIGNIT¨ (¨Signal Intelligence¨), los buques estadounidenses estuvieron pendientes de las comunicaciones desde y hacia Cuba, Libia Irán e Iraq a través de sus misiones diplomáticas en Caracas.

3.    La participación de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en el proceso golpista le fue comunicada al Presidente George Bush durante su estadía en Perú y El Salvador como parte de la gira que realizó a dichos países en marzo de 2002.

4.    La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), apoyó el Golpe de Estado. Para ello utilizó personal adscrito al ¨Joint Interagency Task Force-East¨ (JITF-E) del Comando Sur. Esta  fuerza de tarea se encontraba localizada en Cayo Hueso, Florida. La participación se dio mediante el uso de lingüistas especialistas en español y operadores en intercepción de comunicaciones y señales. También se dio la participación de personal de comunicaciones e inteligencia localizados en la Base Naval de Sábana Seca en Puerto Rico, conocida como ¨Grupo de Seguridad Naval de Sabana Seca¨, y del Centro Regional Operacional de Seguridad (RSOC) localizado en Medina, Texas.

5.    Desde la porción Este de Colombia, personal contratado por la Agencia Central de Inteligencia y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos utilizadas en dicho país en operaciones anti narcóticos, se proveyó apoyo logístico a lo largo de la frontera con Venezuela desde el aeropuerto de Marandúa. Aviones de patrullaje de la ¨Forward Operation Location¨ (FOL) entonces localizada en Manta, Ecuador, proporcionaron apoyo en inteligencia a las operaciones.

6.    El portaviones ¨George Washington¨ (CVN73) se mantuvo desarrollando ejercicios navales en el Polígono Externo de Vieques, (¨Outer Range¨) del ¨Atlantic Fleet Weapons Training Facility¨ (AFWTF), coordinado desde la Estación Naval de Roosevelt Roads en Puerto Rico Estos buques se mantuvieron en alerta ante la eventualidad de evacuar ciudadanos estadounidenses del territorio venezolano. Entre los buques que formaban parte del Grupo de Combate del USS George Washington se encontraban los destructores USS Barry, USS Laboon, USS Mahan y USS Arthur W. Radford. En algunos de estos buques se mantenían a bordo unidades de inteligencia y señales en apoyo a las unidades de Operaciones Especiales y de Inteligencia desplegadas en tierra desde territorio colombiano en respaldo a los golpistas.

7.    La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos  proveyó apoyo a personal del Grupo de Operaciones Especiales bajo el mando de un Teniente Coronel del Comando de Operaciones Especiales del Fuerte Bragg, Carolina del Norte. Estos habían estado en Venezuela en Venezuela desde el año 2001. Pertenecían al ¨US Special Operations Intelligence Support Activity¨ (ISA). Se indica que hicieron contacto con altos mandos de la Fuerza Armada de Venezuela incluyendo al General Lucas Rincón, Vice Ministro de Seguridad; con el General Luis Camacho Kairuz y con empresarios y líderes sindicales de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, entre otros. Se indica que las conversaciones con líderes de la CTV comenzaron desde el verano anterior en las refinerías de Maracaibo. Una de las personas reclutadas por la CIA fue el presidente de FEDECAMARAS.

8.    El Golpe también recibió el apoyo del ¨Special Operations Phycological Warfare (PSYOP´S), provenientes del Fuerte Bragg, Carolina del Norte. Estos manejaron los anuncios de TV a nombre de políticos y empresarios venezolanos precipitando la crisis al ordenar disparar contra los que protestaban en Caracas. Técnicos en guerra electrónica bloquearon las comunicaciones de los teléfonos celulares y frecuencias de radio entre Caracas y las ciudades del interior en coordinación con el Batallón de Inteligencia ¨General de Brigada Andrés Ibarra¨ del Alto Mando de la Fuerza Armada de Venezuela.

Durante el pasado año, tras el fracaso de la oposición en las pasadas elecciones presidenciales, inconformes con la profundización del proceso revolucionario en Venezuela, y habiendo fracasado además, los esfuerzos que desde Colombia pretendían llevarse a cabo en la guerra económica contra Venezuela, la opción de la oposición política fue promover un levantamiento popular. Utilizando agentes provocadores, delincuentes y personas afines a sectores económicos que les sostienen, la llamada oposición, que no se atiene al resultado de los procesos electorales llevados a cabo en el país, desataron durante el pasado año una serie de acciones violentas. Tales acciones conllevaron enfrentamientos en los cuales perecieron más de cuarenta ciudadanos y oficiales de orden público,  cientos de ciudadanos y funcionarios resultaron heridos y se provocaron incalculables daños materiales como resultado de la destrucción y quema de facilidades públicas.

Contrario al fin perseguido por la oposición venezolana con sus acciones, lejos del gobierno optar por el uso de mecanismos represivos extremos que sirvieran de excusa para acusar con éxito al gobierno de actuar al margen de la legalidad y la institucionalidad democrática del país, la respuesta del Estado fue la de convocar la oposición a una mesa de diálogo. En ella el Presidente Nicolás Maduro propuso a la oposición que, en conjunto con los demás sectores políticos, religiosos y sociales, se sentaran junto al gobierno en un diálogo abierto dirigido a atender sus demandas y a la búsqueda de soluciones de consenso.

La negativa de los sectores más recalcitrantes de esa llamada oposición a compartir en esa mesa de diálogo la búsqueda de alternativas a la situación política, deslegitimó sus reclamos ante el propio pueblo venezolano, contribuyendo a que el gobierno del Presidente Nicolás Maduro consolidara su posición ante la inmensa mayoría del país.

Fracasado este nuevo intento, Estados Unidos promovió en diciembre de 2014 la aprobación por parte de su Congreso de la llamada ¨Ley en Defensa  de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil en Venezuela¨. Esta Ley vino acompañada con nuevos planes desestabilizadores contra el gobierno constitucional en Venezuela. Entre ellos cabe destacar cómo se articuló una nueva intentona golpista, la cual fuera frustrada los organismos de seguridad del gobierno venezolano el 12 de febrero de 2015. La planificación del  Golpe de Estado incluía la eliminación física de altos funcionarios del gobierno venezolano, a saber: el presidente Nicolás Maduro, el líder de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello; la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena; el alcalde del Municipio Libertador del Distrito Capital, Jorge Rodríguez y el gobernador del estado de Aragua, Tareck El Aissami.

Los golpistas contaron con la participación de más de una decena de oficiales de la rama aérea de la Fuerza Armada de Venezuela. Algunos fueron arrestados antes de que se pusiera en desarrollo la actividad golpista, mientras otros lograron evadir las órdenes de arresto huyendo del país,  y otros sencillamente permanecen hasta ahora ocultos o sin que aún se haya detectado su participación en la intentona. El Golpe de Estado incluía la voladura desde el aire con aviones de combate, de diferentes objetivos y estructuras vinculadas con el gobierno, incluyendo TeleSur.

Otro peldaño en esta conspiración para derrocar al gobierno venezolano ha sido la inclusión de referencias específicas por parte de Estados Unidos a Venezuela en la recientemente aprobada ¨Estrategia Nacional de Seguridad¨ de Estados Unidos. La misma fue dada a conocer por la Casa Blanca el pasado mes de febrero de 2015. En ella presentan las perspectivas del gobierno estadounidense en materia de seguridad nacional para el próximo quinquenio.

Indica el documento que uno de los énfasis en materia de seguridad de parte de Estados Unidos para dicho período se encuentra procurar asegurar su poder e influencia en el mundo. Mantener una fuerte capacidad militar, señala el documento, es la roca sobre la cual se sostiene la seguridad nacional de Estados Unidos.

El informe no vacila en afirmar que, en materia de seguridad, Estados Unidos se guiará por consideraciones ¨selectivas¨ en cuanto al uso de la fuerza. Señala que si bien el uso de la fuerza no sería su primera opción, ¨en ocasiones, esa será la opción necesaria.¨ Así las cosas, como parte de tal ¨estrategia nacional de seguridad¨, Estados Unidos utilizaría la fuerza, incluso de manera unilateral, si así lo considera necesario.

Se trata de un pronunciamiento que realmente no debería sorprendernos, ya que no es nuevo en la historia de Estados Unidos como nación imperial. De hecho, en escenarios que todos conocemos, desde la ocurrencia de la Guerra Hispano-cubana-americana de 1898 al presente, hemos observado el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos en sus planes de expansión desde sus fronteras continentales hacia el resto del  mundo. Más aún, desde la segunda mitad del siglo pasado, cuando Estados Unidos asume el papel hegemónico imperialista a escala global y hasta el presente, el uso unilateral de la fuerza se documenta en conflictos bélicos como los de la Guerra de Vietnam; en sus intervenciones en América Latina y el Caribe en escenarios como Granada y Panamá; en sus operaciones militares como las desarrolladas en Asia y el Medio Oriente; hasta más recientemente, junto con la OTAN y la Unión Europea, en múltiples conflictos en Europa, Asia Central y África.

En el caso de la  República Bolivariana de Venezuela, la ¨estrategia de seguridad nacional¨  de Estados Unidos plantea la disposición jugar un rol injerencista por parte de dicho país contra esta nación hermana bajo el supuesto de que la democracia en la Patria de Bolívar y Chávez se encuentra en riesgo.

Detrás de dicho discurso, sin embargo, se esconden dos grandes verdades: (a) a pesar de ellos, la Revolución Bolivariana iniciada por el Comandante Hugo Chávez Frías continua su proceso de transformación de la estructura económica, política y social en Venezuela; (b) Venezuela sigue siendo un referente esperanzador para las reivindicaciones populares y para el ejercicio de los derechos soberanos de los pueblos del resto de América Latina y el Caribe.

No deja de sorprendernos, sin embargo, que sea Estados Unidos el mismo país donde cada semana sale a relucir el asesinato de alguna persona de la raza negra en manos de la policía, sencillamente porque es negro o es pobre; el mismo país donde se arranca de sus manos a los hijos de padres inmigrantes indocumentados a los cuales se les deporta, separándolos de sus hijos nacidos en territorio estadounidense; el mismo país donde más de 40 millones de sus ciudadanos no gozan del derecho o del acceso a la salud como derecho humano fundamental, donde su gobierno ha sido incapaz de proveer un sistema de salud universal para su población; el mismo país que procurando imponer su sistema de vida a otras naciones ha promovido conflictos armados que a su vez han provocado la muerte de cientos de miles de personas y el desplazamiento de las zonas de conflicto a millones más como refugiados; el mismo país donde se ha señalado que un candidato a la presidencia es capaz de secuestrar la voluntad de los electores, manipulando el proceso electoral para reelegirse presidente; sea el país que hoy pretende darle lecciones de democracia y derechos humanos a Venezuela.

La reciente determinación del Presidente Barack Obama aprobando el pasado 9 de marzo una Orden Ejecutiva dirigida incluir a Venezuela dentro del listado de países donde se alega se han erosionado los derechos humanos; donde alega se persigue a los oponentes y se atenta contra las organizaciones de la sociedad civil; donde se alega que se recorta la libertad de prensa; donde se alega que se producen violaciones a los derechos humanos y abusos contra los oponentes anti gubernamentales que llevan a cabo protestas, produciéndose arrestos y detenciones; oculta con toda deliberación que precisamente en Venezuela, primero bajo el gobierno de Chávez y ahora el de Nicolás Maduro, es cuando mayor respeto a los derechos humanos ha habido, con una ampliación sin precedente de la democracia como manifestación participativa del pueblo en la toma de decisiones. Las expresiones contenidas en dicha Orden Ejecutiva constituye un ejemplo de lo que significa la soberbia imperialista.

Obama destaca en su Orden Ejecutiva alegadas situaciones de corrupción política dentro del Estado venezolano como si Estados Unidos estuviera vacunado contra este mismo tipo de señalamiento en sus ejecutorias. Más aún, acusa a funcionarios del gobierno de Venezuela de actos de corrupción mientras guarda silencio y nada señala sobre la corrupción y violaciones sistemáticas de derechos humanos en países que a su vez son sus socios, como es el caso de México, que es precisamente su vecino del sur; o como es el caso de muchas de sus monarquías aliadas en el Medio Oriente y el Estado de Israel. No podemos olvidar tampoco en materia de derechos humanos, las lecciones que Estados Unidos ha dado al mundo con los abusos cometidos por su personal  militar en prisiones como Abu Ghraib en Iraq; o en la prisión que Estados Unidos mantiene en la Base Naval de Guantánamo; o las propias denuncias hechas en informes hechos públicos parcialmente por su gobierno sobre el uso de la tortura contra prisioneros capturados bajo el palio de ser considerados ¨combatientes enemigos¨.

La Orden Ejecutiva de Obama del pasado 9 de marzo identificando a varios funcionarios del gobierno venezolano, particularmente miembros destacados de la Fuerza Armada y sus servicios de inteligencia, como personas que violan derechos humanos en Venezuela, va dirigida a estigmatizar los mismos haciéndoles responsables de antemano por decisiones futuras que deban ser tomadas en aras de proteger la seguridad del Estado. Se trata de funcionarios que han desempeñado un papel clave en el proceso de desarticular las iniciativas de Golpe de Estado promovidas por la oposición interna en Venezuela. Inculpar a tales funcionaros en estos momentos aplicándole las sanciones contempladas en la Orden Ejecutiva no cumple otro propósito que deslegitimar, desde ahora, sus investigaciones e intervenciones con elementos que promueven la desestabilización del país procurando presentarlos como víctimas de la represión y no como victimarios del proceso político democrático en Venezuela.

La inclusión de éstos funcionarios en dicha lista tiene, además, el propósito de desacreditarlos ante la comunidad internacional, a la vez que producir un efecto inhibidor en otros dirigentes y funcionarios venezolanos que hoy laboran, desde múltiples instancias de la seguridad nacional venezolana, defendiendo su patria contra la intervención extranjera en sus asuntos internos.

Finalmente, la Orden Ejecutiva persigue, también, establecer un marco conceptual anticipado para el establecimiento de sanciones económicas futuras contra la República Bolivariana de Venezuela.  Como en los casos de Siria, la Federación Rusa y la República Islámica de Irán y antes en Ucrania, por solo mencionar algunos ejemplos, ése ha sido el patrón seguido por Estados Unidos con el único y deliberado propósito de afectar sus economías, generar conflictos armados internos y violentar su soberanía nacional en aras de preservar los intereses globales de dicho país.

Como podemos observar, la política delineada por Estados Unidos hacia Venezuela promueve un proceso escalado de intervención en sus asuntos internos. Ante el hecho de que al presente Venezuela ha logrado frustrar los intentos llevados a cabo para echar abajo su gobierno, nuevas y más agresivas medidas se seguirán tomando por Estados Unidos, todas ellas a partir de una misma estrategia injerencista.

Es por esto que es importante el llamado hecho a todos los pueblos  de América Latina y el Caribe a perseverar en la lucha por la defensa de su soberanía nacional y el derecho a por sí mismos, sin intervenciones extranjeras de clase alguna, construir su futuro en paz. En momentos en que sobre el hermano pueblo venezolano se amplía el peligro de una escalada en la intervención imperialista con sus asuntos internos, se nos impone la obligación de  ser solidarios con el pueblo venezolano, con su gobierno y con su revolución. Es necesario levantarnos y expresar nuestra voz de rechazo a los intentos golpistas, desestabilizadores, injerencistas y violatorios de la soberanía nacional de Venezuela, tanto en el caso de aquellos que fueron llevados a cabo en el pasado como hoy frente a aquellos en pleno desarrollo en la patria de Bolívar. Tras el proyecto revolucionario venezolano está la esperanza de toda América Latina.