MINH se suma a celebración mundial por la liberación de los Héroes cubanos

(San Juan, 17 de diciembre de 2014) El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), extiende su solidaridad y regocijo al gobierno de la hermana República de Cuba representada por su presidente Raúl Castro Ruz y al Pueblo cubano que hoy celebran el retorno a casa de los héroes antiterroristas, manifestó el Dr. Héctor Pesquera Sevillano, copresidente del MINH.

“Hoy, Cuba, Puerto Rico y en el mundo entero celebramos la liberación de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, tras más de 16 años de injusto cautiverio en Estados Unidos”, señaló Pesquera.

El dirigente hostosiano indicó que “el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos es una puerta que se abre para finalizar el bloqueo económico que sufre la isla hermana”.

Recalcó además, que esta victoria política y diplomática de Cuba, “es quizás una de las más importantes en sus casi seis décadas de revolución, en que ese pueblo ha sabido mantener la dignidad ante el bloqueo y constante asedio del gobierno estadounidense”.

Pesquera aseveró que “al igual que en este día celebramos junto a Cuba la liberación de sus héroes, sabemos que en su día, Cuba también dirá presente cuando nuestro Pueblo, reciba con brazos abiertos, a nuestro Oscar López Rivera.

Dignamente representados en la CELAC

(San Juan, 28 de enero de 2015) Agradecemos profundamente la iniciativa solidaria del compañero Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua, de conceder su turno correspondiente en la sesión inaugural de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrándose en Costa Rica, al compañero Rubén Berríos Martínez para que se dirigiera al pleno de esa organización en representación por la lucha de independencia de Puerto Rico.

Asimismo reconocemos el valor enorme de la intervención del compañero Rubén Berríos Martínez ante la CELAC, ocasión en la que ofreció una síntesis precisa y puntual sobre la causa de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico y reclamó acciones concretas de solidaridad de parte de esa organización latinoamericana y caribeña.

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), se ha sentido representado dignamente por las palabras expresadas por el compañero Rubén Berríos Martínez ante la CELAC, así como nos hemos sentido dignamente representados por el espíritu solidario y fraternal del querido compañero Daniel Ortega Saavedra.

De igual forma reconocemos y agradecemos las contundentes expresiones hechas por el compañero Raúl Castro Ruz, Presidente de Cuba y de Nicolás Maduro, Presidente de la Venezuela Bolivariana, quienes reafirmaron con vehemencia su solidaridad con la causa de independencia de Puerto Rico y con la libertad de Oscar López Rivera, al quien Maduro llamó el Nelson Mandela de América latina y el Caribe.

Lo acontecido hoy en la CELAC constituye un gran triunfo latinoamericano y caribeño de la causa de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico y un paso trascendental de la CELAC en relación a nuestro caso colonial, que es sin duda de la pertinencia de los pueblos de Nuestra América.

Copresidencia del MINH:

Lcda. Wilma E. Reverón Collazo
Dr. Héctor L. Pesquera Sevillano
Prof. Julio A. Muriente Pérez

Victoria de Syriza en Grecia

(San Juan, 27 de enero de 2015) Desde nuestra organización, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), saludamos la contundente victoria obtenida por la organización progresista Syriza, en las elecciones celebradas el domingo 25 en Grecia, y al recién designado Primer Ministro de ese país europeo y principal dirigente de Syriza, Alexis Tsipras.

Durante los pasados años el pueblo griego ha sufrido los desmanes provocados por las políticas económicas neoliberales, descapitalizadoras y antipopulares, impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central de Europa y  la Unión Europea (Troika). Ello ha conducido al empobrecimiento generalizado, el desempleo masivo y la emigración de importantes sectores del pueblo.

Ante esa situación insostenible, surgió Syriza, una organización izquierda, que promueve la recuperación de la soberanía económica de Grecia y se opone a las imposiciones del gran capital europeo e internacional contra ese país.

La victoria de Syriza es reflejo del descrédito que sufren los partidos políticos tradicionales, fenómeno que va cobrando forma en otros países de Europa—como España—, e incluso en América Latina y el Caribe.

El pueblo puertorriqueño tiene mucho que aprender de la experiencia griega, sobre todo en lo relacionado a la política de alianza de sectores diversos y el rechazo a formas convencionales de hacer política, de quienes sólo pretenden mantener el control gubernamental, aunque el país colapse.

La victoria de Syriza en Grecia es celebrada por todas las organizaciones y personas progresistas y genuinamente democráticas.

Julio A. Muriente Pérez
Héctor Pesquera Sevillano
Wilma Reverón Collazo
Copresidentes MINH

Presencia del MINH en la CELAC

(San Juan, 26 de enero de 2015) La Copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), Wilma Reverón Collazo, viajó hoy a San José, Costa Rica, para dar seguimiento al trabajo internacional desarrollado por nuestra organización, en ocasión de celebrarse próximamente en esa ciudad la Reunión Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños, CELAC.

Igualmente, Reverón Collazo participará en ese importante evento subcontinental en calidad corresponsal de semanario Claridad, función para la cual ha sido acreditada por el gobierno de Costa Rica.

La Copresidenta del MINH participará también en un evento organizado por sectores progresistas de Costa Rica,  a celebrarse durante los días 28 y 29 de enero, coincidiendo con la Cumbre de CELAC. Desde esa tribuna reclamará la solidaridad con la causa de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico, gran ausente de CELAC por no ser un país independiente.

Asimismo, Reverón Collazo tiene programados encuentros con altos dirigentes de gobiernos varios países amigos de la causa descolonizadora puertorriqueña, que estarán presentes en la capital costarricense.

Nuestro gran objetivo es que CELAC reafirme y fortalezca la posición asumida previamente en respaldo a la autodeterminación e independencia de Puerto Rico y que se una al reclamo de que nuestro caso sea considerado por la Asamblea General de la ONU.

Arrendamientos y justicia de mármol

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Por Wilma E. Reverón Collazo / Copresidenta del MINH

En estos momento está bajo escrutinio público el arrendamiento otorgado para un CESCO a una compañía de la familia Crespo, grandes donantes del PPD. Pero éste no es el único arrendamiento que debe estar bajo escrutinio.

En las pasadas semanas he acudido al nuevo Centro Judicial de Caguas en gestiones profesionales. Cada vez que entro a ese mausoleo a la inequidad en este país me indigno.

¿Cómo es posible que, en medio de la crisis económica que padece este país, una ciudad de una isla empobrecida requiera de una estructura de lujo para la noble tarea de impartir justicia? Los números son apabullantes: el arrendamiento es por $1.4 millones mensuales. En 30 años, si no hay aumentos, se habrá pagado $504 millones en arrendamiento y finalmente el edificio sigue siendo de una entidad privada.

Según me informaron, el Departamento de Justicia ha optado por dejar Fiscalía y a los procuradores en el antiguo edificio porque no pueden pagar el canon mensual que se les pidió. Bien por el Departamento de Justicia.

El edificio está chapado en mármol hasta el techo. Es un edificio gigantesco que requiere caminar largas distancias para desplazarse de un sitio a otro, muy inconveniente para discapacitados, ancianos y mujeres con niños pequeños, los sectores más vulnerables del sistema de justicia.

¿Es que para impartir justicia se necesitan edificios lujosos? ¿No seria mejor invertir el dinero en jueces, bien preparados, éticamente responsables? ¿Qué es lo que hace falta para impartir justicia verdadera? No es la jaula lo que hace bello al pájaro.

Al igual que el caso del CESCO, nos cuestionamos, si hay miles de pies cuadrados en edificios de gobierno vacíos, en deterioro, ¿por qué hay que acudir a contratar compañías privadas para construir monumentos a la corrupción?

Lo dicho, en este país siempre ha habido un solo partido en el gobierno: el partido de los billetes verdes.

 

El voto de los residentes extranjeros en Puerto Rico: acercamiento legal y oportunismo político

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Por Alejandro Torres Rivera / MINH

En ocasión de la visita a Puerto Rico de una delegación de la hermana República Dominicana encabezada por su presidente, Danilo Medina, el Gobernador de Puerto Rico manifestó la posibilidad de que su gobierno promueva cambios en la legislación electoral vigente que permita a los extranjeros residentes en el país ejercer el derecho al voto en las próximas elecciones generales.

Señala el Gobernador que a toda persona que hace su vida en Puerto Rico y a la cual le afectan las decisiones que se toman en el País, se le debe reconocer el derecho a decidir quiénes han de gobernarle.

Que sepamos, al presente, el Partido Popular Democrático, por conducto de sus legisladores, no ha presentado iniciativa legislativa alguna al respecto. Tampoco conocemos de alguna iniciativa formal del Poder Ejecutivo, más allá de los comentarios del Gobernador, enviando a la Asamblea Legislativa una pieza de tal naturaleza proponiendo enmiendas a la Ley Electoral vigente, Ley Núm. 78-2011, bautizada por sus autores como el “Código Electoral para el Puerto Rico del Siglo XXI”.

Ciertamente, no era necesario que llegara a la Asamblea Legislativa un Proyecto de Ley en tal dirección para que comenzara a generarse el debate en el país. El mero anuncio de la propuesta ha sido suficiente.

El gobernador Alejandro García Padilla ha señalado que nada hay en la Constitución del ELA que le impida a la Asamblea Legislativa conferirle a extranjeros en Puerto Rico que no gocen de la ciudadanía estadounidense o puertorriqueña el derecho al voto en las elecciones generales. A los fines de aproximarnos a la discusión de la idea lanzada por García Padilla, veamos antes cuál es el estado normativo sobre el ejercicio del derecho al voto en Puerto Rico para más adelante, teniendo claras las premisas, discutir la deseabilidad de la implantación de la propuesta formulada por el Gobernador y sus implicaciones.

I. El estado normativo en Puerto Rico:

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, en su Carta de Derechos, Artículo II, Sección 2, dispone: “Las leyes garantizarán la expresión de la voluntad del pueblo mediante el sufragio universal, igual, directo y secreto, y protegerán al ciudadano contra toda coacción en el ejercicio de tal prerrogativa.” Por su parte el Artículo VI, Sección 4, dispone en su segundo párrafo: “Será elector toda persona que haya cumplido dieciocho años de edad, y reúna los demás requisitos que se determine por ley. Nadie será privado del derecho al voto por no saber leer o escribir o por no poseer propiedad.”

Un examen sencillo de lo antes dispuesto nos permite concluir que en Puerto Rico el voto será universal, igual, directo y secreto; que corresponde a la Asamblea Legislativa, por ley, garantizar “al ciudadano” que así sea, incluyendo que su ejercicio sea libre de toda coacción; que el elector cuente con 18 años de edad al momento de ejercer el voto, y cumpla con otros requisitos que se dispongan por ley; y finalmente, que no se limitará el voto a aquellas personas que no sepan leer o escribir, o a aquellas que no posean propiedades.

La Ley Electoral vigente contempla en su Artículo 6.003 (Requisitos del elector) que podrá votar en Puerto Rico toda persona que sea “ciudadano de los Estados Unidos de América y de Puerto Rico domiciliado en la jurisdicción de Puerto Rico y que a la fecha del evento electoral programado haya cumplido los dieciocho (18) años de edad, esté debidamente cualificado con antelación a la misma, y no se encuentre incapacitado mentalmente según declarado por un tribunal.” Los requisitos sobre domicilio los contempla la Ley en su Artículo 6.004. Para aquellas personas que se encuentran en Puerto Rico prestando servicios en las Fuerzas Armadas, o cursando estudios o trabajando temporalmente, aún cuando cumplan con las demás exigencias del Artículo 6.003, no tendrán derecho al voto si no establecen en Puerto Rico su residencia “y hace manifiesta su intención de allí permanecer”, la cual será determinada “a base de la voluntad del elector.”

De acuerdo a lo resuelto por el Tribunal Supremo de Puerto Rico en Ramírez de Ferrer v. Mari Brás, 97 JTS 134 (Opinión de 18 de noviembre de 1997), le compete al gobierno de Puerto Rico la reglamentación del derecho al voto. Tal derecho, afirma el Tribunal, es “privativo” del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Señala el Tribunal Supremo de Puerto Rico que dicha autoridad ha sido también reconocida por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso de Rodríguez v. Popular Democratic Party, 457 US1 (1982). Allí el Tribunal Supremo de Puerto Rico indica que el más alto foro federal, luego de señalar la necesidad de darle deferencia al método que se estableciera en el sistema electoral en Puerto Rico, se expresó indicando que en ausencia de claras limitaciones constitucionales, Puerto Rico es libre de estructurar su sistema político a los fines de cumplir sus particulares situaciones y circunstancias políticas.(“Absent some clear constitutional limitation, Puerto Rico is free to structure its political system to meet its special concerns and political circunstances.”).

A diferencia del derogado Artículo 35 de la Ley Orgánica de 1917 (Ley Jones) que, entre otras exigencias, requería como condición para el ejercicio del derecho al voto en Puerto Rico que el elector fuera ciudadano de Estados Unidos, ni bajo la Constitución adoptada en 1952, ni bajo la Ley de Relaciones Federales con Puerto Rico, subsistió tal requisito. Según lo formula el Tribunal Supremo de Puerto Rico, la facultad para determinar quién puede ejercer el derecho al voto en nuestro País la condiciona la Constitución, “incluyendo su Carta de Derechos”, aunque allí también expresa el Tribunal, por razones evidentes, “estamos comprometidos a interpretar en forma armoniosa con la de Estados Unidos.”

En su conclusión sobre el ámbito de las facultades de Puerto Rico para determinar lo concerniente al proceso electoral y la capacidad de sus electores, la Opinión indica: “…el poder de determinar los requisitos, para ejercer el derecho al voto en nuestra jurisdicción, corresponde esencialmente al Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Se trata de una amplia facultad para determinar y reglamentar todo lo concerniente al proceso electoral, incluyendo identificar quiénes son los electores capacitados.”

El derecho delegado a la Asamblea Legislativa por la Constitución del ELA para establecer otros requisitos que debe cumplir una persona para ser elector, indica el Tribunal Supremo, “no es una carta blanca, ni es absoluta.” Señala a tales efectos que cualquier “obstáculo al voto debe ser objeto de escrutinio judicial vigoroso, más con la debida atención a dar el debido peso a los intereses apremiantes del Estado.” De lo anterior se deduce que, partiendo del principio general de que en Puerto Rico el sufragio es universal, habría que delimitar primero, al examinar la propuesta de García Padilla, si la ampliación que pretende del derecho al voto a personas extranjeras que no sean ciudadanos de Puerto Rico o de Estados Unidos, sean estas personas con su estatus migratorio legalizado o no, cumple con algún interés apremiante del Estado.

II. Aspectos políticos y sociales de la propuesta

Si tomamos en cuenta la premisa de que el ámbito del poder de reglamentación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico en materia electoral, además de lo dispuesto en la Constitución, requiere la existencia de un interés apremiante del Estado en la exclusión del voto a personas en Puerto Rico, antes de formular una propuesta de extensión del referido derecho al voto, deberíamos contestarnos primero que todo algunas preguntas.

Por ejemplo, podríamos plantearnos qué tiene mayor “interés apremiante” para el Estado: (a) ¿El derecho al voto de los extranjeros en Puerto Rico mientras no se reconoce el derecho al voto a los nacionales puertorriqueños fuera de Puerto Rico? (b) ¿El derecho al voto a extranjeros con su estatus migratorio legalizado conforme a las leyes de inmigración aplicables a Puerto Rico, frente a aquellos extranjeros que al ingresar al País lo hicieron en violación o desafío de leyes que no son puertorriqueñas y que en primera y última instancia determinan quién entra o no legalmente a Puerto Rico, acentuando así el régimen colonial imperante en el País? (c) ¿Cuál específicamente es el interés que el Estado se propone proteger para dichas personas? (d) ¿Se atiende en efecto tal alegado interés con el mero hecho de que se les extienda el derecho al voto, o se trata de personas contra las cuales es necesario hacerles justicia desde el punto de vista de derechos y protecciones sociales de las cuales el Estado les priva por razón de que no ostentan la ciudadanía puertorriqueña? (e) ¿Si el problema es que se les reconozca el derecho a votar, por qué no se establece un procedimiento a través del cual esas personas puedan nacionalizarse como ciudadanos puertorriqueños para así gozar de aquellos derechos que devenga el tenedor de dicha ciudadanía?

Me parece que haber lanzado la idea del voto de los extranjeros en Puerto Rico por parte del Gobernador aprovechando la presencia en Puerto Rico del Presidente dominicano en una realidad donde el mayor número de extranjeros residiendo en Puerto Rico son nuestros hermanos antillanos dominicanos, deja ciertamente un mal sabor a oportunismo. ¿Por qué si García Padilla consideraba correcta tal idea, la misma no fue objeto de propuesta al País en alguna de sus comparecencias públicas anteriores a la visita del dignatario dominicano; o mediante el envío oportuno a la Legislatura de un proyecto de administración; o fomentando un debate en torno al tema de nacionalidad y ciudadanía que incluso vaya más allá, considerando el mismo dentro del marco del derecho al voto de los nacionales en un proceso de libre determinación con arreglo a la normativa establecida bajo el derecho internacional vigente?

Precisamente, en momentos en que sectores soberanistas del Partido Popular Democrático, e incluso algunos no tan soberanistas pero que fungen de promover el desarrollo de mayores poderes políticos para el ELA, reclaman de Estados Unidos el derecho de Puerto Rico a controlar los aspectos migratorios, ¿dónde está la posición del Gobernador y de la Junta de Gobierno del PPD sobre tales exigencias? ¿Y si es positivo el control de nuestros asuntos migratorios, fortaleciendo los deberes y obligaciones que derivan del derecho al voto y junto con ellos, el fortalecimiento de nuestra ciudadanía puertorriqueña, por qué no ha de ser igualmente positivo ir más allá, reclamando ese mismo derecho a regir nuestra propia vida como pueblo en tantos otros aspectos necesarios en nuestro quehacer diario?

Desde la otra orilla del PNP ya se ha lanzado al ruedo del debate el comisionado residente, Pedro Pierluisi, levantando de inmediato la bandera de la defensa de la ciudadanía estadounidense como si el ejercicio al voto en Puerto Rico dependiera de ser ciudadano de dicho país. Aparentemente, el exsecretario de Justicia de Puerto Rico y hoy Comisionado Residente no ha leído recientemente la jurisprudencia establecida en el caso antes citado de su correligionaria Miriam Ramírez de Ferrer. Allí se indica, citando múltiples casos federales, así como escritos de importantes estudiosos del derecho constitucional en Estados Unidos, que “la condición de ser ciudadano de Estados Unidos no ha sido históricamente la fuente de la mayor parte de los derechos y obligaciones primordiales que tienen aquellos que forman parte de la colectividad norteamericana y que están sometidos a su autoridad.”

En lo que respecta al derecho al voto, indica el Tribunal que si bien un estado puede exigir el requisito de la ciudadanía estadounidense como condición para el derecho al voto, tampoco está obligado a ello. En consecuencia, el voto de extranjeros que no sean ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico no tiene nada que ver con los derechos fundamentales garantizados por la Constitución de Estados Unidos o la de Puerto Rico a los residentes en nuestro País. Asumir ese debate desde el punto de vista que lo formula el comisionado Pierluisi no es sino un sofisma.

Para optar como candidato a ser Comisionado Residente de Puerto Rico en Washington, ciertamente es necesario cumplir con el requisito que impone el Artículo 36 de la Ley de Relaciones Federales con Puerto Rico. Éste específicamente exige ser “ciudadano de buena fe de los Estados Unidos” para optar a dicho cargo electivo. Esto, sin embargo, en forma alguna supone que para votar por el Comisionado Residente, el elector tenga que ser ciudadano estadounidense, mucho menos limita la facultad de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, si así fuera el caso, de establecer dos papeletas separadas donde figuren los candidatos a Gobernador y Comisionado Residente. Si ha de haber ataques constitucionales a la propuesta que impulsa el Gobernador, no debería ser sobre estos aspectos.

Ciertamente, independientemente de sus motivaciones, debemos asumir el debate sobre la idea propuesta por el Gobernador. Pero ha de ser libre de oportunismos, sofismas y mucho menos prejuicios o argumentos xenofóbicos hacia sector alguno extranjero residente en Puerto Rico. Llegará el día en que, además, el debate sobre la ciudadanía, la ciudadanía dual o la reciprocidad de ciudadanía adquiera en Puerto Rico una dimensión distinta, todo ello en el marco del ejercicio real de los poderes soberanos del pueblo puertorriqueño, ya sea en la independencia o bajo un Tratado de Libre Asociación con Estados Unidos.

Piénsalo

piensalo

Por Héctor L. Pesquera Sevillano / Copresidente del MINH

La misión de toda organización independentista es que cada día haya más adeptos a nuestra propuesta de descolonización e independencia para nuestra Patria. Masificando nuestro reclamo nos acercaremos cada día a nuestra meta. Los hostosianos y hostosianas por definición, tenemos que ubicar la educación y el proselitismo político como una de nuestras armas principales.

Desde su fundación, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) ha utilizado variadas formas de llevar su mensaje: programas de radio como La Nación Avanza, La Patria que Queremos desde Mayagüez, nuestro periódico El Hostosiano, los periódicos Claridad y Compartir es Vivir, nuestras páginas en las redes sociales (redbetances.com, minhpuertorico.org, otropuertoricoesposible.com), los Viernes hostosianos que se celebran todos los meses en San Juan, Carolina/Trujillo Alto y Mayagüez, tertulias y boletines locales en los Comités de Base, conversatorios en las comunidades, movilizaciones en defensa de nuestros derechos como pueblo y conferencias de prensa sobre los más diversos temas. Nos sirve de guía nuestro documento programático “Con voluntad y esperanza, Otro Puerto Rico es Posible”.

El pasado 11 de enero, durante la celebración del natalicio de Eugenio María de Hostos, el MINH dio a conocer la campaña por la Independencia titulada “Piénsalo”.

Se trata de una campaña permanente dirigida a jóvenes no independentistas, diseñada en forma simple, en “arroz y habichuelas”, utilizando técnicas audiovisuales, mensajes cortos en audio y vídeos grabados para difundirse por las redes sociales y por radio, opúsculos con información valiosa sobre las ventajas que le ofrece al país la república independiente de Puerto Rico.

El primer opúsculo ya está circulando. Aborda el tema de las supuestas “Transferencias Federales” a Puerto Rico. “¿Tú has escuchado que Estados Unidos nos mantiene? Mira lo que encontré…” es el título de esta publicación. En su interior, el primer Piénsalo informa y desglosa a qué corresponden los $13,814 millones que nos llegan anualmente de Estados Unidos. De ésos, $8,902 millones van a individuos que de diversas formas ya lo han pagado. Ahí están el Seguro Social que los trabajadores pagamos durante nuestra edad productiva; las pensiones a Veteranos que ganaron arriesgando su vida, salud y estabilidad emocional; los sueldos de los empleados de instalaciones federales en Puerto Rico (Correos, Aeropuertos, Agentes Federales, etc.) y otros derechos adquiridos. Del total de transferencias, sólo $4,912 millones son verdaderas aportaciones del gobierno federal al gobierno de la Isla.

A renglón seguido se expresa en el opúsculo: ¿Sabías que de Puerto Rico salen hacia Estados Unidos unos $58,100 millones anuales? El desglose de esta sangría es como sigue: $34,000 millones en ganancias de las empresas estadounidenses radicadas en Puerto Rico, $22,600 millones en bienes de consumo que le compramos a Estados Unidos y $1,500 millones que nos cuesta el uso obligado de la marina mercante de ese país por causa de las Leyes de Cabotaje.

El balance es totalmente desproporcionado y negativo para Puerto Rico: desde Estados Unidos entran a la Isla $13,814 millones y desde Puerto Rico salen hacia Estados Unidos $58,100 millones anuales. Una diferencia de $44,286 millones anuales a favor de Estados Unidos. Mal negocio para Puerto Rico.

El objetivo es que podamos imprimir, distribuir y discutir con el pueblo de Puerto Rico el contenido de estos mensajes de esperanza.

Como decíamos al principio, ésta No es una campaña dirigida a los que ya son independentistas, pero necesitamos de la colaboración de todos y todas los(as) patriotas para su difusión masiva. Para que llegue a todas las esquinas de Puerto Rico, a las escuelas, universidades, comunidades, iglesias, salas de recepción de abogados, médicos, farmacias y todo tipo de negocios operados por independentistas.

También es importante contar con los fondos y recursos materiales que garanticen la reproducción masiva de los materiales educativos. Todos los que puedan colaborar, bien sea en la difusión de mensajes, así como aportar económicamente a este nuevo esfuerzo educativo, pueden hacerlo comunicándose al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano al teléfono 787-774-8585 o a través de Facebook en Piénsalo. Todos y todas tenemos algo que aportar. Piénsalo.

Los sucesos en París de comienzos de año: un acercamiento distinto a la consigna “Je suis Charlie”

Por Alejandro Torres Rivera / MINH

No existen argumentos de clase alguna que justifiquen, excusen o avalen las acciones armadas que llevaron a la muerte de 12 personas en la revista satírica Charlie Hebdo, y más adelante, la de otros cuatro ciudadanos que profesaban la fe judía en un supermercado ¨kosher¨ de París a manos de jihadistas islámicos franceses. Se trata de actos de terrorismo que ameritan la más enérgica condena y repulsión, sobre todo por parte de quienes aspiramos a una sociedad justa y equitativa donde no prevalezca la explotación del ser humano.

Si bien la violencia y como parte de ella la lucha armada, bajo ciertas circunstancias, constituye un método de lucha legítimo, particularmente en el contexto de las luchas anticoloniales, anticapitalistas y las luchas de liberación nacional; su utilización como método de lucha no puede ser dirigida indiscriminadamente en contra de aquella población que no participa directamente del conflicto armado. Tampoco la lucha armada puede ser utilizada como método de lucha contra civiles indefensos con el propósito de infundir el terror; mucho menos, cuando su motivación no responde a un ejercicio legítimo de defensa propia. Por eso debemos rechazar la violencia armada cuando se trata de acciones de naturaleza punitiva que lo único que persiguen es castigar a sus víctimas por meras discrepancias de pensamiento, sea éste de naturaleza político, religioso, de género o de cualquier otra naturaleza.

El repudio y la condena contra tales actos, sin embargo, no debe inhibirnos en la búsqueda de las razones que, si bien nunca justificarían los mismos, sí nos permita entender el porqué han ocurrido. Posiblemente en este ejercicio encontremos herramientas superiores que nos permitan trascender el mero acto de protesta, repudio y condena, e ir a la raíz de los conflictos, identificar sus causas y derivar conclusiones.

Lo ocurrido en Francia el pasado 7 de enero nos ha impactado tanto como pudieron impactarnos los sucesos del 11 de noviembre de 2001 en Estados Unidos; o los sucesos ocurridos años más tarde en Madrid el 11 de marzo o en Londres un 7 de julio; el intento de atentado en el Metro de Barcelona en 2008; los sucesos más recientes en las ciudades de Ottawa en Canadá y Sidney en Australia, en 2013; o los del Maratón de Boston y en una escuela en Francia; o como podrían impactarnos hoy, las cientos de muertes acaecidas en Yemen, Afganistán, Paquistán y tantos otros lugares del planeta con el uso por parte de algunas potencias víctimas de los sucesos terroristas antes mencionados a través de los llamados ¨drones¨ o aviones no tripulados. Estos, al igual que los ataques terroristas que repudiamos, también dejan en sus estelas de ataques contra supuestos objetivos terroristas, en aire y la tierra, la semilla de muerte y desolación arrebatando las vidas de decenas de víctimas civiles no combatientes.

La reacción a las muertes ocurridas en el Estado francés el 7 de enero han tenido la capacidad de lanzar a las calles de este país a millones de ciudadanos, identificados todos con las víctimas y sus familiares, independientemente a su fe religiosa, como también en repudio al terrorismo como método de lucha. La identificación con las víctima de la revista Charlie Hebdo bajo la consigna de Je suis Charlie ha recorrido la Unión Europea y el mundo. ¿Qué sin embargo pudo estar detrás de estos actos de terror? ¿A quién o quiénes benefician los mismos? ¿Estaba el Estado francés y los servicios de inteligencia occidentales desprevenidos ante tales acciones? ¿Qué cuota de responsabilidad tienen los gobiernos occidentales en el desarrollo y preparación de los autores responsables por estos actos? Veamos algunas aproximaciones a esta discusión.

David Brooks en su artículo titulado Je ne suis pas Charlie (¨Yo no soy Charlie¨, en español), reaccionando a la campaña lanzada de inmediato en Francia en repudio a los actos de terror mencionados, indica:

¨A los periodistas de Charlie Hebdo se les aclama ahora justamente como mártires de la libertad de expresión, pero seamos francos: si hubiesen intentado publicar su periódico satírico en cualquier campus universitario estadounidense durante las últimas décadas, no habría durado ni treinta segundos. Los grupos de estudiantes y docentes los hubieran acusado de incitación al odio. La Administración les habría retirado toda financiación y habría ordenado su cierre.¨

Maximiliano Sbardi Osuna, por su parte, en su artículo Atentado en París: manipulación mediática e islamofobia, aborda el tema levantando ciertas interrogantes que entendemos son pertinentes a la discusión:

¨La derecha lleva agua para su molino, dado que la islamofobia está creciendo en Francia, Alemania, Suecia y Gran Bretaña y sus postulados se ven legitimados con los asesinatos.¨

El autor, describiendo como una ¨doble estrategia¨ lo que ocurre en estos momentos en Francia y la Unión Europea con relación a estos sucesos, y adelantando su preocupación porque estos sucesos faciliten que crezca en Europa ¨el etnocentrismo, la xenofobia y la simplificación¨, indica más adelante:

¨El terrorismo islámico es una realidad, más cruda en Medio Oriente que en Europa, pero no es la única forma de terrorismo. La financiación de grupos armados, intervención directa en países extranjeros por parte de Francia, y la expoliación de recursos en Irak y en las ex colonias francesas africanas también son terrorismo, que con estos atentados como el de ayer en París, parece estar cada vez más justificado por la opinión pública y los grandes medios de manipulación social.¨

Carlos Aznárez, por otro lado, en su artículo El gobierno francés co-responsable de la masacre de ´Charlie Hebdo´, aborda también la discusión de los sucesos procurando identificar en ellos la cuota de responsabilidad del propio Estado francés al indicar:

¨…el grupo ultra que atacó las oficinas de ´Charlie H´ no era desconocido para la inteligencia francesa, ya que varios de ellos, en ocasiones totalmente distintas a las actuales, habían salido del país para formar parte de las ´milicias de la libertad´ que intentaron, sin éxito, derrocar al presidente sirio Bashar Al Assad. Otros, hermanos, primos o vecinos de estos que ahora fueron fusilados por la policía francesa, habían combatido del lado de la OTAN, en Libia y en Irak. Equipados con armamento de primera tecnología, ayudados económicamente por el dinero que depositan en bancos europeos o del Medio Oriente, jeques, emires o monarcas, pero también por no pocos empresarios europeos. Los mismos que hoy se rasgan las vestiduras y claman al cielo por la ´libertad de opinión´, palabra que sistemáticamente les sirve para violarla y perseguir a quienes la practican.¨

Recurriendo a lo que en nuestra jerga popular sería el refrán ¨cría cuervos y te sacarán los ojos¨, Aznárez nos recuerda que lo mismo ocurrido en Francia, también ocurrió en Estados Unidos con relación a ¨los talibanes afganos, o con las mismas milicias mercenarias en Libia¨; como hoy en lo que ha venido a llamarse como el ¨Estado Islámico¨, quien a través de su organización militar en la guerra contra el gobierno constitucional sirio, a través del Frente Al Nusra en dicho país, o contra el gobierno en Iraq a través del Ejército Islámico de Iraq y Levante, hoy se han tornado en contra de sus gestores occidentales.

En el caso del Medio Oriente y Asia Central, más allá de las organizaciones que hoy combaten contra Estados Unidos y la Unión Europea, la realidad es que las visiones estratégicas entre el Estado Islámico y Al Qaeda, más que diferenciarse, se complementan. Cualquier distinción, si alguna, la encontramos en los métodos tácticos utilizados en la búsqueda de sus objetivos estratégicos. Ambas parten de un radicalismo islámico a nombre del cual enfrentan con el terror el intervencionismo en la región.

La comunidad musulmana en Europa alcanza ya más de 20 millones de personas, la mayoría de las cuales profesan la fe islámica. De estos, 1.7 residen en España, mientras que en el Reino Unido de la Gran Bretaña se estima alcanza el 3% de su población, aunque en ciudades como Londres, ya constituyen el 13% de la misma. Al igual que en resto de Europa, la mayoría de esa población profesa la fe islámica. En el caso de Francia, se cuentan por millones los franceses de origen argelino o del Magreb africano y sub sahariano, provenientes de las viejas colonias o descendientes de éstos. Por esto, asumir la islamofobia como reacción a los recientes sucesos a lo único que puede conducir es a una acentuación del problema y no a su solución. Toda aspiración de convivencia y tolerancia en el seno de la Unión Europea se torna cada vez más difícil ante el avance de las organizaciones políticas, grupos de extrema derecha y sectores fascistas en los gobiernos de muchos de estos países, así como su participación en el parlamento de la Unión Europea.

Como ocurrió antes en Estados Unidos a raíz de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, además de la militarización de la vida ciudadana en la calles de las principales ciudades, el gobierno francés ha adelantado su intención de adoptar nuevas leyes, siguiendo el modelo de la llamada ¨Ley Patriot¨, que ciertamente restringirá aún más las libertades y garantías personales de sus ciudadanos. También se ha hecho público otras medidas, entre ellas el equivalente de las disposiciones sobre restricciones de viaje de los ciudadanos franceses mediante las llamadas ¨non flight lists¨. Mediante estas ¨listas¨, las autoridades del gobierno de Estados Unidos incluyen a determinado grupo de ciudadanos, impedidos de viajar en aviones desde y hacia dicho país, así como también otros sobre los cuales se imponen otras restricciones de viaje, cotejo y registros.

También se discute en estos momentos en Francia otro tipo de iniciativas dirigidas a intervenir mediante sistemas de vigilancia, a organizaciones religiosas, deportivas o culturales donde el Estado entienda que potencialmente las organizaciones jihadistas puedan llevar a cabo acercamientos a personas jóvenes que culminen eventualmente en procesos de reclutamiento y organización de futuras células que eventualmente lleven a cabo actos terroristas. Otras medidas objeto de discusión son las de incrementar los intercambios de inteligencia entre instancias propias del Estado francés, así como con otros países en y fuera de la Unión Europea; el uso de la tecnología para una mayor vigilancia e intrusión en la vida privada de los ciudadanos; el desarrollo de perfiles para la identificación de personas sospechosas de ser terroristas o ser potenciales terroristas; la creación de ¨bancos de datos¨ donde se carpeteen ciudadanos; etc.

Ciertamente, si lo que los jihadistas perseguían con sus acciones, además de detener las publicaciones de Charlie Hebdo, era promover un clima de terror al interior de la población francesa, que a su vez repercutiera en otros países de la Unión Europea y Estados Unidos, entonces, parcialmente estarían logrando sus objetivos políticos.

Debemos entender que las acciones de los causantes de las muertes ocurridas en la revista Charlie Hebdo y el supermercado de productos ¨kosher¨ no responden al espíritu auténtico de la fe musulmana, como nunca correspondieron en el pasado al espíritu auténtico de la fe cristiana, las barbaridades llevadas a cabo por la Inquisición contra aquellos que no profesaran la fe católica. Tampoco responden a las aspiraciones de los pueblos de Estados Unidos o de los distintos Estados que conforman la Unión Europea, las acciones que hoy se llevan a cabo contra los pueblos musulmanes, que sufren guerras de agresión y exterminio a nombre de un ¨occidente civilizador¨.

El Islam, el judaísmo o el cristianismo, como también es el budismo o el brahmanismo, por solo mencionar algunas religiones, en sus visiones doctrinales promueven la paz y la concordia entre los seres humanos, aunque hayan algunos, personas y Estados donde estas religiones puedan ser mayoritarias o minoritarias, que pretendan corromperlas.

No hay que ser ¨Charlie¨ para repudiar el terrorismo, se trate el mismo de terrorismo individual o terrorismo de Estado. Por eso, asumir acríticamente el principio de decir ¨soy Charlie¨ tiene en sí mismo, no solo trivializar lo ocurrido y sus causas, sino quizás, en alguna medida, justificar abusos que puedan ser cometidos por el Estado bajo el palio de evitar nuevos sucesos como los ocurridos en París el día 7 de enero. Esta simplificación del problema o sus causas, también puede llevarnos a no entender los elementos que dan base a tan repudiables acciones terroristas para así evitar su repetición.

Dr. Héctor Pesquera: Isabelita, 107 años de amar la Patria

(San Juan, 13 de enero de 2015) El Dr. Héctor Pesquera Sevillano, Copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), indicó que su organización lamenta profundamente el fallecimiento de la Patriota Isabel Rosado, conocida por todos como doña Isabelita.

Pesquera describió a doña Isabelita como una “mujer Patria, continuadora heroica de María de las Mercedes Barbudo, Mariana Bracetti, Lola Rodríguez de Tió, Blanca Canales y tantas otras que, como ella, dieron vida y hacienda por la independencia de Puerto Rico”.

El dirigente hostosiano recordó que doña Isabelita “estuvo encarcelada en la década del 50 y al ser liberada se le negó el derecho a ejercer como maestra. Su compromiso antimilitarista y antiimperialista, la llevó a las playas de Vieques en protesta por las prácticas de tiro de la Marina estadounidense. Puerto Rico nunca olvidará aquellas fotos de la policía militar yanqui arrastrando a Isabelita, o aplastando su débil cuerpo contra la arena viequense mientras la esposaban”.

Pesquera recalcó que “Es nuestro deber revolucionario y patriótico recordarle siempre. Fueron 107 años de amar a la Patria y eso se honra. Isabelita estará con nosotros en cada batalla y será ejemplo constante de aquel valor y sacrificio del cual hablaba don Pedro Albizu Campos a quien Isabelita tuvo como Maestro excepcional”.

La líder nacionalista Isabel Rosado Morales, “Isabelita”, falleció el martes 13 de enero, a los 107 años en la residencia para ancianos Sagradas Misiones de la Misericordia en Fajardo, donde residía.

Oscar López Rivera: un nuevo año de lucha por su excarcelación

oscar

Por Alejandro Torres Rivera / MINH

¨Cuando hay muchos hombres sin decoro,
hay otros que tienen en si el decoro de muchos hombres.¨
José Martí, ¨Tres Héroes¨, La Edad de Oro

El pasado 6 de enero cumplió años Oscar López Rivera. Este prisionero político puertorriqueño cumplirá el próximo 29 de mayo  treinta y cuatro años de prisión. Oscar López Rivera es hoy uno de los prisioneros políticos más antiguo del Hemisferio y ciertamente, el puertorriqueño con más años de prisión en cárceles federales. Oscar no cumple condenas por delito de sangre, Oscar no cumple condenas por delitos contra la persona, Oscar cumple sentencias, dos sentencias que en conjunto suman 70 años. Fue condenado inicialmente por un tribunal estadounidense por el delito de conspiración sediciosa 55 años de prisión y estando ya encarcelado, se le acusó nuevamente por un supuesto intento de fuga de la prisión.

El delito de conspiración sediciosa es un delito existente dentro del ordenamiento penal de Estados Unidos desde los días previos a la Guerra Civil que libró dicho país entre aquellos estados que promovieron la secesión, reclamando el derecho a la separación política y a formar su propia unidad sobre bases distintas al federalismo y aquellos que optaron por mantener y preservar la Unión. En el caso de Oscar, su delito es haberse planteado ejercer el derecho que tiene todo ciudadano en todo país intervenido y ocupado por alcanzar, por aquellos medios a su alcance, el ideal patrio de la independencia y la soberanía. En el contexto colonial de Puerto Rico, alcanzar tal ideal como combatiente anti colonial, suponía echar abajo las instituciones que sobre su país ejerce Estados Unidos. En el caso particular de Oscar, su espacio de acción fue el lugar donde creció y se desarrolló como adulto una vez su familia emigró hacia Estados Unidos, la ciudad de Chicago.

Nacido en 1943 en un pueblo del interior de nuestra Isla, San Sebastián, lugar donde fueran derrotados los insurgentes independentistas tras el Grito de Lares en 1868, a los 11 años su familia se trasladó a residir a Chicago. Le llevó a esta ciudad, las mismas razones por las cuales decenas de miles de familias puertorriqueñas en aquella década y más adelante emigrarían a ciudades como Nueva York, Filadelfia, Boston, Hartford y tantas otras, en busca del empleo que no encontraban en su patria.

Durante la primera mitad de la década de 1960 y al calor de Guerra de Vietnam, bajo la ley estadounidense del Servicio Militar Obligatorio, Oscar fue llamado al servicio militar y más adelante, desplazado hacia las selvas de este heroico país asiático como solidado. Allí cumplió Oscar un año de servicio militar en zonas de combate donde se distinguió por su coraje y valentía logrando rescatar varios de sus compañeros heridos en pleno combate por lo que recibió la distinción militar de Estrella de Bronce por heroísmo.

Terminada su estadía en Vietnam, a su regreso a Chicago donde residía, Oscar se integró muy pronto a las luchas de su comunidad en defensa y afirmación de los derechos de los puertorriqueños combatiendo la discriminación racial, la marginación y el clientelismo de aquellos que aspiraban a enriquecerse a costa de la miseria humana. Allí radicalizó su pensamiento político y ahondó su conciencia social.

Decía Eugenio María de Hostos que de todos los tormentos que podía imaginar ¨ninguno es más terrible que el de perder el tiempo de la acción en la palabra¨. Así Oscar, tornando en acción diaria la lucha por su comunidad, por su gente y por la libertad de Puerto Rico tomó su decisión. Junto a otros compañeros y compañeras, Oscar se integró a la lucha organizada en lo que alguien llamó alguna vez ¨la retaguardia de nuestro pueblo¨, para así, desde las propias entrañas del monstruo imperialista, impulsar la independencia de su Patria. De la labor política abierta y legal, Oscar y sus compañeros y compañeras de lucha pasarían eventualmente al clandestinaje para desde esa otra trinchera, continuar el desafío necesario en el forcejeo por la lucha de independencia.

Su captura se produjo en 1981. Un año antes, en 1980, sus compañeros de lucha Haydee Beltrán, Luis Rosa, Ricardo Jiménez, Elizam  Escobar, Carmen Valentín, Carlos Alberto Torres, Dylcia Pagán, Adolfo Matos, Ida Luz Rodríguez y Alicia Rodríguez habían sido capturados. Más adelante, en 1983, ocurriría lo mismo con otra camada de luchadores y luchadoras con las capturas de Alejandrina Torres, Edwin Cortés y Alberto Rodríguez.  Ya antes también había sido capturado en la ciudad de Nueva York, otro luchador puertorriqueño William Guillermo Morales quien habiendo sufrido las consecuencias de una explosión, perdió una mano y casi todos los dedos de la otra. Convaleciendo en un hospital y manteniéndole bajo vigilancia permanente, William Guillermo logró escapar manteniéndose en la clandestinidad hasta que eventualmente fue capturado por las autoridades mexicanas desde donde eventualmente logró viajar a Cuba donde reside.

Salvo uno que se prestó para la traición—Alfredo (Freddie) Méndez, porque los traidores también deben ser conocidos y recordados para que no se nos olviden–, los prisioneros capturados asumieron al momento de sus capturas frente a las autoridades estadounidenses la condición de prisioneros de guerra.  Como tales, reclamaron la condición de combatientes anti coloniales, no reconociendo la jurisdicción de los tribunales de Estados Unidos por lo que demandaron ser procesados por un tribunal internacional o por un tribunal de un tercer país que no formara parte del conflicto anticolonial entre Puerto Rico y Estados Unidos.

De acuerdo con el Protocolo I de la Convención de Ginebra de 1949, la protección que dicho Convenio Internacional que reconoce a los prisioneros de guerra, se extiende también a personas capturadas en conflictos o luchas contra la ocupación colonial, la ocupación de un país por parte de regímenes racistas y a aquellos otros que participan de luchas por la libre determinación de sus pueblos. Así lo ratifica también la Resolución  2852 (XXVI) de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 20 de diciembre de 1971 y la Resolución 3103 (XXVIII) del 13 de diciembre de 1973, cuando establece:

“Todo participante en los movimientos de resistencia, luchando por la independencia y la autodeterminación si es arrestado, tiene que recibir el tratamiento estipulado en la Convención de Ginebra.”

De acuerdo con el referido protocolo, un prisionero de guerra no puede ser juzgado como un criminal común, mucho menos si la causa de tal procedimiento descansa en actos relacionados con su participación en una lucha anticolonial.

El carácter político de los procesos legales seguidos por Estados Unidos contra estos prisioneros lo establece la naturaleza de las acusaciones hechas por Estados Unidos contra ellos, donde  como indicamos, se les imputó conspiración sediciosa para derrocar el gobierno de Estados Unidos. A lo anterior se suma el carácter desproporcionado de las sentencias impuestas. En el caso de las mujeres capturadas, el promedio de las sentencias impuestas fue de 72.8 años; mientras que en el caso de los varones, el promedio fue de 70.8 años. En el caso particular de Oscar, las sentencias impuestas ascienden a 70 años de prisión.

A través de los años, múltiples resoluciones del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas demandaron y aún demandan del gobierno de Estados Unidos la excarcelación de los prisioneros políticos puertorriqueños. De hecho, tan cercano como el 21 de junio de 2014, en el contexto de la Resolución del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, dicho organismo internacional expresó:

¨Pide nuevamente al Presidente de los Estados Unidos que ponga en libertad a los siguientes presos políticos puertorriqueños que cumplen condenas en prisiones de Estados Unidos por causas relacionadas con la lucha por la independencia de Puerto Rico: Oscar López Rivera, quien cumple su condena desde hace más de 33 y cuyo caso es de carácter humanitario, y Norberto González Claudio, que fue detenido más recientemente.

Tribunales especiales convocados desde la sociedad civil igualmente han demandado su excarcelación y denunciado específicamente las condiciones bajo las cuales se les ha mantenido encarcelados. Tales fueron los pronunciamientos del “Tribunal Permanente de los Pueblos”, el cual sesionó durante los días 27 al 29 de enero de 1989 y del “Tribunal Especial Internacional sobre Derechos Humanos de los Prisioneros Políticos y Prisioneros de Guerra en Prisiones y Cárceles de Estados Unidos”, llevado a cabo  los días 7 al 10 de diciembre de 1990 en la ciudad de Nueva York.

En el caso de Oscar López Rivera, durante la Administración de William Jefferson Clinton, en ocasión del indulto que fuera conferido a la mayoría de los prisioneros políticos puertorriqueños que para entonces habían cumplido cerca de 20 años de prisión, se ofreció la posibilidad de la excarcelación de Oscar López Rivera unos años después de la salida del primer grupo. Esta oferta fue rechazada por Oscar mientras permanecieran encarcelados otros de sus compañeros, como era el caso de Carlos Alberto Torres y Haydee Beltrán a los cuales las condiciones de salida no se incluían bajo las condiciones ofrecidas a los otros prisioneros. Estos últimos, sin embargo, ya se encuentran fuera de prisión. En el caso de Oscar, el indulto que se ofrecía prolongaba su fecha de salida por diez años adicionales. La negativa a salir en aquel momento, canceló sus posibilidades. Luego de la excarcelación de sus compañeros Carlos Alberto y Haydée, Oscar solicitó su salida condicional de prisión al haber cumplido una porción sustancial de su sentencia. La misma, sin embargo, le fue denegada, indicándole sus carceleros que debía esperar para volver a plantear su solicitud, diez años adicionales.  Para entonces, Oscar habrá cumplido 80 años.

Al reclamo por la excarcelación de Oscar López Rivera se ha sumado básicamente la totalidad del pueblo puertorriqueño. Dirigentes políticos, religiosos, comunitarios, representantes del movimiento obrero, de los gremios profesionales, el sector cooperativista, organizaciones juveniles y estudiantiles; en fin, el más amplio conjunto de representantes de la sociedad civil puertorriqueña, demandan la excarcelación de Oscar. Igual ha ocurrido en amplios sectores de la comunidad puertorriqueña en Estados Unidos, así como otros importantes reclamos desde la comunidad internacional.

Recientemente el reclamo por la excarcelación de Oscar López Rivera ha sido llevado ante la consideración del Presidente Obama y del Vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden por parte de los presidentes de Uruguay, José (Pepe) Mujica y de Venezuela, Nicolás Maduro respectivamente. Estas voces se suman a las miles y miles de puertorriqueños y puertorriqueñas de todas las ideologías políticas que quieren ver a Oscar de regreso en su Patria.

Estados Unidos, quien se pasa caminando el mundo, ufanándose ante otros pueblos de su régimen democrático y liberal, se coloca en entredicho ante dicha comunidad internacional cuando a un pueblo bajo su sujeción política se le niega el derecho a la libre determinación e independencia; cuando dentro de su propio sistema carcelario mantiene por más de tres décadas un prisionero político, acusado de sedición como resultado de su lucha anticolonial como es el caso de Oscar López Rivera; cuando ejerce políticas coloniales sobre otro pueblo, negándose a transferir los derechos conculcados a dicho pueblo a raíz de una invasión efectuada hace ya más de 116 años; cuando se niega a descontaminar y devolver terrenos que por espacio de más de 60 años contaminó como es el caso de Vieques, afectando la salud de la población como resultado de sus prácticas militares.

El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien tiene a su alcance el ejercicio del indulto presidencial, visitó en el mes de junio de 2011 a Puerto Rico dentro del marco de una reunión del llamado Comité Interagencial de Casa Blanca. El Presidente Obama expresó dos años antes que reconocía el derecho a la libre determinación del pueblo puertorriqueño. Más aún, indicó la importancia de que los puertorriqueños nos pusiéramos de acuerdo en asuntos que competen a nuestra libre determinación. La libre determinación de un pueblo no es posible con la presencia de prisioneros políticos en cárceles del imperio cumpliendo prisión como resultado de su lucha anticolonial. Los puertorriqueños sí tenemos un consenso en la demanda de la excarcelación de Oscar López Rivera. Quien le niega la posibilidad de excarcelación a Oscar es el Presidente Obama, el cual tiene a su alcance la prerrogativa de un indulto.

Cuando nos acercábamos al cierre del año 2014 teníamos la esperanza de ver liberado a Oscar, como también ansiábamos poder celebrar junto a él su cumpleaños el pasado 6 de enero. No se nos dio el deseo. Pero para nada se doblega nuestra fe en su próxima excarcelación y regreso a los suyos. Cuanto más tome el proceso dependerá de cuanto más profundicemos y ampliemos el reclamo de su excarcelación y cuánto más hagamos que pese en la conciencia del Presidente Obama hacerle justicia a Oscar y hacerle justicia a nuestro pueblo. Alguien en el pasado usó la expresión de ¨solo el pueblo salva al pueblo¨. Utilizando esa frase de referencia, en estos momentos podríamos afirmar que solo la lucha de nuestro pueblo, y la de aquellos y aquellas que luchan por su excarcelación, nos traerá de vuelta a casa a Oscar. Después de todo, la excarcelación de Oscar, también es una expresión de la lucha del pueblo puertorriqueño.