Mirando al Sur: Puerto Rico y la CELAC

opinionPor Héctor L. Pesquera Sevillano / Copresidente MINH

La noticia recibida a través de los medios de comunicación sobre el documento que presentará este enero el Presidente bolivariano Nicolás Maduro Moros y el gobierno venezolano en el cual se solicitará la integración de Puerto Rico a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) fue recibida con regocijo por nuestra organización.

Esta acción valida con creces la solidaridad que existe desde tiempos coloniales entre Venezuela y Puerto Rico, hermanadas en las figuras del Libertador Simón Bolívar y nuestro General Antonio Valero, héroe boricua de la independencia de la Patria Grande.

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) agradece a Nicolás Maduro Moros su solidaridad con Puerto Rico al dar un paso firme a favor de la incorporación de esta nación caribeña a la CELAC, organismo representativo de Nuestra América.

Es de conocimiento general que desde la creación de la CELAC, el MINH ha batallado en el terreno internacional para que se reconozca a nuestra nación como parte integral de la organización que es símbolo de la unión latinoamericana. Esta unidad no la vamos a encontrar en la  Organización de Estados Americanos (OEA) donde Estados Unidos y Canadá se reparten con la cuchara grande su hegemonía imperialista.

Ha sido un largo camino que vio su primera luz de buenos augurios en Chile, cuando durante la reunión de la CELAC en 2013, —uno de los logros más importantes al cual el MINH dedicó muchas energías— se incluyó el tema de Puerto Rico en la Declaración Final de la reunión Cumbre.

Estaremos en La Habana. Más de 40 personas vinculadas al independentismo viajarán a Cuba para participar de actividades paralelas a la Cumbre. Además, el MINH enviará una delegación que estará encabezada por Wilma E. Reverón Collazo, Copresidenta de nuestra organización.

Ya no estamos solos. Hoy se abre una nueva página llena de esperanzas para nuestro País gracias al apoyo incondicional de tanto de Venezuela como de otros Pueblos de Nuestra América. Como siempre hemos recalcado: La CELAC no está completa sin Puerto Rico.

Puerto Rico mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

En saludo al 55 Aniversario de la Revolución Cubana

cubarevPor Alejandro Torres Rivera / Comité Ejecutivo MINH

Contra todo pronóstico proveniente de las altas esferas del gobierno de Estados Unidos y de los múltiples oráculos de la contrarrevolución abroquelada a noventa millas de distancia en la península del estado de Florida, la Revolución Cubana cumple 55 años de vigencia.

Si asumimos una perspectiva histórica de su proceso nacional, social, político y sociológico, la Revolución Cubana no es sino la continuación de un largo forcejeo del pueblo cubano en el rescate de su propia personalidad jurídica, su independencia y voluntad soberana, cuyos orígenes pueden trazarse al inicio de sus luchas emancipadoras durante el siglo XIX.

El triunfo alcanzado aquel 1ro. de enero de 1959 contra la dictadura de Fulgencio Batista, fue el resultado de la obra emancipadora llevada a cabo por el pueblo cubano dentro del marco de un programa revolucionario y antiimperialista, sostenido en una propuesta transformadora de profunda justicia social. El acimut ideológico de esta Revolución, como dijera Fidel en su alocución durante el juicio efectuado contra los sobrevivientes del Asalto al Cuartel Moncada en 1953, fue inspirado en las enseñanzas del Apóstol de la Independencia de Cuba, José Martí. En un país como Cuba, las propuestas de cambios a la estructura productiva y económica de un modelo de desarrollo neocolonial, solo podían ser llevadas a cabo a partir de una propuesta que orientara el proceso político del país hacia el socialismo. Por eso la Revolución Cubana, al cumplir sus 55 años de triunfo, conmemora también los primeros años en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo económico que desembocará poco más adelante en la primera Revolución Socialista triunfante en nuestro Hemisferio.

Los procesos revolucionarios suelen ser difíciles de calibrar en sus años iniciales. Primero porque es mucho lo que es necesario invertir en la reconstrucción de sus estructuras materiales, en muchas ocasiones demasiado afectadas por las condiciones bajo las cuales debieron desarrollarse los procesos mismos. Segundo, porque esos esfuerzos de reconstrucción en no pocas ocasiones, se tienen que desarrollar al calor de fuertes condiciones impuestas tanto desde el exterior como desde el interior de tales países por parte de aquellos sectores que se resisten a la pérdida de sus privilegios económicos como clase social, políticos o militares. Tercero, porque los cambios que se efectúan en el plano ideológico suelen ser más difíciles de superar con relación a las condiciones previas prevalecientes que las transformaciones económicas. Finalmente, sobre todo en momentos en que la correlación de fuerzas a nivel internacional se torna cada vez más desventajosa para los países económicamente más débiles, porque tales procesos revolucionarios deben desarrollarse contra de fuerzas supranacionales cada vez más unidas en la defensa de sus intereses globales.

Es por esto que las experiencias positivas y negativas que la Revolución Cubana ha atesorado tanto previo a su triunfo como en su desarrollo posterior al 1ro. de enero de 1959, constituyen un período que nos permite desarrollar un balance histórico más razonable y posiblemente más balanceado de la misma. Es precisamente esa perspectiva histórica de la Revolución como proceso, la que nos permite un referente político necesario para entender el camino avanzado, sus retos actuales y sus dificultades futuras.

En su mensaje ante una concurrencia de varios miles de ciudadanos reunidos en el Parque Carlos Manuel de Céspedes de la ciudad de Santiago de Cuba, el General del Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y Ministros, destacó que ha sido ¨la capacidad de resistencia y lucha de varias generaciones del noble y heroico pueblo cubano, verdadero protagonistas de… su Revolución¨, lo que hizo posible el triunfo allí conmemorado. Decía en su discurso que ese primer día de enero de 1959 Fidel, al dirigirse a la concurrencia rebosante de alegría por la caída de la Dictadura, desde el balcón del ayuntamiento a sus espaldas, advertía que era a partir de ese momento que empezaba, en condiciones aún más difíciles, la Revolución. Describía Fidel que la obra a iniciar la Revolución es una ¨empresa dura y llena de riesgos.¨

Quien haya seguido las difíciles condiciones bajo las cuales el proceso revolucionario cubano ha tenido que desarrollarse no puede sino confirmar la corrección de las expresiones hechas ese día por Fidel.

El precio pagado por el pueblo cubano en la defensa de su independencia nacional y su soberanía ha sido muy alto. Al cabo de más de medio siglo de incansables esfuerzos en la construcción de su modelo socialista, la Revolución Cubana ha enfrentado difíciles amenazas internas y externas. Aún en momentos sumamente terribles como fue el ¨período especial¨, sobrevenido tras el colapso de la Unión Soviética y de los países europeos que formaban parte del Consejo Asistencia Mutua Económica (CAME), cuando muchos creían perdido para siempre la posibilidad del socialismo, Cuba insistió en esta opción política y económica haciendo los ajustes necesarios que permitieran que las conquistas principales de la Revolución permanecieran.

Por eso hoy, desde la distancia de prácticamente dos décadas, la referencia a una Revolución Cubana, continúa siendo un proceso vivo y no una letra muerta. Por eso también, aún dentro de las cicatrices que como recuerdo de ese pasado económico continúan percibiéndose en la subjetividad de las actuales generaciones de cubanos, el sentimiento de este pueblo por su Revolución y sus conquistas sigue siendo, en la inmensa mayoría de sus ciudadanos, un valor apreciado, estimado e irrenunciable. Lo anterior, sin embargo, no supone que el proceso político cubano al presente, tanto como fue antes, deje de estar expuesto a situaciones que dificulten su potencial de desarrollo.

Me parece que en las palabras del presidente cubano al recurrir a la expresiones hecha por Fidel el Primero de Mayo de 2000 al dirigirse al pueblo en ocasión de tan importante efeméride, recogen de alguna manera las piezas de un rompecabezas sobre el cual se inscribe la agenda de futuro inmediato propuesta por el dirigente cubano ante el público congregado el Parque Céspedes de Santiago de Cuba. Citando al Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, el presidente cubano indicó:

¨Revolución es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; ¨

¨es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; ¨

¨es convicción profunda de que no existe otra fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas¨.

Estas palabras, expresadas esta vez por el presidente cubano, representan una advertencia oportuna para aquellas fuerzas políticas y económicas que insisten, en sus ¨intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial enfiladas contra las esencias mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral¨.

Igual sentido de pertinencia podríamos encontrar en el conjunto de expresiones culturales que desde la tarima fueron hechas durante la actividad de conmemoración, particularmente el contenido del discurso hecho por la joven pionera a nombre de la juventud cubana; como también la evocación contenida en la expresión musical entonada por el conjunto musical santiaguero de la canción de Carlos Puebla, titulada Y en eso llegó Fidel. De lo anterior puede anticiparse el desarrollo en los próximos años de un recio y continuo debate ideológico en todo el país como muro de contención a los intentos de estas fuerzas por revertir las conquistas socialistas en Cuba.

Se trata pues, de un importante señalamiento que no podemos menospreciar ni pasar por alto. Esto es así, sobre todo en momentos en que muchos apuestan a que los cambios introducidos en el modelo de desarrollo económico cubano que han sido implantados a partir de los nuevos lineamientos económicos aprobados por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, abran el espacio al desarrollo de ciertas modalidades de relaciones de producción capitalistas dentro del modelo de desarrollo del socialismo en el país que eventualmente revierta el mismo.

El mensaje del presidente cubano fue claro. El Partido Comunista, su dirección y el pueblo organizado no permitirán que tales fuerzas, como hace el moho en el metal, corroan lentamente la Revolución Cubana y destruyan el socialismo en Cuba.

En su mensaje el presidente cubano Raúl Castro también advierte de los peligros que podría representar para aquellos que vienen asumiendo nuevas responsabilidades políticas en la dirección del Estado, olvidar no solo lo que han costado las conquistas logradas; sino peor aún, desmantelar, ¨desde adentro¨, lo que con tanto esfuerzo y sacrificio se ha alcanzado. En ese sentido, Raúl no solo fue ampliamente descriptivo en cuanto a los peligros a los que puede exponerse la Revolución, sino además, expresó su firme convicción de que en ese ¨campo de batalla, haciendo realidad los objetivos que en la esfera ideológica aprobó la Primera Conferencia Nacional del Partido hace dos años,¨ el pueblo cubano una vez más saldrá adelante.

El proceso por el cual atraviesa hoy la Revolución Cubana no estará exento de dificultades, como exento de dificultades nunca ha estado el desarrollo y fortalecimiento de los procesos revolucionarios en cualquier otro lugar o tiempo. En la propuesta formulada por el dirigente cubano, sin embargo, además de señalar los peligros que enfrenta la Revolución en esta nueva etapa de su desarrollo, también identifica claramente cuál ha de ser su instrumento de apoyo para continuar adelante.

En su discurso Raúl toma como ejemplo el método utilizado recientemente en la promulgación del nuevo Código del Trabajo, donde el parlamento cubano introdujo en la normativa laboral aquellas modificaciones necesarias para atemperar las actuales relaciones de producción sobre la cuales se sostiene el modelo de desarrollo del socialismo cubano a los cambios surgidos como consecuencia de la implantación de los nuevos lineamientos económicos. Entonces se desarrolló un amplio proceso de consulta, recomendaciones y modificaciones de lo que fue la propuesta inicial de Código con la más amplia participación del pueblo cubano, los sindicatos y las organizaciones populares. Así también, será a través del debate abierto entre cubanos y cubanas como se irán introduciendo aquellos cambios necesarios al modelo socialista; perfeccionando aquellos aspectos que deben ser modificados y superados; y enfrentando aquellas desviaciones que debilitan aquello que el presidente cubano identifica como ¨nuestra democracia socialista¨.

Raúl Castro, citando una vez más las expresiones de Fidel hechas 55 años desde Santiago de Cuba, resume el compromiso de la Revolución de la cual hoy es él su principal conductor: ¨La Revolución llega al triunfo sin compromisos con nadie en absoluto, sino con el pueblo, que es al único que le debe sus victorias¨. Así sea.

Entre los federales y Moody’s

minh-otropresposiblePor Héctor L. Pesquera Sevillano / Copresidente MINH

Es momento de aunar fuerzas para hacer respetar los derechos adquiridos por el magisterio, tras muchos años de esfuerzo y trabajo, a un retiro digno y decoroso, más que merecido y acumulado con sus propias aportaciones.

La manera atropellante en que el Gobernador Alejandro García Padilla ha manejado este delicado asunto y la acción indecorosa de la Cámara de Representantes al aprobar una ley que afecta de forma tan dramática a los maestros y maestras, ignorando sus reclamos, no tiene otra explicación que el sometimiento cobarde del Ejecutivo y el Legislativo a las presiones y amenazas de la agencia acreditadora Moody’s y sus secuaces.

Entre Moody’s y los federales nos están volviendo locos. Tienen al País “entre la espada y la pared”. El pueblo se siente paralizado y amenazado de muerte. La pared de los federales y la espada de la agencia acreditadora Moody’s son los responsables de esta situación. Su negocio ha sido y es sacarle dinero al pueblo de Puerto Rico y defender los intereses de los dueños del capital que se han estado lucrando sin controles, sacándole provecho al empobrecimiento que carcome a los puertorriqueños.

Moody’s empuña la filosa espada que han colocado en nuestro pecho bajo el seudónimo de “bonos chatarra” y los federales con su Tribunal son la pared colonial que nos impide salir de tan angustiosa encerrona. Al imponer a Puerto Rico las Leyes de Comercio Interestatal, de paso pisoteando las nuestras, han trastocado todo nuestro sistema de controles que aun dentro del estrecho margen de la colonia, le permitía al Gobierno regular el mercado local y defender la sobrevivencia de pequeños y medianos comerciantes. Frente a la ofensiva –instrumentada por la Corte de Estados Unidos en Puerto Rico- de las grandes cadenas multinacionales, pulpos que estrangulan con su capital absentista al comerciante y al consumidor puertorriqueño, el gobierno colonial ha quedado impávido.

Más del 75% de los fondos de inversionistas estadounidenses que se invierten en bonos municipales tienen en su cartera bonos de Puerto Rico. Ahí está la verdadera intención y encomienda del comité de Casa Blanca al venir a Puerto Rico para “asesorar” al Gobernador: salvaguardar y proteger los intereses de los inversionistas de Wall Street en los bonos municipales de Puerto Rico. A esos inversionistas –no a los intereses de nuestro pueblo- es a quienes representa dicho Comité, Moody’s, Standard & Poor y todas esas agencias acreditadoras.

Cada vez estoy más convencido de que hay que declarar una moratoria en el pago a la deuda con los bonistas y quitarnos esa espada del pecho. El Gobierno de Puerto Rico debe $70,000 millones a los prestamistas representados por Moody’s. Pero la realidad es que durante los pasados 30 años el pueblo de Puerto Rico ha desembolsado a dichos usureros más del doble de lo que adeuda, en intereses solamente. Ya es hora de decir basta. ¿Qué nos degradan los bonos a ‘’chatarra? Pues bien. Los usureros subirán los intereses de futuros préstamos. En el peor de los casos, no nos prestarán más dinero. Tengo la convicción de que eso no va a ser malo para el País. Quizás nos sirva de incentivo para controlar en consumismo, estimular el ahorro, ponernos a producir lo que necesitamos y desarrollar una economía endógena menos dependiente y libre de las ataduras y las arbitrariedades de la Corte colonial de Estados Unidos en Puerto Rico. Todo esto es impensable en una colonia gobernada por gente sin babilla.

Me hago eco de la propuesta esbozada por el Monseñor Roberto González Nieves durante su discurso en conmemoración al día de la bandera puertorriqueña, para que el Gobernador detenga aprobación de la ley que enmienda el Sistema de Retiro de Maestros, nombre un comité de mediación  compuesto por un representante de la Cámara, uno del Senado, un representante de Fortaleza y dos representantes del magisterio, para que utilizando lo aprobado en la Cámara, se proceda a evaluar con serenidad y ponderación las diversas propuestas que existen para sacar del atolladero a dicho sistema de retiro y le sometan al País un informe de consenso con sus recomendaciones.

Como algo que puede hacer el gobierno ahora, aun dentro de la colonia y con un poco de babilla, proponemos al Gobernador y a la Legislatura la siguiente recomendación: que se pongan a la ofensiva, que siempre ha sido la mejor defensa. Que se legisle un impuesto del 10% a las ganancias, repito, las ganancias que obtienen las casas de corretaje en Puerto Rico. Esos fondos serian depositados en los sistemas de retiro, tanto al magisterial, al de la UPR que ya fue amenazado por Moody’s, así como al gubernamental. Con esos millones que se obtendrían de UBS, Santander Securities, Paine Weber y muchos otros manejadores de fondos mutuos se solventaría la crisis sin afectar el bolsillo de los trabajadores a los que les llega la edad del retiro después de haber aportado al país por muchos años. Eso sería lo justo. Y con toda seguridad, se sacarían de encima el chantaje de las casas acreditadoras.

Declaración del MINH sobre las medidas de seguridad que quisieron implantarse en las fiestas de la calle San Sebastián

Tal y como le advirtió la copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), compañera Wilma Reverón Collazo, a miembros de la Asamblea Municipal de San Juan y a la Alcaldesa, las medidas que habrían de implementarse en las fiestas de la calle San Sebastián, constituían una clara violación a los derechos civiles de la ciudadanía que asistiría a las fiestas.

Lamentablemente, la alcaldesa Carmen Yulín Cruz asumió una actitud de testarudez, de la que luego ha tenido que retractarse y pedir disculpas.

La posición de la American Civil Liberties Union (ACLU) y del tribunal que consideró la demanda radicada por esa organización, fue correcta y adecuada.

Es evidente que esta iniciativa represiva contó con la participación de agencias policiacas –probablemente el Homeland Security de Estados Unidos– cuya intención premeditada consiste en imponer medidas privativas de la libertad individual, alegando que de esa forma se garantiza la seguridad ciudadana.

El gran objetivo –perverso e inhumano– de esas medidas represivas consiste en conducir al ciudadano a que consienta en que se le prive de sus derechos básicos y se ponga a merced de los designios del gobierno y las agencias policiacas.

Reconocemos la responsabilidad que tienen el municipio de San Juan y el gobierno de Puerto Rico de tomar medidas a favor de la seguridad de la población, pero ello no puede ser a costa de la privación de los derechos civiles y humanos fundamentales del pueblo.

La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, debe escuchar con más atención la opinión del pueblo y de quienes queremos lo mejor para San Juan, antes de tomar medidas tan desatinadas y peligrosas como las que quiso imponer en las fiestas.

Estas medidas represivas y violatorias de los derechos civiles y humanos de nuestro pueblo, se han implementado en otros eventos, como son las Justas Interuniversitarias en Ponce. Medidas similares fueron aplicadas por la administración Fortuño-PNP contra la Universidad de Puerto Rico, con un despliegue de violencia, agresiones, abusos, invasión policiaca y atropellos de todo tipo. El propósito de quienes las conciben es que nos vayamos acostumbrando pasivamente a ser registrados, cateados, controlados y domesticados por las autoridades policiacas.

Esta experiencia debe constituir una gran lección para la alcaldesa de San Juan y para todo el pueblo.

Simplemente no podemos permitir que se violen nuestros derechos fundamentales, que se criminalicen las actividades del pueblo y que se imponga la falsa paz de los sepulcros o la privación de la libertad y la represión en aras de una falsa seguridad ciudadana.