Alejandro García Padilla confunde y desorienta

opinionPor Movimiento Independentista Nacional Hostosiano

San Juan, 18 agosto, 2013.- «Las expresiones del gobernador Alejandro García Padilla sobre la Asamblea Constitucional de Status denotan un total desconocimiento de dicho mecanismo descolonizador, o por el contrario, intentan desvirtuar el proceso y convertirlo en un subterfugio para mantener el status colonial», expresó el Dr. Héctor L. Pesquera, copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

Como preámbulo a la Asamblea General del PPD, el Gobernador expresó que la Asamblea Constitucional de Status «sería la segunda Asamblea Constituyente, luego de la que estuvo a cargo de redactar la Constitución del ELA entre el 1951 y 1952.»

Pesquera recalcó que «estas expresiones son falsas y conducen a la confusión. La realidad es que el pueblo de Puerto Rico nunca ha ejercido su derecho a la libre determinación. El proceso llevado a cabo entre 1950 a 1952, que culmina en la creación del ELA no fue un proceso de libre determinación.»

El dirigente del MINH recordó que «La autoridad para reunirse en una Asamblea Constituyente en el 1952 la determinó el Congreso de Estados Unidos; luego de aprobada la Constitución por el pueblo de Puerto Rico, el Congreso de Estados Unidos incluyó en la misma ciertos cambios, eliminó artículos completos e introdujo ciertas modalidades que ponen en entredicho el ejercicio soberano del pueblo puertorriqueño en dicho proceso.»

Asimismo Pesquera añadió: «En Puerto Rico, bajo la Ley 600 que no fue derogada por la Constitución del ELA, sobreviven las mismas disposiciones que existían bajo la Ley Foraker y Ley Jones respecto a la aplicación de las leyes federales en Puerto Rico. En la Ley Jones se dispuso:

“Todas la leyes o partes de leyes que no estén en contradicción con cualquiera de las disposiciones de esta ley, incluyendo las leyes relativas a tarifas, aduanas y derechos de importación en Puerto Rico prescritas por la Ley del Congreso titulada “Ley para proveer temporalmente de rentas y un gobierno civil a Puerto Rico, y para otros fines’ , aprobada el 12 de abril de 1900, continúan por la presente en vigor, y con todas  las leyes y partes de leyes incompatibles con las disposiciones de esta ley, quedan por la presente derogadas.”»

En su comunicación, Pesquera explicó la diferencia entre un proceso de Asamblea Constituyente y Asamblea Constitucional:

A. El poder constituyente de un pueblo no está sujeto a limitaciones jurídicas en su ejercicio. Es un poder absoluto, no sujeto a limitaciones, pues es un poder soberano.

B. En el proceso de la Asamblea Constituyente que condujo a la creación del ELA en el 1952, otro pueblo –el estadounidense ostentó la titularidad de la soberanía al ‘autorizar’ al pueblo de Puerto Rico a que adoptara una constitución, y al atribuirse el poder de aprobarla como requisito indispensable para que entrara en vigor, el Congreso habría ejercido el poder constituyente, al autorizar, limitar, supervisar, enmendar y aprobar el documento que redactaron y aprobaron los puertorriqueños.

C. El mecanismo de Asamblea Constitucional de Status es neutral en cuanto a las alternativas de status. Pero, lo primero que debe hacer la Asamblea es declarar que la soberanía descansa en el pueblo de Puerto Rico, no en el Congreso de Estados Unidos. El propio acto de convocar la Asamblea solo tendría valor y trascendencia, si se concibe como un ejercicio de soberanía de nuestro pueblo, de todos nosotros. Obviamente, ello no significaría que el régimen actual se pueda abolir con una simple declaración de esa naturaleza. Pero, tal declaración de soberanía, libre de ambigüedades, sería necesaria para allanar el camino hacia un verdadero proceso de descolonización.

Solicitar autorización al Congreso para convocar la Asamblea sería cometer el error monumental de volver a fundamentar el proceso sobre bases de una supremacía congresional que carece de legitimidad democrática, y que es la piedra angular de la subordinación política de Puerto Rico desde que se firmó el Tratado de París. La participación de los electores de Puerto Rico sería sustancial, pues primero tendrían que aprobar mediante referéndum la convocatoria a la Asamblea, luego elegirían a sus delegados y finalmente, pasarían juicio sobre el resultado de las deliberaciones, mediante otro referéndum.

D. Existe una diferencia entre ‘Asamblea Constituyente” y “Asamblea Constitucional de Status”. La primera se produce en el contexto de un país aprobar, crear o modificar un régimen político; la segunda se da, tomando como base la existencia de tal régimen, donde el pueblo a través de sus representantes electos delibera, propone y negocia los términos de una nueva relación política, en este caso con otro Estado. La Convención Constituyente de 1950-52 aprobó un nuevo régimen político en el país dotando a los puertorriqueños de un gobierno propio en asuntos  estrictamente de gobierno interno, aunque sin trascender el orden de las relaciones políticas de dominación colonial con Estados Unidos.”(Noel Colón Martínez, agosto /2004).

E. La Asamblea Constitucional de Status no supone un ejercicio constituyente. Su propósito no es la organización de un Estado político. La Asamblea Constitucional de Status lo que propone y persigue es el ejercicio soberano del pueblo de Puerto Rico en la manifestación de su interés por revisar las actuales relaciones políticas entre Puerto Rico y Estados Unidos; la elección de delegados con tal propósito; la elaboración de aquellas fórmulas descolonizadoras correspondientes basadas en el principio de la soberanía en la Independencia, soberanía en la Integración, soberanía en la Asociación o soberanía en cualquier otro tipo de arreglo de relaciones recíprocas acordadas entre pueblo de Puerto Rico y el Gobierno de Estados Unidos.

La Asamblea, además, estaría dotada del poder de negociación necesario y respondería, en primera y última instancia, al mandato del Pueblo puertorriqueño.

«Cabe señalar que el resultado final de un proceso constitucional de esta naturaleza podría ser la convocatoria a una Asamblea Constituyente para la organización política del nuevo Estado político resultante del proceso constitucional previo», afirmó el líder hostosiano.

Mesa de Diálogo Independentista

minh-otropresposiblePor Héctor L. Pesquera Sevillano / Copresidente MINH

Hace unos días, partidos, colectivos y organizaciones sociales de la izquierda peruana anunciaron la constitución de un Frente Amplio de cara a las elecciones municipales y regionales del 2014 y los comicios generales del 2016 que se celebraran en ese país.

El llamado Frente Amplio es conformado por Ciudadanos por el Cambio (del ex primer ministro Salomón Lerner Ghitis y los demás exaliados del humanismo), el MAS (de Gregorio Santos), Tierra y Libertad (del exsacerdote Marco Arana) y Fuerza Social (de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán), entre otros. También figuran el Partido Comunista, el Partido Socialista y Patria Roja, organizaciones de corte radical.

En Ecuador un frente amplio llevó al poder a Rafael Correa. Lo mismo ocurrió en Uruguay con el Frente Amplio que llevó a la presidencia a Pepe Mujica; en Venezuela el Gran Polo Patriótico creado en el 2012 que llevó a Hugo Chávez y a Nicolás Maduro al triunfo. Fenómenos similares, con distintos nombres, han ocurrido en Brasil, Argentina, Nicaragua y tantos otros lugares de Latinoamérica y del mundo.

¿Por qué no hemos avanzado en ese proyecto tan necesario en Puerto Rico? Diversas organizaciones de izquierda, incluyendo al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), hemos propuesto incluir en nuestra agenda de trabajo la creación de un frente amplio. Hemos hablado mucho y adelantado muy poco en esa dirección. Si bien es cierto que de manera aislada se coordinan muchos esfuerzos en el trabajo internacional, en el Comité de Puerto Rico en la ONU, en la campaña por la excarcelación de Oscar López, en las luchas ambientales, en la defensa de los derechos humanos y civiles y por la justicia social, aún no hemos logrado la constitución de una Mesa de Diálogo Independentista como un primer paso.

Lo más cercano que hemos tenido en ese sentido fue el Congreso Nacional Hostosiano (CNH), visualizado como el Parlamento del Independentismo en el 1994, y que surgió como resultado del Primer Encuentro Hostosiano convocado por Juan Mari Brás el 11 de enero de 1993. Habiendo tenido esa experiencia y habiendo aprendido de los errores cometidos, tenemos que retomar aquel proyecto.

Una manera de fortalecer las coordinaciones que se están dando de forma coyuntural y casi espontánea, es mediante la formalización de una Mesa de Diálogo del Independentismo. Empezando por las cosas más básicas, como la coordinación de efemérides, la no cancelación de esfuerzos y movilizaciones, la unidad de esfuerzos en el trabajo nacional e internacional, en la lucha por la excarcelación de Oscar López y demás presos políticos, en defensa del ambiente y nuestros recursos naturales, contribuir a la organización y autogestión de comunidades. En fin, de lo que se trata es de definir una agenda común del movimiento patriótico, que pueda desembocar eventualmente en algún proyecto de frente amplio electoral, tal y como ha ocurrido en casi todos nuestros países vecinos.

Como parte de la agenda hostosiana de cara a la Tercera Asamblea General a celebrarse el domingo 29 de septiembre en el Centro de Bellas Artes de Cataño, es promover la creación de una estructura de frente amplio que aspire a integrar dentro de ella a todas aquellas fuerzas políticas, partidistas y no partidistas; sociales, comunitarias; gremiales; profesionales; juveniles; feministas; religiosas o de cualquier otra naturaleza, comprometidas con el reclamos de poderes políticos que pongan fin inequívocamente al colonialismo en Puerto Rico; promueva el desarrollo económico sobre la base de un modelo de desarrollo no dependiente del país; postule el mejoramiento de la calidad de vida y el consenso social; promueva como valor la inversión de nuestro pueblo en la educación de su población; eleve a niveles de excelencia la prestación de servicios de salud, garantice la seguridad de sus ciudadanos; democratice su vida colectiva mediante mecanismos efectivos de participación en la toma de las decisiones fundamentales de nuestras vidas; promueva un desarrollo sustentable armonioso con la preservación de nuestros recursos no renovables y medio ambiente; de plena vigencia a un estado de derecho donde se respeten los  derechos civiles y derechos humanos de toda la población y promueva la preservación de nuestro acervo cultural como pueblo.

Este frente amplio debe estar abierto a la incorporación de organizaciones e individuos; promoverá acuerdos sobre la base del consenso, donde las instancias participantes se comprometen a respetar los mismos, y ceñirse a éstos desarrollando un diálogo persuasivo y fraternal entre sus diferentes componentes, colocando los intereses de la Patria por encima de los intereses particulares de las organizaciones e individuos adheridos a su programa.

Como todo frente amplio, partimos del reconocimiento de la independencia de cada una de las organizaciones adheridas al mismo. Se trata de un esfuerzo colectivo coaligado y de ninguna manera una fusión organizativa. En tal sentido, el frente no aspira a sustituir los esfuerzos que lleven a cabo las diversas organizaciones o sectores en el proceso de adelantar sus respectivos programas o propuestas de acción política.

A corto plazo, podemos dar el primer paso: la constitución de la Mesa de Diálogo Independentista.

Plebiscito: MINH respalda posición del PIP

MINH

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), por medio su copresidente Dr. Héctor L. Pesquera Sevillano, expresó su respaldo absoluto a la posición asumida por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), de no participar en otro posible plebiscito y exigirle al Partido Popular Democrático (PPD) la celebración de una Asamblea Constitucional de Status como mecanismo para iniciar la descolonización de Puerto Rico.

«Coincidimos plenamente con la posición del PIP, expresada hoy por su Presidente Rubén Berríos Martínez, de exigirle al Gobernador Alejandro García Padilla que cumpla con la promesa programática del PPD de celebrar en el 2014 una Asamblea Constitucional de Status para elegir los delegados de cada ideología que participarían en la misma, en la que se discutan alternativas no coloniales  ni territoriales», expresó Héctor L. Pesquera, copresidente y portavoz de los hostosianos.

«Esa ha sido nuestra posición histórica, ante el fracaso de los plebiscitos como mecanismo descolonizador. Apoyamos la Asamblea Constitucional de Status, según concebida por el Colegio de Abogados de Puerto Rico, en cuya elaboración participaron abogados estadistas, populares e independentistas.

»El Gobernador García Padilla no puede despachar el reclamo del sector soberanista de ese partido con la cacareada expresión de que son “plumitas liberales”, cuando casi medio millón de personas votaron por un ELA soberano en el plebiscito del pasado noviembre. No puede meter la cabeza en un hoyo, como el avestruz. El Gobernador tiene que escuchar las voces mayoritarias dentro de su partido y dejar de responder a los intereses de los “plomos conservadores y retrógrados” representados por Rafael Hernández Colón dentro de su colectividad.

»Independentistas, soberanistas y los sectores de avanzada dentro del PNP vamos a luchar juntos para hacer valer la promesa programática del PPD. Como expresó Rubén Berríos, vamos a crearle una crisis a Washington con una posición de consenso a la que se podrá llegar mediante la Asamblea Constitucional de Status. Es la única manera de deshacernos de la colonia a corto plazo y contar con los instrumentos que nos ofrece la soberanía para alcanzar el desarrollo y progreso que tanto necesita Puerto Rico», concluyó Pesquera.