El debate sobre el IVA

opinionEl Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), entiende que tras varias semanas de debate sobre el tema del IVA y la reforma contributiva, reinan la confusión y la desconfianza en el pueblo puertorriqueño.

La percepción generalizada es que se avecina un alza descomunal en el costo de la vida, sobre todo para la clase trabajadora y los sectores empobrecidos de nuestra sociedad.

Asimismo, se hace evidente que uno de los beneficiarios principales de los cambios propuestos son los bonistas extranjeros, que tienen endeudado hasta el cuello al gobierno, y que ganan billones de dólares cada año a costa nuestra.

La administración de Alejandro García Padilla y el PPD se resisten a reconocer que el gran problema económico de Puerto Rico no es uno de carácter administrativo sino que se trata de una profunda crisis estructural de la economía, que data de varias décadas.

El endeudamiento crónico, la ausencia de liquidez, la falta de poderes políticos para tomar decisiones efectivas, la ausencia de desarrollo verdadero y, sobre todo, la ausencia de un plan integral de País, impiden que Puerto Rico salga del empantanamiento en el que está sumido hace mucho tiempo. Si no se atiende con prioridad el problema de la evasión contributiva seguiremos sumergidos en la falta de liquidez.

El MINH rechaza la imposición de un impuesto regresivo que como siempre impactará con más fuerza a los que menos tienen mientras continúa la política de favorecer y exonerar empresas extranjeras, atrayendo a los que solo vienen aquí a evadir su obligación contributiva con sus propios pueblos, como es el caso de los inversionistas de EEUU como Paulson que fueron los responsables de la crisis financiera y deberían ser procesados por sus crímenes económicos.

En las actuales circunstancias, estamos en un callejón sin salida. Esa es la dura realidad.

Desde Cuba a la CELAC

celac

“Grande es el imperio al que nos enfrentamos pero más

grande es nuestro derecho a ser libres.”

Pedro Albizu Campos

Por Wilma E. Reverón Collazo / Copresidenta del MINH

El 17 de diciembre de 2014 sorpresivamente los Presidentes Raúl Castro y Barack Obama anunciaron por transmisión de televisión simultánea, la intención de reestablecer de las relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba. Apenas un poco más de un mes después, el 28 de enero de 2015, Daniel Ortega le cede su turno en la III Cumbre de Jefes de Estado de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) al compañero Rubén Berríos Martínez, para que se dirigiera en la misma a nombre del patriotismo puertorriqueño. Sin duda estos dos acontecimientos impactan la situación colonial de Puerto Rico.

Por un lado, no existiría la CELAC si no hubiera habido Revolución Cubana. El desafío que planteó la República de Cuba a la hegemonía de EEUU en el continente americano y su heroica resistencia, ha sido la semilla que ha hecho florecer revoluciones y gritos de soberanía en el continente americano. Lo que Cuba hizo en el Siglo XX ha dado frutos en abundancia en el Siglo XXI: la revolución bolivariana en Venezuela, la revolución ciudadana en Ecuador, el kishnerismo en Argentina, la toma de poder del Partido de los Trabajadores en Brasil, la llegada a la presidencia de un indígena en Bolivia, la elección de presidentes guerrilleros en Uruguay y en El Salvador y el regreso de los sandinistas al poder en Nicaragua.

Ha sido ese sesgo a la izquierda, que ha roto con los dogmas tradicionales, que ha ajustado su discurso y sus modelos políticos y económicos a las realidades de sus respectivos pueblos, lo que ha hecho posible que hoy se pueda estar construyendo  la Patria Grande a través del proyecto de integración política que es la CELAC.

¿Por qué decimos que La CELAC es aún un proyecto en construcción? Para entender la complejidad de los procesos integracionistas recordemos el tránsito que recorrió la Unión Europea antes de quedar institucionalizada como supraestructura regional en Europa.

La supraestructura «Unión Europea» comenzó sobre las cimientes de las tres Comunidades Europeas preexistentes —la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) fundada por el Tratado de París de 1951; la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) creada en Roma con la firma del Tratado de la Comunidad Europea de la Energía Atómica, el 25 de marzo de 1957  junto con el tratado “Mercado Común Europeo” que dio origen a la Comunidad Económica Europea (CEE)— y le añadió la política exterior común y la cooperación judicial y policial, Con la entrada en vigor, el 1ro. de diciembre de 2009, del Tratado de Lisboa, la Unión Europea sucedió, por completo a las Comunidades Europeas antes dichas y asumió con ello su personalidad jurídica única como sujeto de Derecho internacional.

Por su parte, la CELAC es heredera del Grupo de Río y la CALC, la Cumbre de América Latina y del Caribe que promovió la integración y desarrollo de los países latinoamericanos y caribeños. La CELAC fue creada el martes 23 de febrero de 2010 en sesión de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, en Playa del Carmen (México). Posteriormente, en la Cumbre de Caracas (Venezuela), realizada los días 2 y 3 de diciembre de 2011, quedó constituida definitivamente la CELAC. La I  Cumbre de la CELAC se celebró en Chile en enero de 2013, mientras que la II  Cumbre se llevó a cabo en La Habana (Cuba) los días 28 y 29 de enero de 2014.

Si comparamos el tránsito que conllevó la fundación de la Unión Europea, que tomó desde el 1951 hasta el 2009, podemos apreciar la complejidad de la formación de estos proyectos integracionistas regionales y por tanto la etapa temprana en que se encuentra la CELAC en su tránsito. Tomarán largos años el que la CELAC llegue a la etapa de madurez en que pueda tener instituciones formales que le den finalidad al proyecto, tales como un parlamento regional, un mercado común, una ciudadanía compartida, una política exterior regional y unas instituciones judiciales y de seguridad comunes.

Tan solo la definición de competencias de un sistema judicial común representa grandes retos para los países que pueden tener muchas cosas en común pero también tienen muchas diferencias culturales, lingüísticas y por ende de visión del mundo. Tomemos como ejemplo las diferencias de lenguajes. En América Latina hay lenguajes impuestos desde Europa sobre las naciones ancestrales: español, inglés, francés, portugués y holandés. Cada nación ancestral tiene a su vez su propio idioma: quechua, aimara entre cientos de otros. A su vez la mezcla de culturas y etnias ha dado origen a lenguajes criollos como el creole y papiamento. A eso hay que añadirle el lenguaje que han traído emigraciones que forman ya parte integral de las naciones de la comunidad, como el hindú y el mandarín.

América Latina tiene una población de 590,000,000 de seres humanos que comparten esa diversidad que prácticamente contiene el mundo en sí. A esa diversidad de seres humanos hay que añadirle diversidad de sistemas políticos y económicos, desde la Cuba socialista marxista-leninista hasta la extrema derecha neoliberal de los países como Honduras y Paraguay. A esa complejidad política y económica hay que añadirle el factor EEUU. Desde el bloqueo de EEUU a Cuba hasta la injerencia y control militar, económico y político de EEUU en distintos grados en países de la región como Honduras, Guatemala, Colombia, México, Perú y Paraguay.

Es en este complejo entorno que los países que componen la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA), han impulsado la creación del proyecto político más importante en la historia contemporánea de América Latina. Los retos y desafíos que este tipo de proyecto representa de por sí se complica con la constante intervención de EEUU mediante promoción de golpes de estado exitosos en Honduras y Paraguay y los actuales intentos golpistas en evolución en Venezuela y Argentina.

No nos engañemos, tras la decisión de EEUU de intentar restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba está no solamente el reconocimiento de que la política de aislamiento a Cuba ha fracasado, sino que quien ha terminado aislado en la región ha sido el propio EEUU, en la región considerada históricamente por ellos como su ¨patio trasero¨. Además del fracaso político que ha tenido la política de aislamiento hacia Cuba, poderosos sectores económicos en EEUU de la agricultura, comunicaciones, aviación y exportación han montado un fuerte cabildeo para que EEUU termine con el bloqueo económico y por ende, el aislamiento político.

¿Cómo incide esto en la lucha por la descolonización de Puerto Rico? Por un lado Cuba, que es el país que tiene no solo el conocimiento más amplio y profundo sobre el problema colonial de Puerto Rico, sino que también ha tenido el compromiso inclaudicable con nuestra lucha, aún en los periodos más difíciles, se convierte ahora en un interlocutor con comunicación directa con EEUU.

El logro reciente de que se le permitiera dirigirse en la CELAC a un representante de la lucha por la independencia en la persona de Rubén Berríos Martínez, es el resultado de esa verticalidad conque Cuba mantuviera en alto nuestra bandera de libertad patria contra todos y ante todos. Nicaragua ha tomado esa bandera y la ha erigido con dignidad en la CELAC. Por ello le estaremos por siempre agradecidos.

La CELAC en sus orígenes omitía toda mención del problema del colonialismo. No fue hasta la II Cumbre celebrada en Chile en 2013 que se pronunció por primera vez sobre la situación colonial de Puerto Rico, muy tímidamente, reconociendo el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico y por lo tanto sujeto de interés de la CELAC. En la II Cumbre en La Habana se amplió el lenguaje y se le dio una encomienda específica al cuarteto de la CELAC para que desarrollaran propuestas sobre la descolonización de Puerto Rico y las presentaran ante el Comité de Descolonización. Ese mandato no recibió ninguna atención bajo la presidencia de Costa Rica, que inclusive evadió hasta lo inevitable el pronunciarse sobre nuestro caso como presidente de la CELAC, en las pasadas vistas del Comité de Descolonización.

Creemos que ante la relajación de tensiones entre EEUU y Cuba y la asunción a la presidencia de la CELAC por parte de Ecuador, cuyo presidente Rafael Correa ya se expresó a favor de las gestiones de Nicaragua y Venezuela para que Puerto Rico sea parte de la CELAC, anticipamos que EEUU se va a sentir cada vez más presionado internacionalmente y más desnudo en su política colonial hacia Puerto Rico. Después de todo el trabajo internacional de los independentistas puertorriqueños se inspira en lo que Don Pedro dijera: “Nosotros no tenemos armas para echar a pique sus fuerzas navales pero sí tenemos el arma de echar a pique su prestigio en el mundo.

 

Mirando al Sur: De corazón a corazón

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¿Qué es lo que hace que una persona mire a la muerte de frente sin pestañear? ¿Qué es lo que hace que una persona pueda resistir décadas de cárcel sin ceder en los principios? ¿Qué es lo que hace que un pueblo resista la asimilación y la rendición de sus más caros valores patrios?
orinocoPor Wilma E. Reverón Collazo/Copresidenta del MINH

Para obtener respuesta a estas preguntas hay que mirar en el corazón de Oscar López Rivera y los héroes nacionalistas que le precedieron en su lucha patriótica: Oscar Collazo, Griselio Torresola, Lolita Lebrón, Irving Flores, Andrés Figueroa, Rafael Cancel Miranda, siempre aguerrido en defense de la Patria, y el maestro de todos, Don Pedro Albizu Campos.

A los hermanos latinoamericanos que no tengan las respuestas a estas preguntas les digo como nos dijo Oscar López Rivera: el corazón del puertorriqueño es distinto. Distinto en su sentido de solidaridad, de compasión y de resistencia. Hemos resistido 116 años de colonialismo de EEUU sin renunciar a nuestros más preciados sueños: el de ser una patria libre para poder unirnos como uno más en el concierto de naciones. Libertad para junto a nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños buscar las soluciones a nuestros problemas comunes y forjar la Patria Grande soberana, justa, igualitaria y sana.

Ha sido y es tortuoso el camino que enfrentamos. A la pregunta de cuáles son nuestros desafíos contesto, ¿qué les parece ser la colonia del imperio más poderoso militar e industrialmente del mundo? A los que me preguntan si no es cierto que los independentistas somos una minoría les contesto, ¿acaso no lo era el ejército libertador de Bolívar? ¿Acaso no lo eran los padres fundadores de EEUU? ¿Es que el derecho a la independencia depende de números? ¿Acaso el colonialismo no es un crimen contra la humanidad?

Por eso el gesto del Presidente de Nicaragua Daniel Ortega de ceder su turno en la III Cumbre de Jefes de Estado de la CELAC al patriota puertorriqueño Rubén Berríos, simboliza la posición más preclara y moral que deben tener todos los gobiernos de América Latina y El Caribe sobre el derecho a descolonización de Puerto Rico y sobre la excarcelación de nuestro patriota Oscar López Rivera.
*Puerto Rico mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

La Estrategia Nacional de Seguridad de EEUU: perspectivas imperiales para el quinquenio

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Por Alejandro Torres Rivera / MINH

Acaba de ser hecho público este mes por la Casa Blanca el documento titulado Estrategia Nacional de Seguridad (2015). En él, la Rama Ejecutiva de Estados Unidos de América delinea, para el próximo quinquenio, lo que serán los énfasis del gobierno estadounidense en materia de seguridad.

Con la advertencia hecha en su presentación por parte del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a los efectos de que el crecimiento económico de su país es la base o fundamento de su seguridad nacional, el documento aborda diferentes capítulos tales como Seguridad, Prosperidad, Valores, Ordenamiento Internacional y Conclusiones.

En su Introducción, el documento señala la importancia para Estados Unidos de utilizar dicha estrategia como vehículo para asegurar su poder e influencia en el mundo. En dicha parte, el documento resume los aspectos más importantes sobre los cuales se basó la estrategia de Estados Unidos en los pasados seis años desde que se aprobó la anterior Estrategia de Seguridad Nacional de 2010, a saber: el fortalecimiento de las alianzas de Estados Unidos y la Unión Europea, así como su participación junto con otros Estados, particularmente en foros internacionales, con aquellos que forman parte del denominado G-20 y el grupo de países asiáticos; el regreso de las tropas destinadas a Afganistán e Iraq  y el fortalecimiento de un proceso de transición democrática en estos países bajo los gobiernos existentes; las respuestas de Estados Unidos ante desastres naturales en lugares como Japón y Filipinas; los esfuerzos llevados a cabo para la no proliferación de armas nucleares y de destrucción masiva, incluyendo los esfuerzos desarrollados dentro del marco de la imposición de sanciones a los países que promueven su desarrollo para producir armamento nuclear; el reposicionamiento de Estados Unidos desde el punto de vista de sus inversiones en Asia, África y América Latina; el debilitamiento de organizaciones como Al Qaeda y el enfrentamiento a amenazas como las del Estado Islámico de Iraq y Levante; el desarrollo de nuevas capacidades para enfrentar los llamados ¨ciberataques¨; la nueva amenaza que supone la Federación Rusa y las nuevas pandemias que enfrenta el mundo. Una mirada al nuevo documento de 2015 permitirá constatar que la llamada ¨nueva¨ estrategia de Estados Unidos no es sino un refrito de la anterior.

En el nuevo documento, se establecen como prioridades lo que se consideran son los principales riesgos a los intereses de Estados Unidos: los ataques catastróficos a lo que bajo el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (U.S. Homeland Security) es la ¨infraestructura crítica del país¨; las amenazas de ataques contra ciudadanos estadounidenses fuera de Estados Unidos y contra sus aliados; el incremento en la crisis económica a escala mundial y los procesos de decrecimiento en las economías; la proliferación y uso de armas de destrucción masiva; el desarrollo a escala global de enfermedades infecciosas; el cambio climático; las interrupciones en los mercados de productos energéticos; los problemas que presentan para la humanidad los llamados ¨Estados Fallidos¨, incluyendo la secuela que traen en asesinatos en masa, crimen organizado y otras.

En materia de ¨Seguridad¨, se plantea como primera tarea, la protección de los ciudadanos estadounidenses dentro y fuera de las fronteras de Estados Unidos. Se plantea también como prioridad, la lucha contra el terrorismo para lo cual, destaca, la importancia de que los materiales nucleares se mantengan fuera del alcance de las organizaciones o grupos que promueven el terrorismo. Indica que uno de los pilares en dichos esfuerzos es la OTAN, aunque también señala la importancia de fortalecer las relaciones militares de Estados Unidos con países como Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y Filipinas. A las fuerzas armadas de Estados Unidos se les atribuye un rol importante en la conducción de la lucha global contra el terrorismo, aunque se impulsa una reducción en el número de componentes de las Fuerzas Armadas estadounidenses. De hecho, aunque el documento no lo rebela, ya sabemos a qué se refiere el mismo cuando examinamos la solicitud hecha recientemente por Obama al Congreso para ampliar, a escala mundial, la guerra contra el Estado Islámico.

Es interesante señalar que en el documento se indica que el uso de la fuerza por Estados Unidos se hará en forma selectiva. No obstante, si bien indica que no necesariamente el uso de la fuerza es la primera opción, señala que habrá ocasiones en que sí pueda serlo. De hecho, el documento hace reserva del alegado derecho de Estados Unidos a la utilización unilateral de la fuerza cuando así lo entienda necesario para la defensa de sus intereses a escala global.

En materia de seguridad, también se plantea el reforzamiento del Departamento de Seguridad Nacional (U. S. Homeland Security), particularmente en asuntos dirigidos a evitar el desarrollo del llamado  ¨extremismo violento en sus raíces¨ (¨counter homegrown programs¨) y la protección de individuos que pudieran estar expuestos a ser cooptados por ¨ideologías extremas¨. El documento parte de la premisa que Estados Unidos aún está sujeto a ataques terroristas, por lo que se continuará dando mucha importancia a las actividades policiacas dirigidas a la detención, interrogatorio y procesamiento criminal de aquellos que se identifiquen como terroristas.

En la aplicación a nivel internacional de esta política, el documento plantea que Estados Unidos continuará los esfuerzos que al presente lleva a cabo en países como Somalia, Iraq y Afganistán. En el caso de Siria indica el informe, junto con algunos de sus socios, el gobierno norteamericano continuará equipando y entrenando a los que consideran ¨combatientes moderados de la oposición¨, en su propósito de derrocar al gobierno constitucional de Bashar al-Assad. La realidad es que en Siria, la oposición moderada no se ha levantado en armas contra el gobierno sino que participa del mismo como oposición. De hecho, en los pasados años las principales organizaciones respaldadas por Estados Unidos en Siria han sido el Ejercito Libre Sirio y el Frente Al Nusra, este último la filial de Al Qaeda en Siria y uno de los nidos desde donde surgió el hoy temible Estado Islámico de Iraq y Levante, conocido por sus siglas en inglés como ISIS.

Si algo salta a la vista en el documento es cómo la Estrategia Nacional de Seguridad dedica varias de sus partes a tratar las contradicciones y diferencias actuales entre Estados Unidos y la Federación Rusa. Como si se anunciara a través del documento la víspera del inicio de una nueva Guerra Fría entre ambos Estados, en cinco o seis partes del documento sale a relucir el tema ruso, todo ello dentro del marco de la actual crisis desatada en Ucrania tras el Golpe de Estado que fuera respaldado precisamente por Estados Unidos y la Unión Europea. Fue el derrocamiento del entonces presidente constitucional ucraniano lo que desató, primero la crisis en la península de Crimea, y actualmente, el conflicto secesionista en la porción Este de Ucrania. La propuesta de Estados Unidos en estos momentos ha sido desarrollar una amplia coalición con países socios con el propósito de ir articulando una coalición, que si bien en estos momentos va dirigida a intervenir mediante mecanismo tales como sanciones económicas en el conflicto, mañana podría ser de naturaleza militar.

También en materia de seguridad se mencionan otros aspectos importantes, a saber: la prevención contra el desarrollo y utilización de armas de destrucción masiva; el cambio climático; la seguridad entre países que comparten espacios comunes, tanto en el mar, como en el espacio o  el aire; y claro está, como parte de esa seguridad, la prevención por parte de Estados Unidos de los riesgos que conllevan  los llamados ¨ciberataques¨, para lo cual se solicitará del Congreso la aprobación de legislación que oriente el curso a seguir por Estados Unidos en estos casos. Finalmente, el documento trae a colación, en materia de seguridad para Estados Unidos el desarrollo de enfermedades infecciosas, como es el caso del Ébola, así como ha sido en el pasado la manera en que se ha atendido los casos de HIV/SIDA,

En el apartado dedicado a la ¨Prosperidad Económica¨, el documento indica que Estados Unidos promoverá erradicar la pobreza extrema a la par que reducirá la desigualdad. A tales fines se plantea fortalecer un sistema global financiero; ampliar la base del acceso a la educación superior; el desarrollo de una nueva revolución en la manufactura de bienes a base de alta tecnología; una reforma migratoria que a la vez que permita unos mejores procesos de aplicación de la ley, allane el camino a la ciudadanía de los inmigrantes; la promoción de empleos; y la transparencia en los mercados financieros a la par que identificar entre ellos las posibles fuentes de financiamiento para actividades terroristas.

Otro de los renglones que se discute es fortalecer la producción de petróleo y gas natural, donde ya Estados Unidos es el principal productor a escala mundial. A su vez,  se impulsa promover y contribuir a que Europa cese su dependencia en fuentes de energía de la Federación Rusa. Sobre este asunto, una vez más el documento utiliza como telón de fondo el conflicto en Ucrania para destacar la importancia de que Europa rompa su dependencia de Rusia.

Otro renglón tratado en el documento es el que Estados Unidos denomina ¨Valores¨. Para el gobierno de Estados Unidos, los llamados valores de Estados Unidos deberían ser los valores a los cuales aspiren los demás países del mundo. Así las cosas, por ejemplo, para atacar a la Federación Rusa, se plantea como una manifestación de autoritarismo ruso la intervención de Rusia en la crisis de Ucrania, la anexión de la península de Crimea, y el conflicto secesionista en el Este de Ucrania; todo ello ocultando la participación estadounidense junto a la Unión Europea y la OTAN en el proceso de Golpe de Estado que llevó al derrocamiento del gobierno constitucionalmente electo de Ucrania tras los sucesos del Maidan (Plaza de la Independencia) en la capital ucraniana.

La misma manera de tergiversar los hechos la podemos encontrar en la manera en que tales ¨Valores¨ se manifiestan con el documento al indicar que Estados Unidos ha cambiado la manera en que se trata a los prisioneros catalogados como ¨combatientes enemigos¨, encarcelados en Guantánamo; las modificaciones en las técnicas de interrogatorios; los esfuerzos que se vienen desarrollando con el Congreso para eliminar las restricciones vigentes sobre el traslado de prisioneros; y las reformas a los tribunales militares creados a raíz del 11 de septiembre de 2001, incorporando en los procesos establecidos nuevas medidas de debido proceso y otras protecciones en la administración de la justicia. La pregunta a hacerse es ¿por qué ha habido que esperar cerca de 14 años de violaciones sistemáticas de los derechos humanos de estos prisioneros para que sea ahora, cuando se indique que tales cambios son necesarios como parte de la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos? ¿Es que antes lo que hoy se pretende cambiar sí era justificable como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos?

Otro aspecto absurdo en el documento es el llamado a que Estados Unidos apoye las democracias emergentes concentrando recursos en tal gestión. Daría la impresión de que se trata de una broma de mal gusto, particularmente a la luz de los esfuerzos que Estados Unidos lleva a cabo en estos momentos para socavar la democracia en la República Bolivariana de Venezuela. Si comparamos el proceso electoral venezolano, ningún otro país de América Latina ha sido tan pródigo en garantizar a su población mecanismos de democracia participativa y elecciones. Se trata de  procesos democráticos mucho más abiertos que el proceso electoral estadounidense.

Estados Unidos no solo ha sido responsable de apoyar en Venezuela un Golpe de Estado, sino que no ha cesado en promover la desestabilización de este país mediante el respaldo a grupos de pandilleros y delincuentes que promueven la violencia. Hoy, precisamente en momentos en que se aprueba esta Estrategia de Seguridad Nacional por su gobierno, Estados Unidos está sirviendo de apoyo a una nueva patraña golpista contra el gobierno del Presidente Nicolás Maduro. Contrario a lo que Estados Unidos promulga en el documento, en Venezuela Estados Unidos contribuye a la destrucción de la democracia.

Como parte de esta Estrategia injerencista, el documento señala que, siendo la mitad de la población del mundo menor de 30 años, uno de los enfoques de Estados Unidos será establecer relaciones con gente joven a lo largo del planeta con el fin de identificar, desde ahora, quiénes serán los dirigentes políticos, empresariales y de la sociedad civil del futuro. Le faltó además indicar, que también identificarán quiénes serán aquellos y aquellas afines a sus intereses para a través de éstos, influenciar o dirigir a distancia sus gobiernos. Después de todo, en América Latina y otros países del llamado Tercer Mundo, Estados Unidos ha tenido desde hace muchas décadas el mejor laboratorio para el reclutamiento de gobernantes, el mejor semillero para la siembra de dictadores, la mejor cosecha para la formación de torturadores, la mejor camada para la selección y entrenamiento de militares, todos ellos sumisos a los intereses imperialistas.

El documento señala también, como uno de los objetivos de Estados Unidos, la prevención de los asesinatos de civiles, ofrecer respuestas a políticas y prácticas genocidas y buscar un consenso internacional que prevenga este tipo de conductas. Muy bien. Para ello Estados Unidos debería respondernos ¿Quién será procesado por el genocidio contra la población de Gaza? ¿Quién será responsable por las atrocidades llevadas a cabo en Libia por los grupos extremistas que Estados Unidos y la Unión Europea lanzaron contra dicho país en la orgía de sangre que ha resultado de derrocamiento del Gadafi? ¿Quién procesará a los responsables de la carnicería llevada a cabo en Siria por mercenarios al servicio de Occidente con el único y deliberado propósito de derrocar el gobierno constitucional vigente en ese país?

En cuanto al ¨Orden Internacional´, la política defendida en el documento nos refiere al Orden establecido y creado (¨la arquitectura¨, nos dice el documento) tras la Segunda Guerra Mundial; es decir, aquel que emerge de la creación de las Naciones Unidas en 1947, pero también, aquel que surge de los acuerdos de Bretton Woods, donde el capital fijó su agenda global. Para Estados Unidos, el momento de establecer un acuerdo económico que incluya Asia y el Pacífico, donde Estados Unidos sea el centro del mismo, es un objetivo del quinquenio. Modernizar sus alianzas en todos los niveles con Japón, Corea del Sur, Australia y Filipinas, entre otros, está en sus prioridades, sobre todo, ante los desarrollos económicos y militares de la República Popular China en la zona. También es una prioridad para Estados Unidos el fortalecimiento e integración Euro-atlántica, que en este caso, indica el documento, se extendería hasta Turquía y los países del Cáucaso, incluyendo también a Moldavia, Ucrania y Georgia como antesala al Mar Negro, todo ello bajo la sombrilla de la OTAN. Ciertamente, tal ampliación de zonas de influencia no pasarán desapercibidas para la Federación Rusa ni para China.

En cuanto al Medio Oriente, Israel, Jordania y los países de la región del Golfo, éstos siguen en la agenda de Estados Unidos como países socios en lo que es la agenda estadounidense. De ahí que el fortalecimiento militar de éstos siga siendo parte de la agenda central de Estados Unidos en la región. La propuesta para la creación de un Estado soberano palestino sigue estando condicionado a la seguridad de Israel.

En el caso de África, el documento claramente establece que dicho continente está dentro del radar de Estados Unidos, por lo que plantea fortalecer allí su presencia.

En el caso de América Latina, está en su agenda profundizar sus nuevos acuerdos económicos, así como otros en áreas tales como educación, desarrollo sostenible, acceso a la electricidad, efectos climatológicos y lucha contra el crimen organizado. En este último caso, se destacan los escenarios en países como El Salvador, Guatemala y Honduras. En el caso de Colombia, Estados Unidos  señala su apoyo a los esfuerzos de paz, aunque sabemos que a través del Plan Colombia y la entrega de este país de varias bases militares para uso de Estados Unidos, lo que Estados Unidos  persigue es incrementar su injerencia militar en América del Sur y la porción sur del Caribe. Finalmente, el documento incorpora como parte de la nueva ¨estrategia¨ de Estados Unidos hacia Cuba, ampliar el marco de la reciente apertura anunciada el diciembre como mecanismo para forzar un cambio político en dicho país.

Como podemos ver, lejos de tratarse de una estrategia nacional quinquenal dirigida a procurar la seguridad interna de Estados Unidos; se trata de cómo un imperio que se considera a sí mismo dueño o señor del mundo, perfila sus movimientos futuros para que sea a partir de sus intereses, que no necesariamente son los intereses de los pueblos, la forma de fortalecer su posición hegemónica. En la formulación de tales políticas o estrategias, de nada valen las miserias y necesidades que a lo largo de los años, precisamente tales estrategias imperiales causen a otros países y poblaciones. De ahí la importancia y vigencia de la lucha antiimperialista.

Puerto Rico: Declaración de Solidaridad con Venezuela Bolivariana

RED DE SOLIDARIDAD CON LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

DE VENEZUELA EN PUERTO RICO

Declaración de Solidaridad con Venezuela Bolivariana
Frente a la Guerra Mediática, Económica y la Financiación y Apoyo

a Grupos Insurgentes que atentan contra la Democracia Popular

de Venezuela y la Seguridad de Venezuela y el Caribe

12 de febrero de 2015

Más de 15 organizaciones políticas, sociales, de defensa de derechos humanos, ecológicos, laborales y democráticos en Puerto Rico expresamos nuestro más contundente y enérgico repudio a la puesta en marcha de una Guerra Multidimensional de los Estados Unidos de América (EUA), contra el pueblo venezolano.

Repudiamos esta Injerencia de los EUA como violatoria de este principio fundamental: Ningún Estado, de manera unilateral, puede asumir espacios de soberanía sobre territorios o ciudadanos de otros Estados, por ninguna razón, ni siquiera invocando una causa justa.

Nuestra oposición a esta virtual Declaración de Guerra contra Venezuela se fundamenta en estas realidades y principios: La Doctrina de Seguridad Nacional de los Estados Unidos pretende derrotar la construcción de una verdadera democracia popular en Venezuela.

1. En su recientemente publicado documento y doctrina de “ESTRATEGIA PARA LA SEGURIDAD NACIONAL DE LOS EUA” adoptado por la Casa Blanca en febrero de 2015, en su ultimo párrafo concluye afirmando su compromiso de seguir apoyando a los ciudadanos de aquellos países en los que, según su infalible criterio, la democracia corre riesgo de perecer:  “we stand by the citizens of countries where the full exercise of democracy is at risk, such as Venezuela.”

2. Denunciamos y rechazamos esta pretensión de la Estrategia de Seguridad Nacional de intervenir contra la Soberanía de Venezuela como un acto de agresión contra la Paz, la Libertad y la Solidaridad de los pueblos de la región.

3. Este estado beligerante de los EUA, como bien advirtiera el presidente Nicolás Maduro, es la mayor amenaza contra la Paz, la Democracia y la Soberanía de Venezuela y de los pueblos del Caribe y Latinoamérica.

4. Nos hacemos eco de las diáfanas declaraciones del Presidente Rafael Correa, presidente entrante de la CELAC, en las que denuncia la Guerra Económica que los EUA ha desatado contra Venezuela Bolivariana siguiendo el libreto utilizado contra la democracia chilena y su Presidente Salvador Allende.

5. Denunciamos que en noviembre de 2014, el Buró de Industria y Seguridad estadounidense  decidió imponer restricciones al comercio con Venezuela en materia de defensa y al mes siguiente entró en vigencia la “Ley de protección de los derechos humanos y de la sociedad civil de Venezuela”. En enero último se hicieron públicas las actividades de captación de oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana por parte de los servicios de inteligencia estadounidenses.

6. Esta nueva agresión refrendada por el Congreso de los EUA ya no es meramente la de grupos políticos, fundaciones y organizaciones internacionales que siempre sirvieron de fachada. Ahora se trata de la actuación directa del  Estado mismo. En todas las acciones se refiere esta Ley Habilitadora a las fuerzas armadas venezolanas.

7. Esto no significa que el curso de un golpe lento, que ya cumplió 13 años interrumpidos de fallidos intentos, y de la siempre postergada salida electoral, hayan sido del todo descartadas. Pero ahora los aparatos de inteligencia de Washington se disponen e intervenir directamente a provocar el disenso, la insurrección e insubordinación de elementos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

8. Arrecia la Guerra Económica contra Venezuela. Recientemente el vicepresidente Biden estuvo presente en la primera cumbre de seguridad energética caribeña. Allí planteó la creación de una red de inversiones privadas en el sistema de energía de la región con la participación del Banco Mundial.

9. Biden ha estado presionando a los estados caribeños para que abandonen a Petrocaribe alegando que el gobierno de Maduro será derrocado por un golpe.

10. Tratar a Venezuela como principal enemigo de la Paz en Las Américas es reflejo de la profunda negación de los EUA de que son precisamente ellos la principal amenaza a la Paz en Las Américas.

11. En ese sentido nos solidarizamos con la respuesta del gobierno venezolano del 9 de febrero en la que rechaza categóricamente la mención a Venezuela contenida en el documento Estrategia de Seguridad Nacional para 2015 en el que señala que “nada atenta más contra la paz, la democracia y la estabilidad mundial que el mito de la excepcionalidad estadounidense”. Esta práctica reiterada, debe provocar el que los Estados miembros de UNASUR, ALBA y la CELAC rechacen enérgicamente esta intervención.

12. Ya se ha ido profundizando esta política de rechazo en distintos foros y así deberá reiterarse en la próxima Cumbre de Las Américas a celebrarse en Panamá en abril.

13. Nos hacemos eco de las declaraciones de la Canciller venezolana Delcy Rodríguez, resaltando el rechazo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a las medidas unilaterales ejercidas por el gobierno de los EEUU contra Venezuela.

14. Denunciamos la creciente y sistemática cobertura negativa y distorsionada de la situación en Venezuela en los medios de comunicación estadounidenses y puertorriqueños pintando una imagen exageradamente sombría de la situación actual del país y retratando al Gobierno como incompetente, dictatorial y criminal.

15. Denunciamos como falsas e inflamatorias las declaraciones de la portavoz del Departamento de Estado de los EUA en que cínicamente condena la supuesta “criminalización de la disidencia política” en Venezuela en ocasión de la llegada del fugitivo general venezolano Antonio Rivero, instigador de protestas antigubernamentales violentas que causaron la muerte de más de 40 personas, en su mayoría partidarios del gobierno y las fuerzas de seguridad del Estado, en febrero de 2014.

Las organizaciones y personas que formamos parte de la Red de Solidaridad con la Revolución Bolivariana de Venezuela en Puerto Rico nos reafirmamos en nuestro más profundo repudio a esta guerra de múltiples frentes contra la soberanía de Venezuela. Nos comprometemos a trabajar para de desmontar esta narrativa que pretende pintar  a la V República Bolivariana de Venezuela como amenaza a la Paz y la Democracia. Venezuela no está sola. Los pueblos del mundo la acompañarán para VENCER al imperialismo.

¡VIVA EL BRAVO PUEBLO VENEZOLANO!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA DE VENEZUELA!
¡LOS PUEBLOS UNIDOS – VENCEREMOS!

Red de Solidaridad con la Revolución Bolivariana de Venezuela en Puerto Rico

Rafael Cancel Miranda, exprisionero político
Milagros Rivera Pérez, Comité de Solidaridad con Cuba en Puerto Rico
José Rivera, Frente Socialista
Héctor Pesquera, Movimiento Independentista Nacional Hostosiano
Federico Cintrón Fiallo, La Nueva Escuela

CELAC 2015: Salto cualitativo

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Por Noel Colón Martínez / MINH

Es necesario tomar nota de la importancia de lo que aconteció en Costa Rica con motivo de culminar los trabajos de la Tercera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) el día 29 de enero del presente año. Anticipábamos que no había un consenso para cambiar el lenguaje importante pero insuficiente de la Segunda Cumbre celebrada en La Habana. Como se trate de Puerto Rico siempre resulta extremadamente complicado que se pueda lograr un consenso que represente un salto cualitativo en la solidaridad genuinamente bolivariana y martiana en organismos de mucha pluralidad y diversidad ideológica como lo es la CELAC.

Hay grados y niveles de solidaridad, eso resulta evidente. Con relación al caso de Puerto Rico, Cuba, Venezuela y Nicaragua manifiestan un grado superior y de mayor compromiso. Ecuador y Bolivia muestran una clara disposición a unirse al consenso de esas tres naciones. Pero en el fondo, Puerto Rico resulta ser todavía un punto definitorio del antiimperialismo, como nos lo señalara el Che. Y aunque la CELAC solo acoge naciones latinoamericanas y caribeñas, la malsana influencia norteamericana se filtra, no para abiertamente obstruir sino para dizque moderar y retrasar el avance de la solidaridad.

El Presidente Pro Témpore de la CELAC dio señales inequívocas de lo que señalo cuando habiendo concedido autorización para que el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) se dirigiera al plenario, deploró la participación que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, concedió, como parte de su turno, al presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez para plantear la necesidad de elevar el nivel de solidaridad de la CELAC con los reclamos de libre determinación e independencia de Puerto Rico, uniéndose al reclamo de que la Asamblea General de Naciones Unidas considere nuevamente nuestro caso colonial; que no se permita la continuación de la presente relación y que se amplíe el reclamo de libertad de Oscar López, el más antiguo preso político retenido en cárceles norteamericanas por casi 34 años.

Guillermo Solís, quien afortunadamente no será por más tiempo Presidente de Costa Rica, representa las fuerzas retardatarias dentro de la CELAC que todavía remiten el caso colonial puertorriqueño a la teoría de que ése es un asunto que corresponde a nosotros decidir, aunque él sabe que nuestro pueblo ya rechazó el coloniaje actual y que la responsabilidad primaria recae en aquél que nos invadió y que mantiene un régimen de total y permanente intervención en nuestro país.

La CELAC está obligada a respetar los consensos pero, a mi juicio, cuando esos consensos son consensos que se limitarán a expresar solidaridad en fríos documentos, entonces nos corresponde tratar de superarlos. En Costa Rica la solidaridad de Nicaragua y su presidente Daniel Ortega quedó de nuevo ejemplarmente demostrada al retar la rutina de los trabajos, para alertar sobre la necesidad de hacer buena la consigna de que Puerto Rico es una nación latinoamericana y caribeña. Fue precisamente el gesto valiente de Daniel Ortega el que ha madurado la idea de que Puerto Rico debe estar representado en la próxima Cumbre de las Américas a celebrarse en Panamá y en la Cuarta Cumbre de la CELAC a celebrarse en Ecuador bajo la presidencia de Rafael Correa.

Como ha señalado la compañera Wilma Reverón al analizar los trabajos de la CELAC en Costa Rica, aún existe un intenso forcejeo entre los países de la llamada Alianza del Pacífico y los países del ALBA. Los primeros permanecerían como observadores pasivos del gran drama puertorriqueño porque los países extranjeros no deben intervenir en esa situación. Ésa es la conducta que realmente necesita Estados Unidos que se asuma; es la conducta que ha impuesto Estados Unidos a través de decenas de años en la OEA.

Desde Puerto Rico vemos con preocupación que Estados Unidos a través de la Alianza del Pacífico pueda continuar demorando, entorpeciendo y hasta imposibilitando la fuerza que representa una clara posición descolonizadora de parte de nuestra región. Una fuerza descolonizadora expresada con determinación bolivariana y martiana constituirá una barrera para el mantenimiento de la política colonial de Estados Unidos en este hemisferio.

Afortunadamente en Costa Rica se dio una fuerte voz de alerta. Mucho trabajo resta aún por realizar, tanto a nivel de la región como al interior de nuestro movimiento, que en su conjunto resulta ser un fuerte movimiento de liberación nacional.

Ivania, gracias por tu compromiso con la Patria

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), se une a la pena que embarga a familiares y a todo Puerto Rico ante la trágica muerte de la compañera y cantautora Ivania Zayas.

Fiel exponente de la música comprometida con nuestra América, Ivania supo llevar con su armoniosa voz el mensaje de la lunión latinoamericana y caribeña, además de enaltecer los valores de la Patria que le vio nacer y que ahora, en su partida, la llora con gran tristeza.

Vaya nuestro reconocimiento a su arte, su voz y sobre todo a su eterno compromiso con la independencia de Puerto Rico.

Puerto Rico en el corazón de los debates de la Tercera Cumbre de la CELAC

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Por Alejandro Torres Rivera / MINH

Conforme a sus disposiciones reglamentarias y constitutivas, CELAC es, hasta ahora, una instancia de unidad regional latinoamericana y caribeña reservada a los estados independientes y soberanos. Sin embargo, por mandato de su presidente, la República Bolivariana de Venezuela instruyó a su entonces canciller, Elías Jaua, la preparación de un documento donde a nombre de su país le planteara a la CELAC la necesidad de la integración de Puerto Rico a dicha instancia.

Durante los días 29 y 29 de enero de 2015 se llevó a cabo en, Belén, Costa Rica la Tercera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Se trata de un esfuerzo de integración del cual participan los distintos países de América del Sur, América Central, y el Caribe que gozan del ejercicio de sus derechos soberanos. La CELAC nos llega como legado de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, efectuada en México el 23 de febrero de 2010; y de la Cumbre Constitutiva de la CELAC, efectuada durante los días 2 y 3 de diciembre de 2011 en Caracas, Venezuela. Este esfuerzo de integración representa hoy para América Latina y el Caribe, la incipiente concreción del anhelado instrumento que por décadas reclamaron los pueblos del subcontinente americano. Incluye hoy un conglomerado de seres humanos que alcanza más de 590 millones de habitantes esparcidos en una superficie territorial que abarca más de 20 millones de kilómetros cuadrados.

La CELAC define sus órganos de dirección en la siguiente manera: (a) Cumbre de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno; (b) Reuniones de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores; (c) Presidencia pro tempore; (d) Reunión de Coordinadores Nacionales; (e) Reuniones Especializadas; y (f) Troika. Esta última corresponde al país que cesa en la presidencia anual del organismo, junto a la presidencia pro tempore del país incumbente por dicho período y el país al que corresponderá en el período siguiente ejercer dicha presidencia.

Es importante destacar que las decisiones del organismo, en todos sus niveles, se toman por consenso. En esta ocasión, se indica, Barbados presentó algunas diferencias con el contenido de la Declaración aprobada. En situaciones en que es necesario hacer algún pronunciamiento urgente, se ha dispuesto que el mismo se tome por intermedio de la Presidencia pro tempore del organismo, en conjunto con los otros integrantes de la Troika.

Como instancia superior de integración latinoamericana y caribeña, la CELAC asume la representación del conjunto de Estados soberanos de América Latina y el Caribe en todos aquellos asuntos en los cuales la región deba representarse. Lo anterior incluye: (a) la Cumbre de América Latina y el Caribe con la Unión Europea; y (b) el Diálogo Ministerial Institucionalizado entre el Grupo de Río y la Unión Europea y los diálogos que haya mantenido al presente el Grupo de Río con terceros países en el marco de reuniones que se llevan a cabo al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En tal sentido, CELAC sustituye no solo al Grupo de Río, sino también a la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC).

Uno de sus principales propulsores y gestores de este esfuerzo, el presidente Hugo Chávez Frías, al describirlo en ocasión del mensaje escrito que enviara a la Primera Cumbre de CELAC, indicó lo siguiente: ¨La CELAC es el proyecto de unión política, económica, cultural y social más importante de nuestra historia contemporánea¨. Al hacer esta afirmación, utilizando palabras del Libertador Simón Bolívar, catalogó este esfuerzo como ¨la Nación de Repúblicas¨. Allí el comandante Hugo Chávez Frías advirtió:

¨Todo cuanto hagamos por la unidad no sólo estará justificado por la historia sino además se convertirá en el más luminoso legado que podamos dejarles a las nuevas generaciones. Igualmente, estaremos honrando activamente la memoria de nuestros Libertadores y Libertadoras. En la CELAC, como quería Bolívar, hemos vuelto a ser una sola Patria.¨

En ocasión de la Primera Cumbre de la CELAC efectuada en Chile, Puerto Rico fue el gran ausente. No obstante su ausencia, sin embargo, no pasó desapercibida para los dignatarios que se dieron cita al evento. A tales efectos, el apartado 21 del pronunciamiento aprobado por CELAC en dicha Cumbre, titulado Declaración de Santiago de la I Cumbre de CELAC, señala:

¨Destacamos el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico y, al toma nota de las resoluciones sobre Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, consideramos que es un asunto de interés de CELAC.¨

Por su parte, el presidente cubano Raúl Castro Ruz en su discurso como nuevo presidente pro tempore del organismo indicó en una de sus intervenciones:

¨Nuestra comunidad estará incompleta mientras falte en ella el escaño de Puerto Rico, nación hermana genuinamente latinoamericana y caribeña que padece una situación colonial.¨

Esta expresión del presidente cubano, a su vez fue complementada con las declaraciones del presidente nicaragüense Daniel Ortega Saavedra, cuando indicó:

¨Nuestra solidaridad con el Pueblo de Puerto Rico, que sigue batallando por su liberación, por su independencia¨.

La suma de estas expresiones constituye el más claro mensaje de que para América Latina y el Caribe, la autodeterminación del pueblo puertorriqueño y su derecho a la independencia, debe permanecer como punto de discusión y resolución en la agenda de estos países hermanos.

Durante la Segunda Cumbre de la CELAC, llevada a cabo durante los días 28 y 29 de enero de 2014 en La Habana, Cuba, la inclusión del tema de Puerto Rico una vez más estuvo presente, particularmente a raíz de las declaraciones formuladas por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro en un acto celebrado en el Teatro Municipal de Caracas en ocasión del 55 Aniversario de la Revolución Cubana semanas antes. Allí Maduro afirmó la intención de su gobierno de que Puerto Rico pudiera integrarse a dicho organismo regional. A tales efectos indicó entonces la intención de Venezuela de que Puerto Rico pueda integrarse a este organismo regional.

Conforme a sus disposiciones reglamentarias y constitutivas, CELAC es, hasta ahora, una instancia de unidad regional latinoamericana y caribeña reservada a los estados independientes y soberanos. Sin embargo, por mandato de su presidente, la República Bolivariana de Venezuela instruyó a su entonces canciller, Elías Jaua, la preparación de un documento donde a nombre de su país le planteara a la CELAC la necesidad de la integración de Puerto Rico a dicha instancia. Maduro indicó en dicho evento:

¨Si nos consideramos hijos de Bolívar, hijos de Chávez de verdad, jamás saquemos de nuestro corazón la causa de la independencia de Puerto Rico.¨

Desde la constitución de la CELAC como instancia regional, en el apartado 23 del documento conocido como ¨Declaración de Caracas¨, titulado En el Bicentenario de la lucha de independencia, Hacia el camino de nuestros libertadores, el organismo expresó:

¨…reconociendo el derecho que tiene cada nación de construir en paz y libremente su propio sistema político y económico, así como en el marco de las instituciones correspondientes de acuerdo al mandato soberano de su pueblo, los procesos de diálogo, intercambio y negociación política que se activen desde la CELAC deben realizarse tomando en cuenta al Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias, la prohibición del uso de la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la autodeterminación, el respeto a la soberanía, el respeto a la integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos de cada país, la protección y promoción de todos los derechos humanos y de la democracia.¨

Por su parte, en el apartado 25, se indica:

¨…es necesario continuar unificando esfuerzos y capacidades para impulsar el desarrollo sostenible de la región, concentrando los esfuerzos en el creciente proceso de cooperación e integración política, económica, social y cultural para así contribuir con la consolidación de un mundo pluripolar y democrático, justo y equilibrado, y en paz, despojado del flagelo del colonialismo y de la ocupación militar

La recientemente concluida Tercera Cumbre de la CELAC ha redimensionado aún más el caso de Puerto Rico ante la comunidad internacional. La determinación del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, de incluir como parte de la delegación de su país al presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, y más aún, cederle parte de su tiempo de intervención en el pleno de la reunión de los Jefes de Estado para que consumiera un turno abogando por el derecho de Puerto Rico a su libre determinación e independencia, junto a su reclamo de cese del colonialismo imperialista de Estados Unidos sobre nuestro país, proyectó a escala mundial el caso colonial de Puerto Rico. En la denuncia, además, estuvo presente el reclamo por la excarcelación del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera, quien ya ha cumplido más de 34 años de prisión en cárceles del imperio, lo que igualmente la situación colonial de Puerto Rico y su denuncia ante la comunidad internacional. La determinación del presidente nicaragüense de designar al presidente del Partido Independentista Puertorriqueño como asesor especial del gobierno de Nicaragua en asuntos de libre determinación y descolonización anticipa nuevos desarrollos en estos desafíos internacionales, sobre todo tomando en consideración la futura Cumbre de las Américas, donde sí Estados Unidos habrá de estar presente.

En la Declaración Política de Belén, en ocasión de esta Tercera Cumbre de la CELAC, se incorporaron los párrafos 68, 69 y 70, donde se indica:

¨68. Reiterar el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico y, al tomar nota de las resoluciones sobre Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, reiteramos que es un asunto de interés de CELAC.

69. Los países miembros de la CELAC nos comprometemos a seguir trabajando en el marco del Derecho Internacional, y en particular, de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 14 de diciembre de 1960, para lograr que la región de América Latina y el Caribe sea un territorio libre de colonialismo y colonias.

70. Encomendar al Cuarteto de la CELAC para que, con la participación de otros Estados miembros que deseen sumarse a este mandato, presenten propuestas para avanzar en lo señalado en el párrafo 38 de esta Declaración.¨

La nueva presidencia pro tempore de CELAC la ha asumido Ecuador, cuyo gobierno será el anfitrión de la Cuarta Cumbre de CELAC en 2016. República Dominicana será quien ostentará la presidencia pro tempore durante el año 2016 y, en consecuencia, responsable de la Quinta Cumbre en el año 2017. La Sexta Cumbre habrá de corresponder al Estado Plurinacional de Bolivia en 2018.

Si bien serían nuestros deseos que para entonces, Puerto Rico pudiera también ocupar su lugar como Estado soberano dentro de la CELAC no necesariamente habrá de ser así. Todavía es necesario más trabajo y empeño en tal dirección, fundamentalmente en el seno de nuestro pueblo. Sin embargo, aun cuando no fuera así, ciertamente seguiremos empujando como pueblo hacia la concreción de tal realidad. Para ello, nos sirve como bandera de lucha las expresiones de Eugenio María de Hostos cuando trazó la ruta a seguir:

¨Aquellos de entre los puertorriqueños que vean más fondo en el porvenir, seguirán queriendo que Puerto Rico sea un Estado confederado de las Antillas Unidas en un todo político y nacional, y esos puertorriqueños saben que ni hoy ni mañana ni nunca, mientras quede un vislumbre de derecho en la vida norteamericana, está perdido para nosotros el derecho a reclamar la independencia, porque ni hoy ni mañana ni nunca, nuestra Patria dejará de ser nuestra.¨

 

Mirando al Sur: Cuba, el bloqueo y Puerto Rico

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Por Julio A. Muriente Pérez / Copresidente del MINH

Decenas, sino cientos de miles de puertorriqueños y puertorriqueñas han retado exitosamente el bloqueo económico, social y humano impuesto por Estados Unidos contra Cuba por más de medio siglo.

orinocoHabiéndole sido impuesta la ciudadanía estadounidense en 1917, las leyes de ese país se imponen sobre nuestra población, incluyendo las leyes draconianas con las que pretende legitimarse el bloqueo contra Cuba. Cada vez que un boricua visita La Habana, o viaja a Santiago de Cuba, o se encuentra con viejos amigos y compañeros de lucha en Matanzas, está violando las leyes yanquis.

En los primeros años, a falta de rutas cercanas, había que viajar vía Canadá, Checoslovaquia o España. En barco o en avión. En la actualidad las rutas más frecuentes son vía Panamá o República Dominicana.

Tan impactante han sido el movimiento de boricuas a Cuba y las muestras de simpatía hacia ese pueblo hermano, que, más allá de alguna arbitrariedad en la aduana o de alguna amenaza, el gobierno de Estados Unidos no se ha atrevido a acusar o procesar ni a un puertorriqueño por ese “delito”.

La expresión más contundente del enfrentamiento militante del Pueblo puertorriqueño al bloqueo yanqui contra la Antilla mayor, es la existencia en La Habana de la Misión de Puerto Rico en Cuba.  ¡Desde hace cuarenta y nueve años!

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La Misión de Puerto Rico en Cuba, gran centro de trabajo por la causa libertaria y anticolonial, es asimismo una de las expresiones más palpables de la solidaridad de la Revolución Cubana con la causa de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico.

La Dirección de la Misión de Puerto Rico en Cuba la encabeza actualmente el compañero Edwin González, miembro de la Dirección Nacional del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH). Esa es, en efecto, la embajada de todo puertorriqueño o puertorriqueña que visita Cuba.

En esta nueva coyuntura nuestra población continuará visitando Cuba, contra viento y marea. Desde la Misión continuaremos desarrollando nuestra labor patriótica y solidaria. ¡Porque no hay bloqueo que nos detenga!

*Puerto Rico mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

Balance Cumbre CELAC: Puerto Rico avanza en la agenda latinoamericana

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Por Wilma E. Reverón Collazo / Copresidenta del MINH

La III Cumbre de la CELAC se apartó de lo establecido en dos aspectos: la incorporación del presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez a la delegación de Nicaragua y la controversia ocasionada por ello, así como la adopción de la Declaración de Belén con la inconformidad de un país, Barbados. Por primera vez no hubo un consenso unánime en la adopción de la declaración final.

En cuanto al tema de la descolonización de Puerto Rico, éste ha sido siempre uno de los temas más controvertibles en la CELAC. Repasando la historia de este organismo, recordamos que la primera reunión donde se acordó la creación del organismo, que tuvo lugar en Cancún, México en el 2011, la declaración entonces adoptada no tenía mención alguna del problema del colonialismo y muchísimo menos del tema de Puerto Rico.

Asimismo, en la reunión constitutiva de la CELAC en marzo del 2012 en Caracas, que se llevó a cabo bajo la presidencia del Presidente de Venezuela, Comandante Hugo Chávez, el único jefe de estado que hizo mención del tema del colonialismo en Puerto Rico fue el Presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega. En esto Ortega ha sido consistente, trayendo el tema de Puerto Rico en cada oportunidad como también lo hizo en la pasada Cumbre de Las Américas.

No fue hasta la I Cumbre de Jefes y Jefas de Estado de la CELAC celebrada en Santiago de Chile en el 2013 que por primera vez se adopta un párrafo sobre Puerto Rico, reconociendo su carácter latinoamericano y caribeño y expresando que es un asunto de interés de la CELAC. En dicha cumbre es que hacen pronunciamientos sobre Puerto Rico otros jefes de estado como el Presidente de Cuba, Comandante Raúl Castro y los presidentes Hugo Chávez y Daniel Ortega.

En ninguna de estas reuniones y cumbres hubo presencia de puertorriqueños en ninguna capacidad. Para la de La Habana viajó una numerosa delegación del MINH y el MUS y separadamente una delegación del PIP, sin que se tuviera acceso a los trabajos de la Cumbre.

Es en esta III Cumbre de Jefes de Estado de la CELAC que por primera vez hay presencia de independentistas puertorriqueños, el PIP como parte de la delegación de Nicaragua y la que escribe como corresponsal de Claridad.

¿Qué significa la participación del PIP en el plenario de la III Cumbre de la CELAC? La acertada participación del presidente del PIP, Rubén Berríos Martínez, rompió gran parte de un impenetrable muro de silencio que EEUU ha mantenido sobre el tema del colonialismo en Puerto Rico. Si bien es cierto que la noticia no fue reseñada en los principales medios internacionales que han mantenido una indiferencia organizada a las reuniones de la CELAC, la controversia suscitada entre el presidente de Costa Rica, Guillermo Solís, y el presidente Daniel Ortega, por la participación de Berríos en la Cumbre, ocupó la atención de los medios allí presentes, mayormente locales, con la siempre notable excepción de Telesur, en las conferencias de prensa posteriores a los plenarios del miércoles 28 y el jueves 29 de enero. El único medio internacional que preguntó sobre el asunto fue CNN al presidente de Ecuador, Rafael Correa, el día 29.

El presidente Solís, con el que coincidió el presidente Correa en sus contestaciones a las preguntas sobre el diferendo entre Solís y Ortega, expresaron que se creaba un precedente peligroso. Correa fue más explícito y dijo que esto abría la puerta a que cualquier país en cualquier reunión trajera a cualquier persona. Puso como ejemplo que EEUU no puede traer un representante del Reino Unido en otros foros como el de la Cumbre de las Américas para hablar sobre Las Malvinas.

En el balance de las cosas, para la causa de la descolonización de Puerto Rico el saldo fue positivo. Habrá que esperar a ver si el temor expresado por Correa se produce.

Otra ganancia para Puerto Rico fueron las expresiones del presidente Correa, ya en su capacidad de Presidente de la CELAC, apoyando las iniciativas de Nicaragua y Venezuela para que Puerto Rico se convierta en miembro de la CELAC. Lo que está por verse es quién o quienes serían los representantes de Puerto Rico. ¿Aceptarían al Estado Libre Asociado de Puerto Rico? ¿Recaería la representación en una sola organización independentista como el PIP? ¿Sería el asiento de una representación amplia del independentismo? Mientras no haya un Puerto Rico independiente, ¿todas estas alternativas se estarán considerando?

Otra gran interrogante que queda es, ¿cuáles son los países que se oponen a la consideración más amplia del tema de Puerto Rico? En conferencia de prensa, el vicecanciller de Costa Rica, Alejandro Solano, dijo que el lenguaje incluido en la Declaración de Belén era el máximo aceptable por consenso. Se ha mantenido un hermetismo sobre los países que se opusieron a la participación de Berríos, pero en un periódico de oposición nicaragüense se identifican como Brasil, Panamá, Colombia, Argentina y Ecuador. De la experiencia vivida en el trabajo internacional hemos de suponer que se trata de los países miembros de la Alianza del Pacífico (México, Perú, Chile y Colombia), el esfuerzo organizado por EEUU de romper de alguna manera su aislamiento de los nuevos grupos regionales (UNASUR, MERCOSUR, ALBA-TCP) y de tener algunos aliados dentro de la CELAC. El presidente de Costa Rica, Guillermo Solís, invocó la posición oficial de EEUU como razón para que CELAC no se ocupe del tema, esto es, que sólo los puertorriqueños deben expresarse sobre este asunto. Lo único que le faltó decir es que ése es un asunto interno o doméstico de EE.UU., la coletilla siempre añadida por el Departamento de Estado de Estados Unidos cuando tiene que enfrentarse al tema en la palestra internacional.

Preocupa, por otro lado, la movida de Barbados de expresarse inconforme con el lenguaje de la Declaración de Belén en el último momento de la plenaria de jefes de estado, después de haber estado participando y debidamente representado en todo el proceso de redacción y consensuación de la declaración final y las declaraciones especiales. Esto apunta a un intento de parte de los anglosajones (EE.UU. y Reino Unido) de crear disensión en el seno de la CELAC.

El presidente Ortega anunció que llevaría al Presidente del PIP a la próxima Cumbre de las Américas donde sí participan EE.UU. y Canadá. Se debe anticipar que ya estarán en movimiento los operativos de EE.UU. para evitar que esto ocurra o que incluyan en su delegación a representantes del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o, incluso, del sector anexionista como Pedro Pierluisi. Hacer esto pondría nuevamente el tema de la descolonización de Puerto Rico en el ojo de la tormenta, esta vez inevitablemente frente a los medios internacionales que hasta ahora han optado por ignorar el asunto.

En otra acción para promover aún más el tema y en previsión de las posibles objeciones que pudiera levantar la incorporación de Berríos Martínez a la delegación de Nicaragua, el presidente Ortega ha emitido un pronunciamiento ejecutivo designando al Presidente del PIP su asesor sobre el tema de descolonización. Así se formaliza su participación como integrante de la delegación de Nicaragua a la Cumbre de las Américas y a futuras cumbres de la CELAC, movida brillante por demás y que evidencia el compromiso inquebrantable que tiene Nicaragua con la lucha por la independencia de Puerto Rico.